Mujeres al Timón visita la Casa Ronald McDonald, hogar de casi 2.000 familias
La Fundación visitó la Casa Ronald de Valencia, que en 13 años ha acogido a casi 2.000 familias, el 85 % de la Comunitat Valenciana.
La Fundación Mujeres al Timón visitó el pasado mes de junio la Casa Ronald McDonald de Valencia, como entidad socia junto a quince empresarias, directivas y cargos públicos que quisieron conocer de cerca la labor que realiza esta institución que lleva en Valencia 13 años acogiendo a familias de menores hospitalizados.
La entidad ofrece alojamiento gratuito a familias con menores gravemente enfermos que deben desplazarse para recibir atención médica. En 2024 acogió a 174 familias y movilizó más de 460.000 euros para mantener su actividad.
Durante el encuentro, celebrado en sus instalaciones de la C/ Ilusión nº6, a pocos metros del Hospital Universitari i Politècnic La Fe, la Casa puso en valor el papel de su equipo de voluntarios y compartió las cifras que resumen sus trece años de actividad.
Más que una habitación junto al hospital
La Casa comenzó a construirse en diciembre de 2011 y abrió sus puertas el 28 de febrero de 2013, convirtiéndose en la tercera instalación de estas características impulsada por la Fundación Infantil Ronald McDonald en España. Más de una década después, se ha consolidado como un recurso de apoyo para las familias derivadas a los hospitales valencianos.
En sus primeros doce años de funcionamiento había acogido ya a más de 1.700 familias, proporcionándoles apoyo logístico, económico y emocional durante el tratamiento de sus hijos. Una labor que su gerente, Ana Belén Díaz, resume con una reflexión: «Cuando un adulto enferma, enferma el adulto; pero cuando un niño enferma, enferma toda la familia».
La proximidad con La Fe permite que los progenitores permanezcan cerca del menor sin asumir el coste de una estancia prolongada en un hotel o una vivienda de alquiler. Pero el servicio va más allá del alojamiento. El objetivo es reproducir, en la medida de lo posible, la normalidad de un hogar: cocinar, descansar, compartir tiempo con los hermanos o conversar con otras familias que atraviesan situaciones similares.
La propia Fundación advierte de que los tratamientos pediátricos especializados pueden obligar a las familias a abandonar temporalmente su lugar de residencia. Al menos uno de los progenitores puede verse obligado a dejar de trabajar, mientras aumentan los gastos de transporte, alimentación, consultas, medicamentos y alojamiento.
Una casa de 1.588 metros cuadrados y 16 habitaciones
La instalación se levanta sobre una parcela de 1.100 metros cuadrados cedida por la Generalitat Valenciana y dispone de una superficie construida de aproximadamente 1.588 metros cuadrados, distribuida en tres plantas.
En las dos plantas superiores se sitúan sus 16 habitaciones, ocho por planta. Todas cuentan con baño propio, terraza exterior y una pequeña zona de estancia. Dos de las habitaciones están específicamente adaptadas para personas con movilidad reducida, aunque el conjunto del edificio es accesible.
La planta baja concentra los espacios comunes: cocinas equipadas, comedor, salas de estar, biblioteca, zonas de juegos y manualidades, lavandería y dependencias administrativas. En el exterior hay aparcamiento, áreas de convivencia, jardín, juegos infantiles y un huerto utilizado para realizar actividades con las familias.
No funciona, sin embargo, como un establecimiento hotelero convencional. La Casa no realiza reservas particulares, sino que responde a las necesidades comunicadas por los hospitales y a la situación de las familias cuyos hijos están recibiendo tratamiento.
Un hogar fuera del hogar
Ana Belén Díaz y Cristina Fernández encabezaron la visita guiada y explicaron cómo la Casa Ronald McDonald de Valencia ofrece un «hogar fuera del hogar» a las familias con hijos hospitalizados, un espacio que les permite permanecer unidas y cerca del centro durante todo el tratamiento.
Se trata de uno de los programas de la Fundación Infantil Ronald McDonald, entidad sin ánimo de lucro e independiente presente en España desde 1997 —hace ya más de 25 años— cuya labor busca que el niño pueda llevar una vida lo más normalizada posible pese a la enfermedad, al tiempo que libera a las familias de la carga logística y económica que supone afrontar un ingreso lejos del domicilio. Las integrantes de Mujeres al Timón conocieron así de primera mano el día a día de la entidad y las distintas vías con las que se sostiene su actividad.
Cardiología, neonatología y oncología, principales motivos
El perfil de las familias atendidas refleja el papel de La Fe como hospital de referencia. En 2024, el 24,7% de las estancias estuvo relacionado con tratamientos de cardiología, el principal motivo de alojamiento.
A continuación se situaron la UCI neonatal, con un 14,4%; neonatología, con un 12,4%; oncología, con un 11,9%; y enfermedades digestivas, con un 9,1%. También fueron atendidas familias de menores ingresados en neumología, cuidados intensivos pediátricos, traumatología, hematología, ortopedia, neurología, neurocirugía o nefrología.
El 87% de las familias alojadas procedía de la Comunitat Valenciana, aunque la Casa también recibió a personas llegadas de Andalucía, Galicia, Castilla-La Mancha, Murcia, Aragón, Canarias, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Navarra y otros países.
La ocupación media anual alcanzó el 83% de las habitaciones disponibles, lo que muestra una utilización elevada y continuada del recurso.
Casi 2.000 familias en 13 años
Díaz y Fernández detallaron que, en sus trece años de trayectoria, por la Casa Ronald McDonald de Valencia han pasado casi 2.000 familias. Subrayaron con especial orgullo el fuerte arraigo territorial de esta labor: el 85 % de esas familias procede de la propia Comunitat Valenciana y, de ellas, más de la mitad de la provincia de Alicante.
Ambas pusieron además en valor la implicación del equipo de voluntarios, pieza clave en el acompañamiento diario a las familias alojadas y en el funcionamiento cotidiano de la Casa.
La actividad de la Casa se sostiene mediante una estructura profesional reducida y una importante participación social. En 2024 contó con cuatro trabajadores y con 35 personas voluntarias, que aportaron conjuntamente 3.329 horas de colaboración.
Su trabajo incluye el acompañamiento a las familias, la preparación de actividades infantiles, el mantenimiento de los espacios, el apoyo administrativo y la organización de iniciativas solidarias. En el conjunto de los programas españoles de la Fundación participan actualmente más de 200 voluntarios.
A esta participación individual se suma el voluntariado corporativo y la colaboración de empresas mediante aportaciones económicas, patrocinio de eventos o donaciones en especie. Equipamiento, electrodomésticos, mobiliario, productos alimentarios o materiales para las actividades forman parte de las necesidades habituales de las Casas.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.








