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Fotogalería: Liderazgo sin manuales en la XXVII Jornada Mujeres al Timón

Fotogalería: Liderazgo sin manuales en la XXVII Jornada Mujeres al Timón
Publicado a 27/07/2026 18:23

No existe una única ruta para llegar a un puesto de responsabilidad. Algunas trayectorias avanzan mediante una sucesión de oportunidades aprovechadas a tiempo; otras comienzan con una pérdida o cambio inesperado que obliga a abandonar la seguridad de lo conocido y otras son el resultado lógico de la preparación y constancia. Sin embargo, todas comparten algo: llega un momento en el que hay que levantar la mano, asumir el riesgo y liderar acompañadas de un valioso equipo.

Esa fue una de las principales conclusiones de la segunda jornada de la Fundación Mujeres al Timón celebrada el pasado día 22 de julio en Castellón y que reunió a empresarias y directivas de, entre otros sectores, de la industria cerámica, la ingeniería, la ciberseguridad o el transporte. De nuevo, el Topaz of Braye atracado en La Marina de PortCastelló se convirtió en el mejor escenario para abordar con franqueza algunos retos pendientes, sobre todo, cuando muchas estudiantes todavía no son capaces de identificar a mujeres empresarias o directivas que puedan servirles de modelo.

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En esta ocasión, la conversación reunió a Begoña Baigorri, responsable de Imagen y Comunicación de Altadia Group; Paula Zamora, directora de Operaciones de IPLA; Mar López, CEO de Sofistic, integrada en el grupo tecnológico Cuatroochenta (480); Eva Castelló, CEO de Cristal Cerámica, Cristacer; Merche Cuevas, consejera delegada de Grupo Cuevas Borrás; Emma Bordils, fundadora y CEO de La Masía Les Casotes; y Susana Fabregat, delegada de la Generalitat en Castellón. Arropadas por la presidenta de la Fundación Mujeres al Timón, Elisa Valero.

En esta segunda jornada en Castellón, Valero insistió: «Hemos reunido a siete mujeres de sectores y recorridos muy diferentes, pero unidas por una misma forma de entender el liderazgo: asumir responsabilidades, confiar en los equipos, compartir lo aprendido y abrir camino para que otras mujeres puedan avanzar con mayor seguridad».

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Levantar la mano ante los nuevos retos

Para Begoña Baigorri, el gran cambio profesional llegó cuando pasó de coordinar un área técnica y creativa vinculada al diseño a asumir la responsabilidad transversal del Marketing y la Comunicación. El salto le permitió comprender que la comunicación no era únicamente un escaparate para mostrar productos, sino un verdadero pilar estratégico para el negocio.

Begoña Baigorri, responsable de Imagen y Comunicación en Altadia Group | Fotografía: Lidia Shots

Su trayectoria se ha desarrollado en una industria cerámica que, tradicionalmente, «ha sido terreno masculino : aprendes que cada paso exige adaptación y fortaleza y para las mujeres, el camino suele tener desafíos añadidos. No hemos llegado hasta aquí sin esfuerzo. Nos abrimos paso sabiendo que, aun hoy en día, somos doblemente examinadas». Baigorri no oculta esta realidad: siguen siendo pocas las mujeres que lideran sectores como la automoción, la energía, la tecnología, la logística o la construcción: «Pero que el entorno sea exigente no significa que no haya oportunidades para crecer».

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Añade que su recorrido está marcado por las personas que confiaron en ella, líderes que reconocieron su potencial y equipos que comparten la visión y caminan al lado.

«Creces cuando levantas la mano y dices yo puedo hacerlo», pero también cuando alguien del otro lado te responde «yo te apoyo», señaló. Su propuesta de liderazgo se aleja de los patrones autoritarios y se apoya en la empatía, la escucha activa, el optimismo, la firmeza y la capacidad de co-crear con los equipos. «No hace falta replicar estilos autoritarios o masculinizados para dirigir con éxito equipos globales».

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Decir sí cuando todo invita a esperar

También Paula Zamora levantó la mano cuando apareció una oportunidad que parecía llegar demasiado pronto. Había comenzado en IPLA durante sus prácticas universitarias como ingeniera mecánica y tenía claro que quería seguir creciendo, aunque nunca imaginó que esa posibilidad se presentaría cuando tenía solo 27 años.

Paula Zamora es Directora de Operaciones de IPLA | Fotografía: Lidia Shots

Cuando quedó vacante la Dirección de Operaciones, decidió postularse. «Tenía miedo, claro, pero era la oportunidad que estaba esperando y no sabía si, cuando me sintiese preparada, volvería a tenerla», recordó. Su decisión fue prepararse mientras asumía el reto, en lugar de esperar a reunir previamente todas las certezas y pasó a gestionar al 50% de la plantilla de la empresa y formando parte de las decisiones clave de IPLA.

La nueva responsabilidad implicaba dirigir a profesionales mayores que ella, con más experiencia técnica y con perfiles muy diferentes al suyo. Zamora encontró la respuesta mostrando su faceta más humana, interesándose por las personas y solicitando su opinión cuando necesitaba resolver cuestiones técnicas. Esa actitud permitió que el equipo confiara en ella y la reconociera como responsable.

«No hay que olvidar nunca que todos somos personas, que tenemos una vida fuera del trabajo y que sentirte escuchado y valorado también hace que escuches y valores más», afirmó.

Liderar desde el rigor

La trayectoria de Mar López ha transcurrido entre el sector público y el privado, dos ámbitos con lenguajes, objetivos y modelos de gestión diferentes. Durante cerca de una década estuvo al frente de la Oficina de Ciberseguridad y Lucha contra la Desinformación del Departamento de Seguridad Nacional, una responsabilidad que marcó un antes y un después en su carrera.

Mar López, CEO de Sofistic | Fotografía: Lidia Shots

Después decidió regresar al sector privado y, actualmente, lidera Sofistic, una compañía del grupo castellonense 480 con actividad en España y diferentes países de Latinoamérica. Esta doble experiencia le ha permitido comprender la ciberseguridad desde la intersección entre el interés general y el interés empresarial, la realidad local y una mirada necesariamente global.

Su liderazgo parte de una exigencia: no tomar decisiones sin escuchar, contrastar y trabajar previamente con el equipo. No se trata de garantizar que nunca habrá errores, algo imposible en entornos de incertidumbre, sino de asegurar que las decisiones han sido construidas con rigor.

Decisiones construidas en equipo

«No hace falta ser la persona más técnica de la sala; hace falta ser la que conecta los puntos, la que escucha, la que decide con criterio y la que asume la responsabilidad», defendió.

López tampoco ha intentado reproducir los modelos con los que creció profesionalmente en el Departamento de Estado donde en ocasiones era la única mujer y civil. Ha construido su estilo desde la coherencia: hacer lo que dice, defender al equipo, reconocer los errores y mantener el propósito. «La autoridad no viene del cargo; viene del respeto que te ganas con tu trabajo».

En su caso, ser una Mujer al Timón no es una metáfora decorativa. «No es un eslogan. Es responsabilidad ejecutiva», recalcó. «Quien lleva el timón no maneja necesariamente los motores ni ejecuta cada tarea. Su responsabilidad es mirar lejos, marcar el rumbo, saber cuándo virar, confiar en la tripulación y responder cuando el mar se complica. El timón se lleva desde la visión, desde la lealtad a la tripulación, desde la capacidad de decidir con criterio y de asumir las consecuencias de esas decisiones. Yo he llevado el timón en travesías muy distintas, pero el oficio es el mismo, leer el contexto, rodearte de la mejor tripulación y no perder nunca de vista el rumbo».

Ganarse la confianza cuando todo invita a dudar

Para Eva Castelló, asumir la dirección de Cristal Cerámica, Cristacer, significó ponerse al frente de una empresa familiar sin haber desarrollado previamente su carrera profesional en el sector cerámico. Contaba con formación jurídica y experiencia como abogada, pero tuvo que aprender un nuevo negocio mientras asumía la responsabilidad de preservar el proyecto construido durante décadas por su familia.

Eva Castelló, CEO de Cristal Cerámica, Cristacer | Fotografía: Lidia Shots

El relevo se produjo, además, en un momento vital especialmente complejo. Su hija tenía apenas seis meses y Castelló tuvo que afrontar, simultáneamente, la maternidad, la gestión de la compañía y las dudas de quienes cuestionaban si estaba preparada para dirigirla.

El principal desafío fue conseguir que la tomaran en serio. No solo por ser mujer, sino también por su juventud, su falta de experiencia sectorial y su condición de hija del anterior responsable. Frente a los mensajes, explícitos o implícitos, que ponían en duda su capacidad, optó por trabajar, escuchar y construir progresivamente su propio equipo.

«La mayor enseñanza que me llevo es que el crecimiento siempre viene acompañado de desafíos y que, al final, las personas son lo más importante», explicó.

Cuando eres tú misma, generas confianza

Con el tiempo, Castelló ha aprendido a confiar más en su instinto, sin renunciar a la humildad necesaria para escuchar a quienes dominan cada área de la empresa. Su estilo de liderazgo se apoya en la cercanía, el respeto y la confianza, permitiendo que las personas tomen decisiones dentro de un marco de exigencia.

«Nunca he sentido que tuviera que cambiar para liderar un equipo. Se puede liderar desde la empatía, la cercanía y el respeto. Cuando eres tú misma, generas confianza y eso es mucho más valioso que seguir un patrón establecido».

La experiencia como capacidad para distinguir lo importante

La voz de Merche Cuevas incorporó a la conversación la perspectiva de una trayectoria extensa en sectores tradicionalmente masculinizados, especialmente el transporte de viajeros. Abogada de formación, terminó incorporándose al grupo empresarial familiar y descubriendo un entorno mucho más dinámico y próximo a su manera de entender el trabajo.

Merche Cuevas, consejera delegada de Grupo Cuevas Borrás | Fotografía: Lidia Shots

Su filosofía empresarial parte de una idea sencilla: todas las personas de una organización pueden aportar conocimiento, independientemente de su posición.

Para Cuevas, el liderazgo se ejerce «con naturalidad, cercanía, respeto y admiración por cada persona». La experiencia no consiste únicamente en acumular años o decisiones, sino en identificar con mayor rapidez los problemas materiales y humanos y saber a quién y qué preguntar en cada momento.

También reivindicó el valor de las mujeres que trabajan en puestos intermedios y que pocas veces aparecen como referentes públicos. Muchas de ellas la ayudaron por su capacidad de trabajo, su sencillez y su calidad humana y profesional cuando la abogacía y el transporte eran espacios ocupados casi exclusivamente por hombres.

A las jóvenes les aconseja leer, relacionarse, observar a los profesionales que admiran y aprender a expresar sus opiniones con educación, eligiendo el momento y el interlocutor adecuados. Y respecto a las redes profesionales femeninas, espera que aporten contactos, herramientas y «fuerza interna para seguir ilusionándose en cada reto».

Emprender para conservar un legado

La trayectoria de Emma Bordils está unida a La Masía Les Casotes, un conjunto arquitectónico del siglo XVIII que su familia recuperó cuando todavía era un espacio abandonado. La idea inicial partió de su madre, que fue capaz de identificar belleza y posibilidades de aquellos vestigios.

Emma Bordils, CEO de Masía Les Casores | Fotografía: Lidia Shots

Tras su fallecimiento, Bordils y su padre tuvieron que decidir qué hacer con aquel legado. La respuesta fue transformarlo en un proyecto empresarial sostenible, abierto a celebraciones sociales, reuniones corporativas y encuentros profesionales.

Dar el salto desde el trabajo por cuenta ajena al emprendimiento fue la decisión que más vértigo le produjo. «Emprender significa tomar decisiones sin tener todas las respuestas y aceptar que la incertidumbre forma parte del camino», afirmó. Con el tiempo comprendió que el miedo no desaparece, sino que se aprende a convivir con él para evitar que condicione cada decisión.

Su evolución como empresaria también le obligó a abandonar una visión exclusivamente económica. Las relaciones con trabajadores, clientes, proveedores y colaboradores demostraron que no todas las decisiones pueden analizarse únicamente desde el resultado inmediato.

Bordils defiende que los espacios influyen en las personas y pueden facilitar conversaciones, alianzas y decisiones importantes. De ahí que La Masía Les Casotes no se planteara como un simple espacio de eventos, sino como un entorno con identidad propia.

Los años también le han enseñado paciencia y templanza. «Las decisiones más acertadas rara vez nacen de la prisa. Liderar también significa saber esperar, escuchar y mantener el rumbo incluso cuando los resultados tardan en llegar».

Reinventarse y convertir las dificultades en oportunidades

Susana Fabregat, delegada del Consell en Castellón, ha desarrollado más de tres décadas de trayectoria en el ámbito de la comunicación, los medios y las administraciones públicas. El cierre del periódico en el que comenzó a trabajar y, años después, un despido que, judicialmente se reconoció improcedente, la obligaron a reinventarse en distintos momentos de su vida profesional.

Susana Fabregat, delegada del Consell de la GVA en Castellón | Fotografía: Lidia Shots

Continuó formándose, creó su propia agencia de comunicación y comenzó una nueva etapa que terminaría conduciéndola a la política y a su actual responsabilidad como delegada del Consell en Castellón.

«Las oportunidades han supuesto siempre un punto de inflexión en positivo, incluso cuando inicialmente parecían un problema», señaló. Su experiencia demuestra, sostiene, que nunca es tarde para comenzar una nueva trayectoria cuando se hace desde el trabajo, la responsabilidad y la voluntad de servicio.

Para Fabregat, la gestión de personas es el reto más complejo tanto en la empresa como en la Administración. La falta de recursos, los trámites o la coordinación entre instituciones pueden dificultar el trabajo, pero son las personas las que terminan determinando el éxito o el fracaso de un proyecto.

Nunca es tarde para empezar de nuevo

Por eso, sitúa la empatía, la generosidad, la capacidad de comprender las circunstancias de cada individuo y la entrega a los demás en el centro de su liderazgo. «Si no estás preparada, la oportunidad no es tal. Se convierte en oportunidad cuando una está preparada para aprovecharla», afirmó, reivindicando la formación continua como uno de los principales instrumentos para ampliar las capacidades profesionales.

«Mi forma de liderar parte de situar a las personas en el centro de la toma de decisiones. Tanto quienes forman parte del equipo como aquellas para las que trabajamos deben ser el verdadero motor de las decisiones».

E insiste en lo que debería ser un axioma: «Debemos valorar a las personas por sus valores personales, en primer lugar, y por los profesionales, en segundo, pero nunca por los ideológicos», opina.

Su definición de Mujer al Timón resume buena parte de la jornada: «Es una persona dueña de su destino, capaz de responder a los vientos que cambian, pero que nunca pierde su norte y sabe cuál es el puerto al que quiere dirigirse». Un rumbo que, añadió, solo puede alcanzarse con el apoyo de una tripulación que se siente escuchada y comprendida.

El liderazgo también consiste en saber apartarse

La conversación terminó desmontando una idea todavía muy arraigada: liderar no significa estar siempre delante, ejecutar todas las tareas o tener todas las respuestas.

Para Merche Cuevas: «En una empresa hay que conocer al equipo, sacar lo mejor de cada persona y aprender de todos, porque muchas veces quienes están más cerca del trabajo son quienes más tienen que enseñarte».

Cuando las cosas funcionan, el liderazgo también consiste en mantenerse en un segundo plano, reconocer el trabajo del equipo y permitir que sean otros quienes ganen visibilidad. Cuando llegan los problemas, en cambio, quien está al timón debe asumir la responsabilidad, proteger a las personas y responder por las decisiones adoptadas.

Las siete participantes coincidieron en la necesidad de construir estilos propios, sin copiar modelos heredados. Escuchar, preguntar, reconocer los límites del propio conocimiento y rodearse de profesionales mejores en sus respectivas áreas no reduce la autoridad. Al contrario, la fortalece.

También compartieron una certeza: nadie construye una trayectoria relevante en solitario. Detrás de cada ascenso, cada empresa, cada cambio y cada decisión difícil existen equipos, familiares, mentoras, compañeros y personas que ofrecieron apoyo en el momento necesario.

Paula Zamora lo resumió con una petición clara: «Debemos ser aliadas, no competencia. Apoyar los proyectos y las carreras de las mujeres que nos rodean y alegrarnos de sus logros tanto como si fueran nuestros».

Mar López añadió otra imagen: nadie cruza sola una travesía. Si hoy algunas mujeres ocupan puestos de responsabilidad es porque otras abrieron rutas, dejaron cartas de navegación y demostraron que era posible.

En este sentido Elisa Valero hizo hincapié en uno de los tres pilares de la Fundación: «Queremos que las jóvenes vean que, si quieren, pueden ser empresarias o directivas; pero, para contemplarlo como una posibilidad, necesitan referentes reales». Por ello insistió en que más allá de esta jornada, la Fundación facilita el hecho crear alianzas, compartir oportunidades y devolver la ayuda recibida.

Guante que resumió a la perfección Eva Castelló: «Me gustaría que esta red siga siendo un espacio de inspiración, colaboración y apoyo mutuo, donde podamos aprender unas de otras y crecer juntas».

¿Qué significa ser una Mujer al Timón?

Al cierre de la jornada, cada una lo dice a su manera. Y el conjunto forma algo más que un mapa de definiciones: forma un programa.

Begoña Baigorri: «Ser una Mujer al Timón es decidir el rumbo y atreverse a cambiarlo cuando hace falta. Es guiar al equipo con valentía, abrir caminos que otros no ven y confiar en tu propia voz. Es liderar con conciencia, con libertad y con corazón». 

Paula Zamora: «Para mí ser una Mujer al Timón es ser capaz de tomar decisiones apoyándote en la experiencia de los que te rodean, generando un equipo que confíe en ti y apueste por ti».

Mar López: «No es un eslogan. Es responsabilidad ejecutiva. Quien lleva el timón no maneja los motores ni ejecuta cada tarea. Su responsabilidad es mirar lejos, marcar el rumbo, saber cuándo virar, confiar en la tripulación y responder cuando el mar se complica».

Eva Castelló: «Para mí, formar parte de Mujeres al Timón significa estar rodeada de mujeres que comparten experiencias, inquietudes y aprendizajes. Saber que no estás sola y que puedes apoyarte en otras personas que entienden los retos del liderazgo».

Merche Cuevas: «Todavía no formo parte de la Asociación, pero imagino que tiene que ser capaz de ilusionarme viendo las motivaciones y actitudes de otras profesionales. La unión nos hace fuertes».

Emma Bordils: «Para mí significa formar parte de una red de mujeres que creen en el liderazgo entendido como responsabilidad, colaboración y servicio. Es también una oportunidad para devolver parte de lo que otras personas hicieron por mí». 

Susana Fabregat: «Mujer al Timón es una persona que es dueña de su destino, capaz de responder a los vientos que cambian, pero que nunca pierde su norte, que sabe cuál es el puerto al que quiere dirigirse y que lo hace. Y, sobre todo, que lo hace con el apoyo de toda su tripulación». 

¿Quiénes son las Mujeres al Timón?

Begoña Baigorri (Altadia Group)

Begoña Baigorri es responsable de Imagen y Comunicación de Altadia Group, empresa del sector cerámico castellonense. Ha desarrollado toda su trayectoria en una industria tradicionalmente masculinizada, evolucionando desde la coordinación de áreas técnicas y creativas vinculadas al diseño hasta asumir la responsabilidad transversal de la comunicación como pilar estratégico del negocio. Defiende un liderazgo basado en la empatía, la escucha activa y la cocreación con los equipos, convencida de que no hace falta replicar estilos autoritarios para dirigir con éxito.

Paula Zamora (IPLA)

Paula Zamora es Directora de Operaciones de IPLA, empresa de ingeniería donde comenzó en prácticas siendo estudiante. Ingeniera mecánica de formación, asumió la dirección de operaciones con 27 años, pasando a gestionar al 50% de la plantilla y a formar parte de las decisiones clave de la compañía. Ha construido su liderazgo desde la cercanía y la escucha, convencida de que mostrar la parte más humana es lo que genera la confianza del equipo. Es defensora activa de las redes de mentoría entre mujeres y del apoyo mutuo como herramienta de crecimiento profesional.

Mar López (Sofistic / Cuatroochenta)

Mar López es CEO de Sofistic, compañía de ciberseguridad integrada en el grupo tecnológico castellonense Cuatroochenta (480), con presencia en España y varios países de Latinoamérica. Anteriormente estuvo casi una década al frente de la Oficina de Ciberseguridad y Lucha contra la Desinformación del Departamento de Seguridad Nacional, una responsabilidad que marcó un antes y un después en su carrera. Es vicepresidenta de Woman4Cyber España, cofundadora del Foro de Mujeres Ciberlíderes de Andalucía y vicepresidenta del Clúster de Ciberseguridad de Andalucía.

Eva Castelló (Cristal Cerámica, Cristacer)

Eva Castelló es CEO de Cristal Cerámica, Cristacer, empresa cerámica familiar que asumió en un momento vital especialmente complejo: con su hija de apenas seis meses. Con formación jurídica y experiencia como abogada, tuvo que aprender un nuevo negocio mientras construía su propio equipo y ganaba la confianza de quienes cuestionaban su capacidad. Ha desarrollado un estilo de liderazgo basado en la cercanía, la empatía y el respeto, convencida de que cuando una es fiel a sí misma genera una confianza mucho más sólida que cualquier patrón establecido.

Merche Cuevas (Grupo Cuevas Borrás)

Merche Cuevas es consejera delegada de Grupo Cuevas Borrás, empresa familiar con amplia trayectoria en el transporte de viajeros. Abogada de formación, se incorporó al grupo empresarial familiar y encontró en él un entorno dinámico y cercano a su manera de entender el trabajo. Ha ejercido su liderazgo con naturalidad, cercanía y admiración por cada persona del equipo, y ha aprendido que la experiencia no consiste en acumular años sino en identificar con mayor rapidez los problemas y saber a quién preguntar en cada momento. Reivindica el valor de las mujeres en puestos intermedios, que pocas veces aparecen como referentes públicos pero que han sido fundamentales en su trayectoria.

Emma Bordils (La Masía Les Casotes)

Emma Bordils es fundadora y CEO de La Masía Les Casotes, espacio para eventos sociales y corporativos ubicado en un conjunto arquitectónico del siglo XVIII catalogado como Bien de Interés Cultural del patrimonio artístico de Castellón. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universitat de València y con MBA en ESIC, emprendió en 2006 para transformar el legado familiar en un proyecto empresarial sostenible. Ha construido su liderazgo desde la escucha, el respeto y la confianza, y defiende que la experiencia sénior y el talento joven no se excluyen sino que se complementan.

Susana Fabregat (Delegada de la Generalitat en Castellón)

Susana Fabregat es delegada del Consell de la Generalitat Valenciana en Castellón. Periodista de formación, ha desarrollado más de tres décadas de trayectoria en comunicación institucional, medios de comunicación y administraciones públicas. Se ha reinventado en dos momentos clave: el cierre del periódico en el que comenzó su carrera y un despido improcedente en 2018 que ganó judicialmente. Ambos episodios, lejos de frenarla, la impulsaron hacia nuevas etapas. Creó su propia agencia de comunicación y terminó integrándose en la vida política institucional, donde sitúa a las personas, con nombres y apellidos, en el centro de todas sus decisiones.

La segunda jornada de Mujeres al Timón en Castellón concluyó así con siete trayectorias diferentes y una misma idea de fondo. Liderar no es controlar cada movimiento del barco. Es fijar el rumbo, confiar en las personas, asumir la responsabilidad cuando el mar se complica y saber, en determinados momentos, soltar el timón para que la tripulación también pueda avanzar.

 

 

Firma
Fotografía de Ana GilAna GilLicenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Valencia, Ana Gil se incorporó a Eco3 Multimedia en 2004. Con marcada vocación por la información económica, empresarial y financiera, ha centrado su desarrollo profesional, tanto en generar contenidos para la revista ECONOMÍA 3, como para economia3.com.
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