House of AI: el sistema operativo de marketing
Jon Artolozaga, Head of Data en Mediaplus Equmedia
La transformación digital avanza en la Comunitat Valenciana, aunque lo hace a distintas velocidades. Mientras las grandes compañías incorporan cada vez más herramientas tecnológicas a su actividad, una parte importante del tejido empresarial todavía permanece al margen de aspectos tan básicos como disponer de una página web propia.
Así lo refleja el último análisis elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) para la Fundación LAB Mediterráneo, que sitúa en 39.237 el número de empresas valencianas sin presencia digital activa durante el primer trimestre de 2026. En términos porcentuales, esto supone que el 57,7% de las compañías de la región no cuenta con un sitio web operativo.
El estudio concluye que el tamaño empresarial continúa siendo uno de los factores determinantes para explicar el grado de digitalización. Mientras más del 90% de las grandes empresas dispone de dominio propio en internet y las medianas superan el 80%, la situación cambia radicalmente entre las microempresas, donde apenas una de cada tres cuenta con presencia online.
Los investigadores destacan que esta realidad tiene un impacto relevante sobre la economía valenciana, ya que las pequeñas y microempresas constituyen la base del tejido productivo autonómico y concentran buena parte del empleo.
A pesar de estas carencias, la Comunitat Valenciana mantiene una posición destacada en el contexto europeo. El indicador DIGIT-FLAB elaborado por el Ivie sitúa a la región por encima de la media de la Unión Europea en digitalización empresarial. Sin embargo, continúa por detrás de territorios como Madrid y Cataluña, que lideran los principales indicadores nacionales de intensidad digital.
Los expertos consideran que el reto ya no pasa únicamente por incorporar herramientas digitales básicas, sino por avanzar hacia modelos de transformación tecnológica más sofisticados que permitan ganar productividad y competitividad.
El informe identifica importantes diferencias entre sectores económicos. Actividades tradicionales como la construcción, la hostelería, el sector primario o las actividades inmobiliarias presentan los niveles más bajos de digitalización. Por el contrario, industrias vinculadas a la química, la tecnología o la fabricación avanzada registran porcentajes significativamente superiores de presencia digital.
Según los autores del estudio, existe una relación directa entre el tamaño medio de las empresas de cada sector y su capacidad para adoptar soluciones digitales.
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la diferencia entre presencia digital y madurez tecnológica. Aunque cerca de dos tercios de las empresas utilizan redes sociales para comunicarse o promocionar sus productos, la adopción de herramientas avanzadas sigue siendo reducida. Apenas un pequeño porcentaje dispone de sistemas avanzados de ciberseguridad y la contratación de especialistas tecnológicos continúa siendo minoritaria.
El análisis subraya que las empresas más digitalizadas suelen presentar mejores indicadores de rentabilidad, exportación y resistencia financiera, una tendencia que ya había sido detectada en estudios anteriores del Ivie y la Fundación LAB Mediterráneo.
Por ello, los expertos insisten en que la digitalización debe entenderse como una herramienta estratégica para mejorar la productividad, abrir nuevos mercados y reforzar la capacidad de crecimiento de las empresas valencianas, especialmente en el segmento de las microempresas, donde aún se concentra el mayor margen de mejora.
Jon Artolozaga, Head of Data en Mediaplus Equmedia