Continúa la subida de precios: estos son los productos que más se encarecen en España
El repunte se explica sobre todo por los carburantes y la electricidad, pero la cesta de la compra tampoco afloja: bayas, cítricos, huevos y pescado, son los productos encabezan las subidas de un año que ha vuelto a estrechar el margen de los hogares.
La inflación española volvió a acelerar en julio. El INE revisó una décima al alza su dato adelantado y confirmó que el IPC general se situó en el 3,6% interanual, cuatro décimas por encima de junio y el registro más elevado desde mayo de 2024. Con esta lectura, los precios encadenan ya cinco meses consecutivos por encima del 3%, lo que aleja la referencia del objetivo del 2% que persigue el Banco Central Europeo.
El IPC máximo desde mayo de 2024
La inflación subyacente —la que descuenta los alimentos no elaborados y la energía, los componentes que suelen sufrir mayores altibajos— avanzó una décima, hasta el 3%. Se mantiene medio punto por debajo del índice general, señal de que buena parte de la subida de julio procede de la energía más que de una presión generalizada sobre el conjunto de bienes y servicios. En tasa mensual, el IPC subió un 0,3% respecto a junio, mientras que el índice armonizado (IPCA), que permite la comparación con el resto de la eurozona, escaló hasta el 3,9%.
El repunte llega, además, tras varios años de desescalada. Después de rozar el 11% en el verano de 2022 —con una media anual del 8,4%—, la inflación fue moderándose de forma gradual hasta acercarse al objetivo del BCE en 2024. La reactivación de los últimos meses, aunque muy lejos de aquellas cifras, ha vuelto a situar los precios en una senda ascendente que estrecha de nuevo el margen de las familias.
Los alimentos que más se encarecen
Más allá de la energía, la realidad del último año deja un puñado de productos frescos claramente disparados. Entre el verano de 2025 y julio de 2026, las bayas frescas —un grupo que reúne fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas— lideran las subidas con un encarecimiento del 17,2%. Les siguen los cítricos frescos (naranjas, limones, limas, mandarinas y pomelos), un 15,5% más caros, y los huevos, con un alza del 13,4% que los convierte en uno de los básicos que más se ha revalorizado dentro de la cesta. El pescado fresco, tanto refrigerado como congelado, sube un 7,7%, y los despojos comestibles, un 6,7%.
Cítricos: el golpe a la huerta valenciana
El encarecimiento de cítricos en la Comunitat Valenciana tiene una lectura particular. Que un grupo tan ligado a la huerta autonómica figure entre los que más se han revalorizado en el último año —un 15,5% interanual y un 5,9% en lo que va de 2026— tensiona una cadena de valor que va del campo al lineal de los supermercados y que da empleo a miles de personas en el conjunto del territorio.
En el detalle mensual, los cítricos frescos fueron además el producto que más subió en julio frente a junio, con un avance del 3%, por delante del agua (+1%), de otras bebidas no alcohólicas (+0,8%), de las propias bayas frescas (+0,7%) y de los zumos de frutas (+0,5%). Un recordatorio de que, incluso en un mes marcado por la energía, la fruta fresca sigue marcando el pulso de la cesta.
Energía y carburantes, el motor de la subida
El grueso del repunte de julio, sin embargo, procede de la factura energética. El transporte fue el grupo de mayor influencia: su tasa anual subió más de un punto, hasta el 6,2%, arrastrada por el encarecimiento de los combustibles y lubricantes, que este año se comportaron peor que en julio de 2025. Solo en el mes, el transporte se encareció un 2,3%, la mayor repercusión sobre el índice general.
La vivienda completó el cuadro con una subida mensual del 1,6%, empujada por la electricidad y, en menor medida, por el gas y los combustibles líquidos. El Ministerio de Economía situó la variación interanual del gasóleo en el 15,7%, por encima del umbral del 15% fijado en el decreto de medidas para contener el impacto de la crisis energética, lo que ha llevado al Ejecutivo a prorrogar de forma parcial las bonificaciones a los carburantes.
Una cesta más cara
El resultado es una cesta de la compra que sigue tensionando la economía doméstica. Según el observatorio de precios de la OCU, el coste de la compra volvió a subir en julio —un 0,5% respecto al mes anterior— y se situó cerca de los 320 euros mensuales, próximo al máximo del año. La organización señala al pescado, a las frutas y verduras y a los productos de droguería e higiene como los capítulos que más presionan.
A ello se suma que productos de consumo cotidiano como el aceite —que en lo más duro de la crisis de la aceituna llegó a acumular subidas interanuales superiores al 60%—, los lácteos o el pan mantienen precios elevados, un factor que ayuda a explicar por qué la subyacente no termina de ceder. Con la inflación instalada por encima del 3% y las hipotecas variables aún referenciadas al euríbor, la persistencia de los precios vuelve a poner el foco sobre la capacidad de gasto de las familias y sobre el margen del BCE para relajar su política monetaria en los próximos meses.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.







