El COEV refuerza su voz institucional en Valencia
Con más de 4.000 colegiados, el COEV afronta el reto de la inteligencia artificial, la transformación empresarial y la defensa de los intereses económicos de la Comunitat Valenciana
La fusión del Ilustre Colegio de Economistas de Valencia con el Colegio Oficial de Titulares Mercantiles y Empresariales de Valencia abre una nueva etapa para una profesión que, en palabras de Juan José Enríquez, decano-presidente del COEV, quiere ganar peso institucional y utilidad para sus colegiados.
La unión deja una entidad con más de 4.000 profesionales y, según Enríquez, «mucho más fuerte, unificada y con una sola voz ante las instituciones y la sociedad valenciana«.
Enríquez reconoce que el principal reto ha sido «la integración operativa y humana«, especialmente al armonizar estructuras distintas. Sin embargo, considera que el proceso se ha cerrado con éxito porque ambas organizaciones compartían un mismo objetivo: «Aportar valor a la profesión del colegiado y ganar peso específico como interlocutores estratégicos en la Comunitat Valenciana”. “Hoy ya no hablamos de dos entidades; somos una única organización, más eficiente y con mayor músculo«, subraya.
La nueva etapa llega en un momento de transformación del perfil profesional. Enríquez define al economista valenciano como «altamente tecnológico, versátil y con una mentalidad marcadamente global«. Aunque la asesoría fiscal, la contabilidad, la auditoría o la banca siguen siendo pilares de la profesión, el economista actual también trabaja como especialista en analítica de datos, controller financiero, experto en fondos europeos o consultor de sostenibilidad.
«Ya no solo registramos lo que ocurre en la empresa, sino que ayudamos a predecir y a diseñar el futuro del negocio«, afirma. Esa evolución responde a la internacionalización y digitalización de las compañías valencianas, que demandan perfiles capaces de interpretar datos, anticipar escenarios y tomar decisiones estratégicas.
La demanda de economistas, añade, es «cada vez más transversal«. A los ámbitos tradicionales se suman la transformación digital, la consultoría estratégica, la logística, la industria, el comercio internacional, el turismo, la construcción y los servicios. También crece la necesidad de expertos en sostenibilidad, cumplimiento normativo, financiación empresarial y análisis de riesgos.
Uno de los grandes retos es la inteligencia artificial. Enríquez lo resume de forma directa: «La IA no va a sustituir al economista, pero el economista que use IA sí sustituirá al que no lo haga«. Por ello, el COEV ha reforzado su formación con cursos sobre herramientas aplicadas a auditoría, fiscalidad y finanzas, junto a contenidos sobre ética y seguridad de los datos. El objetivo es que los colegiados «lideren esta transición tecnológica, no que la sufran«.
Enríquez también defiende el valor de la colegiación como garantía profesional. Estar colegiado aporta «seguridad jurídica, actualización permanente y red de contactos«, además de respaldo deontológico y oportunidades de colaboración.
En el plano institucional, el COEV reclama una reforma de la financiación autonómica. El decano-presidente sostiene que la Comunitat Valenciana sufre «una infrafinanciación estructural objetiva» y pide un modelo basado en equidad, suficiencia y población real.
Sus próximos objetivos serán consolidar la fusión, liderar la adaptación tecnológica y reforzar la voz técnica del Colegio ante administraciones, agentes sociales, empresas y medios, en debates clave para el futuro económico de la Comunitat Valenciana durante los próximos años decisivos.












