El AVE Madrid-Valencia cumple 15 años y supera los 36,4 millones de viajeros
La conexión de alta velocidad entre Madrid y València alcanza los 15 años con más de 36,4 millones de viajeros, una cuota del 87% frente al avión y más oferta tras la llegada de Avlo y los trenes S106.
La conexión de alta velocidad (AVE) entre Madrid y València ha cerrado sus primeros quince años de servicio con más de 36,4 millones de viajeros transportados, consolidándose como uno de los grandes corredores ferroviarios del país y como una de las rutas con mayor capacidad de atracción frente al avión. El trayecto Madrid-València punto a punto ha sido, además, el más demandado, con más de 31,3 millones de pasajeros acumulados desde su puesta en marcha.
La línea entró en servicio el 19 de diciembre de 2010 y supuso un punto de inflexión en la movilidad entre ambas ciudades. Con 391 kilómetros de trazado y una inversión de 6.600 millones de euros, la infraestructura permitió recortar de forma drástica los tiempos de viaje y aumentar de manera notable la oferta ferroviaria en uno de los ejes con más tráfico de España.
AVE Madrid-Valencia, una conexión mucho más competitiva
La llegada del AVE transformó un corredor que hasta entonces se cubría con los antiguos Alaris en alrededor de 3 horas y 25 minutos. La alta velocidad redujo sustancialmente ese tiempo y elevó también la capacidad disponible, que pasó de algo más de 4.300 plazas diarias a cerca de 11.000 en el arranque del servicio.
Con el paso de los años, la oferta ha seguido creciendo. En la actualidad, València dispone de 30 trenes diarios de alta velocidad de Renfe, con 15 por sentido, hacia Madrid. La operadora ofrece unas 12.900 plazas al día en este corredor y la capacidad actual supera en unas 2.000 plazas diarias a la disponible en 2010.
La irrupción del low cost amplió todavía más la oferta
Uno de los hitos de esta evolución llegó con la incorporación de Avlo a la línea el 21 de febrero de 2022, lo que introdujo el segmento de alta velocidad de bajo coste en la conexión entre Madrid y València. Ese movimiento amplió el abanico tarifario y reforzó la competitividad comercial del tren en un corredor ya muy maduro.
A esa estrategia se sumó después la entrada de los trenes S106 en mayo de 2024, un cambio relevante en términos de capacidad. Este material permite pasar de las 365 plazas de un AVE S112 a entre 507 y 581 plazas por servicio, lo que ha favorecido un nuevo salto en la oferta.
El tren gana terreno al avión
El cambio más significativo en estos quince años no se limita al número de viajeros. También se ha producido una alteración profunda en la cuota de mercado entre modos de transporte. En la actualidad, el ferrocarril concentra el 87% de la demanda frente al avión en la relación Madrid-València, un dato que refleja hasta qué punto la alta velocidad ha reordenado la movilidad entre ambas ciudades.
Ese desplazamiento se ha apoyado en varios factores: menor tiempo puerta a puerta, ampliación de frecuencias, campañas promocionales y una oferta más segmentada, que combina servicios AVE y Avlo en un corredor especialmente sensible al precio y a la frecuencia.
Impacto ambiental y madurez de un corredor estratégico
Más allá del volumen de usuarios, Renfe atribuye a esta conexión un importante efecto ambiental. En estos quince años, el uso de la alta velocidad en el eje València-Cuenca-Madrid habría evitado la emisión de más de 1,3 millones de toneladas de CO2 y el consumo de 451 millones de litros de combustible, en comparación con otros modos de transporte.
Con 15 años de recorrido, el AVE Madrid-Valencia entra ya en una fase de madurez marcada menos por la novedad de la infraestructura y más por la gestión de capacidad, la política comercial y la competencia intermodal. El balance de viajeros confirma que el corredor se ha convertido en una pieza estructural para la movilidad entre el centro peninsular y el arco mediterráneo.












