De enero a julio se realizaron 11.550 inspecciones

Las ITV de Castellón rechazan 744 vehículos al mes por contaminar, el doble que en 2018

Los datos de la Conselleria de Economía apuntan como otras causas de suspenso de la ITV el mal estado de los neumáticos, los frenos, la señalización y el alumbrado

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La ITV genera en Castellón el doble de rechazos por emisiones nocivas de gas que en 2018.

Las tres ITV de Castellón han rechazado desde enero a julio de este año a 5.212 vehículos por emisiones contaminantes, lo que depara una media de 744 al mes, lo que representa el doble con relación a 2018, año en que se rechazaron una media de 370 vehículos mensuales. Este importante incremento del número de vehículos que no supera la inspección técnica, la ITV, radica en la mayor severidad de las revisiones al aplicarse desde septiembre de 2018 la nueva normativa  sobre emisiones contaminantes.

En el primer semestre del año los tres centros de ITV de la provincia ubicados en Castellón, Vila-real y Vinaròs han revisado 11.551 vehículos, de los que la mitad, 5.212, fueron rechazados por contaminantes, de acuerdo con los datos de la Conselleria de Economía y Sectores Productivos. En el genérico rechazo por emisiones contaminantes se incluyen tanto gases de escape en todo tipo de automóviles como ruido en motos y ciclomotores.

Una de las explicaciones al importante incremento del número de vehículos rechazados en la ITV hay que buscarlo en un parque móvil envejecido, a lo que se suma la entrada en vigor desde septiembre de 2018 de la nueva normativa inspectora que, en la práctica, incorporaba herramientas de lectura de sistemas de diagnóstico a bordo (OBD). Esta herramienta detecta irregularidades en las emisiones de gases contaminantes, catalogándolas como defecto grave e instando al propietario a su reparación.

El cambio introducido en septiembre del año pasado, unido al progresivo endurecimiento de las normas que regulan las emisiones de gases, ha empezado a dar sus frutos y en la provincia ha aumentado el número de vehículos rechazados por no ceñirse a los límites de emisión.

Así, el rechazo por contaminantes es la primera causa de suspenso en las ITV castellonenses, obligando a los conductores a volver a pasar la inspección, pero además motivo de rechazo son también el mal estado de los neumáticos, los frenos, la señalización y alumbrado. Un panorama totalmente opuesto al que se registraba hace uno o dos años cuando las emisiones contaminantes eran la última causa de suspensión de la inspección, de acuerdo a los datos de la Conselleria de Economía.

Cabe indicar que la normativa que regula la emisión de gases se ha ido endureciendo para adaptarse a las leyes de la Unión Europea (UE). Así, y según las ITV, los vehículos diésel matriculados antes del 1 julio de 2008 no pueden dar en la inspección valores por encima de 2,5, y los turbodiésel, de 3, en tanto que en los automóviles matriculados a partir de julio de 2008 no pueden llegar a 1,5 metros menos uno de opacidad en la emisión.

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