La Generalitat Valenciana destina 23,49 millones a nueve empresas industriales
La Generalitat concede 23,49 millones a nueve empresas valencianas para impulsar proyectos de semiconductores, defensa, aeroespacial e hidrógeno verde
La Generalitat Valenciana ha concedido 23,49 millones de euros en ayudas a nueve empresas para desarrollar proyectos industriales estratégicos vinculados a algunas de las tecnologías con mayor potencial de crecimiento. La iniciativa busca reforzar la competitividad del tejido productivo autonómico y atraer inversiones en ámbitos como los semiconductores, la industria aeroespacial, la defensa y las energías limpias.
Las subvenciones, impulsadas por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, permitirán ejecutar iniciativas empresariales durante el periodo 2026-2028. Los proyectos se distribuirán entre ocho municipios valencianos y combinarán el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas con la modernización de instalaciones industriales existentes.
La convocatoria se enmarca en la estrategia autonómica de reindustrialización y pretende favorecer actividades de mayor valor añadido, con capacidad para generar empleo cualificado, estimular la inversión privada y reducir la dependencia de tecnologías desarrolladas en otros mercados.
Más de 23 millones para proyectos industriales estratégicos
El programa de ayudas ha experimentado un incremento considerable respecto a su dotación inicial. La convocatoria partía de un presupuesto de 12,6 millones de euros, que posteriormente se amplió para atender el volumen y las características de los proyectos presentados.
Tras esta ampliación, las subvenciones concedidas alcanzan los 23,49 millones de euros. El programa prioriza iniciativas con potencial para transformar la estructura industrial valenciana mediante nuevas inversiones, innovación tecnológica, sostenibilidad y creación de empleo.
Para optar a la financiación, los proyectos debían acreditar al menos dos condiciones que justificaran su relevancia estratégica, como la previsión de crear un mínimo de 100 puestos de trabajo directos, movilizar al menos 10 millones de euros de inversión privada o contribuir a la descarbonización de la actividad productiva.
Además, las iniciativas debían contar con un presupuesto subvencionable mínimo de dos millones de euros. La intensidad de las ayudas varía según el tamaño de la empresa: puede alcanzar el 60% de la inversión elegible para las pequeñas compañías, el 50% para las medianas y el 40% para las grandes.
Semiconductores y tecnología cuántica concentran la mayor ayuda
Uno de los proyectos con mayor respaldo económico es el de TMRW Silicon Europe, que recibirá más de 5,23 millones de euros para desarrollar semiconductores y dispositivos cuánticos en València.
La iniciativa contempla actividades de investigación, desarrollo, fabricación y validación de estos componentes, esenciales para sectores como la electrónica avanzada, las telecomunicaciones y la computación de nueva generación.
La apuesta adquiere relevancia en un contexto en el que Europa busca fortalecer su autonomía tecnológica y reducir su dependencia de proveedores internacionales de microchips.
Junto a esta iniciativa, la fabricación de equipos para producir hidrógeno renovable también figura entre las principales líneas de inversión respaldadas por la Administración autonómica.
El hidrógeno verde recibe más de seis millones de euros
La transición energética constituye uno de los ejes centrales del programa. Kerionics, con actividad en Paterna, obtendrá aproximadamente 5,06 millones de euros para impulsar un proyecto de investigación y desarrollo relacionado con la fabricación de electrolizadores.
Estos equipos permiten obtener hidrógeno mediante la separación del agua a través de electricidad. Cuando esta procede de fuentes renovables, el proceso puede producir hidrógeno con bajas emisiones de carbono.
A esta iniciativa se suma Solar Earth Innovación y Tecnología SES, ubicada en Alicante, que recibirá 1,27 millones de euros para desarrollar su proyecto H2FAB, también centrado en la fabricación de electrolizadores.
En conjunto, ambas compañías dispondrán de más de 6,3 millones de euros en subvenciones. La financiación busca reforzar la capacidad industrial necesaria para desarrollar tecnologías vinculadas a la descarbonización y ampliar la presencia de empresas valencianas en la cadena de valor del hidrógeno.
La industria aeroespacial y de defensa gana protagonismo
Otro de los ámbitos destacados es la fabricación de tecnología para satélites, vehículos aéreos no tripulados y sistemas de propulsión espacial. Cuatro compañías recibirán ayudas para desarrollar capacidades industriales relacionadas con el sector aeroespacial y la defensa.
ICEYE España contará con cerca de 1,96 millones de euros para fabricar e integrar satélites destinados a inteligencia de señales. Por su parte, Orbotix Industries dispondrá de unos 1,34 millones para diseñar y fabricar vehículos aéreos no tripulados autónomos.
La relación de proyectos incluye también a Arkadia Aerospace Propulsion & Transportation Systems, que recibirá aproximadamente 2,15 millones de euros para desarrollar motores monopropelentes destinados a satélites.
Nerva Technologies completa este grupo con una subvención cercana a los 2,03 millones de euros para actividades de investigación, desarrollo y fabricación de motores de cohete en Vilanova d’Alcolea, en el entorno del aeropuerto de Castellón.
Estas inversiones refuerzan la presencia de la Comunitat Valenciana en actividades industriales especializadas que requieren conocimientos avanzados de ingeniería, materiales y fabricación de precisión.
La biomasa y la construcción industrializada completan las inversiones
Las ayudas también alcanzan actividades industriales tradicionales que buscan mejorar su eficiencia energética o adaptar sus procesos a nuevos modelos productivos.
Kartogroup España recibirá alrededor de 3,14 millones de euros para incorporar una central de biomasa agroforestal a su fábrica de papel de Burriana. El proyecto pretende sustituir parte del consumo de gas natural por una fuente energética alternativa, reduciendo la exposición de la planta a los combustibles fósiles.
Por otro lado, Construcciones Industrializadas Modulares contará con cerca de 1,30 millones de euros para implantar una fábrica inteligente en La Romana, especializada en sistemas constructivos para viviendas industrializadas.
Este modelo de producción permite trasladar parte del proceso constructivo a instalaciones fabriles, con el objetivo de mejorar la planificación, controlar la calidad y reducir los tiempos de ejecución de los edificios.
Ocho municipios se beneficiarán de la inversión industrial
La distribución territorial de las ayudas abarca València, Paterna, Alicante, Burriana, Almassora, La Romana, Vilanova d’Alcolea y Massanassa.
El reparto combina proyectos tecnológicos concentrados en determinados polos industriales con iniciativas vinculadas a la actividad manufacturera y energética de otros municipios. La finalidad es ampliar la base industrial de la región y favorecer la aparición de nuevas capacidades productivas en distintos puntos del territorio.
Las subvenciones forman parte de una estrategia más amplia para reforzar el posicionamiento de la Comunitat Valenciana como destino de inversiones industriales. La especialización tecnológica, la transición energética y la modernización de las fábricas se sitúan entre las prioridades para mejorar la competitividad de las empresas.
El reto de convertir las ayudas en empleo y actividad económica
La concesión de los 23,49 millones de euros abre una nueva fase para los nueve proyectos seleccionados: la ejecución de las inversiones y el cumplimiento de los objetivos comprometidos para el periodo 2026-2028.
El impacto definitivo dependerá de la capacidad de las empresas para desarrollar sus instalaciones, llevar sus tecnologías al mercado y consolidar nuevas líneas de negocio. También será relevante la evolución de la demanda internacional de semiconductores, equipos de hidrógeno, tecnología aeroespacial y soluciones industriales de bajas emisiones.
Con este programa, la Generalitat busca orientar parte de los recursos públicos hacia actividades con mayor componente tecnológico y potencial de crecimiento. El objetivo es que las ayudas contribuyan no solo a financiar proyectos concretos, sino también a fortalecer la posición de la industria valenciana en mercados estratégicos.








