Hosbec pide regular taxis y VTC para que la movilidad no lastre el turismo
El presidente de Hosbec, Fede Fuster, advierte de que la movilidad es "el primer y último recuerdo" de un turista y que el vacío regulatorio en la Comunitat pone en riesgo la experiencia del visitante en aeropuertos, zonas hoteleras y grandes eventos
La patronal hotelera de Benidorm y la Costa Blanca, Hosbec, ha entrado de lleno en el debate sobre la regulación del transporte de viajeros en la Comunitat Valenciana. La entidad ha lanzado un llamamiento público a la Generalitat para que apruebe una normativa clara que ponga fin al conflicto entre el taxi y los Vehículos de Transporte con Conductor (VTC), y ha propuesto un modelo de convivencia basado en tres pilares: el cliente como centro del sistema, la digitalización y modernización, y un marco legal de certidumbre. El mensaje llega en un momento de máxima tensión en el sector, con protestas semanales convocadas en las tres capitales de la Comunitat.
Un problema de modelo, no solo de competencia
Para Hosbec, el conflicto entre taxis y VTC no es un debate gremial: es un problema que afecta directamente a la experiencia del turista y, por tanto, a la competitividad del destino. El presidente de la patronal, Fede Fuster, ha subrayado que la movilidad es el «primer y último recuerdo» de un turista y que, en destinos como la provincia de Alicante, con déficit de infraestructuras ferroviarias desde y hacia su aeropuerto, el despegue internacional de Castellón o la multiplicación de eventos y oferta complementaria en Valencia, es fundamental contar con una movilidad terrestre moderna, ágil, innovadora y accesible.
La patronal propone que ambos servicios compartan el espacio público bajo un modelo de cooperación, no de confrontación. Hosbec ha reclamado al Consell una regulación que evite la competencia desleal pero permita la competencia del mejor servicio, y que garantice la suficiencia de flota en puntos y momentos clave: aeropuertos, estaciones de tren, zonas hoteleras, centros urbanos y recintos de eventos.
Tres pilares para un modelo de movilidad turística
El primero pone al cliente en el centro. Según Fuster, el ciudadano y el turista actual no entiende de conflictos gremiales, sino de soluciones, y la coexistencia de ambos servicios garantiza que en momentos de alta demanda —temporada alta, grandes eventos o congresos— las ciudades y destinos no se bloqueen y el visitante siempre tenga una opción rápida y eficiente para desplazarse.
El segundo apela a la tecnología. Hosbec pide aprovechar la digitalización para que ambos sectores compitan en calidad, y considera que la convivencia debe servir como catalizador para que el taxi avance en su digitalización y para que las VTC cumplan con su cometido, ofreciendo una oferta diversificada. La patronal advierte que, cuando el horizonte está ya puesto en los vehículos autónomos para el transporte de personas, la Comunitat Valenciana no puede permitirse seguir perdiendo el tren en debates y confrontaciones estériles entre colectivos que están obligados a entenderse.
El tercero es el más urgente: la patronal exige modernizar también los tipos de vehículos disponibles, apostando por modelos amplios para pasajeros con equipaje, monovolúmenes para grupos, vehículos premium para el segmento más exigente, flotas adaptadas a la diversidad funcional y vehículos de cero emisiones como objetivo final de una movilidad sostenible.
Un decreto prometido desde la primavera de 2025 que no llega
El contexto en el que llega la petición de Hosbec no puede ser más tenso. El sector del taxi lleva más de un año esperando el decreto ley que debe regular la convivencia con las VTC en la Comunitat Valenciana. El Comité de Unidad del Sector ha denunciado que el conseller de Transportes, Vicente Martínez Mus, volvió a prometer en mayo de 2026 que aprobaría la normativa ese mismo mes, una promesa que el colectivo recuerda que lleva esperando desde la primavera de 2025.
El hartazgo del sector se refleja en el manifiesto firmado por las juntas directivas: «Ya han pasado verano de 2025, investidura del nuevo presidente, Navidad, Fallas y Semana Santa, y seguimos sin tener nada más que promesas». Ante esta situación, el sector ha acordado convocar protestas semanales en las ciudades de Alicante, Castellón y Valencia.
Desde la primavera de 2025, la Generalitat se comprometió a elaborar un nuevo decreto ley para ordenar el sector, compromiso que sigue sin concretarse en un texto definitivo. Este retraso mantiene un vacío regulatorio que, según el taxi, favorece la expansión de las VTC y genera inseguridad jurídica para todos los operadores. Los representantes del taxi han denunciado también la existencia de altercados violentos entre conductores de VTC y taxistas en varios puntos de la Comunitat, y denuncian que se siguen concediendo nuevas licencias de VTC sin información pública sobre el número exacto de concesiones.
El taxi exige recuperar el ratio 1:30 y la precontratación obligatoria
Las exigencias del sector del taxi son concretas. El colectivo reclama una normativa que imponga requisitos estrictos a las VTC, como la precontratación con antelación mínima para evitar que capten clientes en la calle, y la vuelta al ratio de una licencia VTC por cada 30 taxis, una cifra que, según denuncian, se ha pulverizado en los últimos años.
El origen del conflicto tiene historia. El enfrentamiento entre taxi y VTC arranca de 2009, cuando el Ministerio de Fomento dejó un vacío legal que aprovecharon diversas empresas para solicitar cientos de licencias de VTC hasta 2015, momento en que la ley se clarificó y estableció el ratio de una licencia VTC por cada 30 taxis. Licencias que entonces costaban entre 35 y 40 euros valen hoy miles de euros. El Independiente
El sector del taxi también avisa de que, si la Generalitat otorgara derechos urbanos adicionales a las VTC, podría reclamar indemnizaciones millonarias por alteración del marco regulatorio. Un escenario que Hosbec quiere evitar con su llamamiento a la negociación y a un modelo de coexistencia que deje de depender de los tribunales para funcionar.




