Patricia Fraile, Fund Manager, Compliance and Investor Relations en Archipélago Next
Hay semanas en las que las cifras permiten mirar el futuro con algo más de optimismo, optimismo que por cierto es bastante necesario.
Esta última semana ha sido una de ellas para la economía valenciana. Dos indicadores especialmente relevantes han coincidido en señalar una misma dirección: nuestras empresas venden más fuera y, al mismo tiempo, la Comunitat Valenciana está despertando un creciente interés entre los inversores internacionales.
Las exportaciones valencianas alcanzaron los 23.611,6 millones de euros entre enero y julio, un 5,1% más que durante el mismo periodo del año anterior. Es un crecimiento que supera con claridad el 2,2% registrado por el conjunto de España y que permite a la Comunitat mantener un peso del 10% sobre las exportaciones nacionales.
Pero quizá, sea más interesante observar qué hay detrás de esa cifra. Los bienes de equipo, precisamente una de las categorías que mejor refleja la capacidad industrial y tecnológica de una economía, han aumentado sus exportaciones un 21%. Los productos químicos crecen un 7,3% y la automoción vuelve a terreno positivo, con un avance del 4,2%.
No estamos hablando, por tanto, únicamente de vender más. Estamos hablando de empresas valencianas capaces de competir en sectores industriales, fabricar productos de mayor complejidad y encontrar clientes fuera de nuestras fronteras.
A ello se ha sumado esta semana otro dato de enorme relevancia. La Comunitat Valenciana recibió 1.846 millones de euros de inversión extranjera bruta durante el primer semestre de 2026, más de un 400% por encima del mismo periodo del año anterior. Con esos registros, concentra el 14,8% de la inversión recibida por España.
Y nuevamente resulta interesante detenerse en dónde está entrando ese capital. Entre los principales destinos aparecen la industria alimentaria, el transporte y la logística, la fabricación de material y equipo eléctrico, los productos informáticos y electrónicos, el material de transporte o la industria química. Es decir, buena parte de la inversión está llegando directamente a actividades relacionadas con la economía productiva.
Francia, Italia, Alemania, Japón y Estados Unidos figuran entre los principales países inversores. Que empresas y capital procedentes de algunas de las mayores economías mundiales encuentren oportunidades en nuestro territorio constituye una señal que no deberíamos minusvalorar.
Ahora bien, una buena semana estadística no puede conducirnos a la complacencia.
También existen señales que debemos observar. El 72% de nuestras exportaciones se dirige actualmente a Europa y, mientras las ventas a la Unión Europea aumentan un 9,4%, las destinadas a América descienden un 6% y las dirigidas a Asia caen un 7,3%.
Europa aporta estabilidad y constituye nuestro mercado natural, pero una economía exportadora necesita diversificar destinos. Especialmente en un momento en el que el comercio internacional atraviesa profundas transformaciones y en el que las empresas necesitan reducir dependencias y buscar nuevas oportunidades.
También conviene analizar con detalle la inversión extranjera. El 64% del volumen registrado durante el primer semestre corresponde a ampliaciones de capital y otras ampliaciones, mientras que las nuevas inversiones greenfield y brownfield representan el 24,7%.
La cuestión es cómo conseguimos que esas inversiones se traduzcan en nuevas plantas, centros tecnológicos, proveedores locales, innovación y empleo cualificado; cómo ayudamos a nuestras empresas exportadoras a entrar en nuevos mercados; cómo conseguimos que nuestras pymes ganen tamaño; y cómo convertimos nuestras fortalezas tradicionales —industria, agroalimentación, logística, automoción o química— en palancas para competir también en las actividades de mayor valor añadido.
Desde Economía 3 llevamos décadas observando, escuchando y acompañando al tejido empresarial valenciano. Y hay algo que estos datos vuelven a demostrar: esta Comunitat cuenta con empresarios, directivos y compañías capaces de competir mucho más allá de nuestro territorio.
Esta ha sido una buena semana para los indicadores empresariales valencianos. Ojalá no la contemplemos únicamente como una fotografía positiva, sino como una señal de lo que podemos conseguir.
Porque los buenos datos son importantes. Pero mucho más importante es convertirlos en una tendencia.
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Elisa Valero, Socia-directora de Economía 3
Pablo Meijide, Socio-director de Infraestructuras, Construcción y Real Estate en Stratesys