Los 200 millones con los que SAIC quiere transformar la industria de Ferrol
La multinacional china proyecta una planta que alcanzará 120.000 vehículos al año y generará hasta 2.300 empleos
La llegada de SAIC Motor a Ferrol (Galicia) representa una de las principales apuestas por la reindustrialización de la comarca gallega en los últimos años. La multinacional china, propietaria de la marca MG, proyecta una inversión de 200 millones de euros para levantar una fábrica de vehículos en el puerto exterior de Ferrol, un proyecto que aspira a generar hasta 2.300 empleos y alcanzar una capacidad productiva de 120.000 automóviles al año.
Más allá de la dimensión de la propia planta, la operación tiene interés por el efecto que puede generar sobre el conjunto del tejido empresarial de Ferrolterra. La instalación de un fabricante de estas dimensiones puede actuar como tractor para proveedores, empresas auxiliares, operadores logísticos y compañías especializadas en servicios industriales, ampliando el impacto económico de los 200 millones de inversión inicial.
El proyecto se enmarca además en la estrategia de expansión europea de SAIC, uno de los grandes fabricantes de automóviles de China, que busca aumentar su presencia industrial en el continente y acercar parte de su producción a los mercados europeos.
Una fábrica de 120.000 vehículos al año
La futura instalación contará con una capacidad inicial que podrá ampliarse progresivamente hasta alcanzar los 120.000 vehículos anuales. Las previsiones manejadas para el proyecto sitúan el inicio de las obras en 2027 y la entrada en funcionamiento de la fábrica en 2028.
La dimensión productiva convierte a la planta en un proyecto relevante para la industria gallega. La fabricación de vehículos requiere una amplia red de suministradores de componentes, servicios de ingeniería, mantenimiento, transporte y logística, por lo que el impacto sobre la economía local puede multiplicarse a medida que aumente la actividad.
La creación de hasta 2.300 puestos de trabajo constituye otro de los principales efectos económicos previstos. A los empleos asociados directamente a la fábrica se suma el potencial crecimiento de la actividad de las empresas auxiliares que puedan instalarse o ampliar su actividad alrededor del nuevo complejo industrial.
Para una comarca que durante décadas ha tenido en la industria naval y energética dos de sus principales motores económicos, la llegada de un gran fabricante de automóviles supone además una oportunidad para diversificar su estructura productiva.
El automóvil como industria tractora
El interés económico de la operación no se encuentra únicamente en el número de vehículos que pueda fabricar SAIC. El automóvil es una de las industrias con mayor capacidad para generar actividad a su alrededor debido a la extensión de su cadena de valor.
Componentes, electrónica, software, ingeniería, logística, transporte, mantenimiento y servicios industriales forman parte de un ecosistema que puede crecer alrededor de una planta de fabricación.
En este sentido, el proyecto de SAIC puede contribuir a configurar un nuevo polo de automoción en Ferrolterra, especialmente si consigue atraer a proveedores y compañías auxiliares.
La estrategia contempla también actividad vinculada al automóvil en As Pontes, lo que permitiría extender el impacto económico del proyecto a otros municipios de la comarca y aprovechar parte de las infraestructuras y capacidades industriales existentes.
El objetivo de las administraciones gallegas es que la inversión no se limite a la instalación de una fábrica, sino que sirva como punto de partida para desarrollar una cadena industrial más amplia.
Ferrol gana peso como enclave logístico
Otro de los elementos que refuerzan el atractivo económico del proyecto es la ubicación de la fábrica junto al puerto exterior de Ferrol.
La conexión con una infraestructura portuaria permite facilitar tanto la entrada de componentes como la salida de vehículos terminados hacia otros mercados. Para un fabricante que pretende utilizar Galicia como plataforma de producción europea, la logística constituye una pieza fundamental de su modelo industrial.
La ubicación puede favorecer además la conexión de la planta con las rutas marítimas internacionales y con otros mercados europeos, reduciendo tiempos y costes de transporte.
De esta manera, la inversión de SAIC combina tres elementos estratégicos: capacidad industrial, acceso logístico y proximidad al mercado europeo.
SAIC busca fabricar más cerca del mercado europeo
La apuesta por Ferrol debe entenderse también dentro de la transformación que está experimentando el sector europeo del automóvil.
Los fabricantes chinos han ganado presencia en Europa durante los últimos años, especialmente en el segmento de los vehículos electrificados. Sin embargo, el incremento de las barreras comerciales y la necesidad de acercar la producción a los mercados de destino están favoreciendo que algunas compañías estudien o desarrollen instalaciones productivas dentro de Europa.
Para SAIC, contar con una fábrica en España supone disponer de una plataforma desde la que producir y distribuir vehículos en el mercado comunitario.
La compañía cuenta ya con una importante presencia comercial en España a través de MG, una de las marcas de origen chino que más ha crecido en el mercado europeo. La fabricación local permitiría profundizar en esta estrategia y reducir la dependencia de las importaciones desde China.
200 millones que pueden movilizar más inversión
El impacto de la operación puede medirse, por tanto, más allá de los 200 millones de euros comprometidos inicialmente por SAIC.
Una inversión industrial de estas características puede generar nuevas oportunidades para empresas locales y regionales, tanto durante la fase de construcción como una vez que la fábrica entre en funcionamiento.
La llegada de proveedores puede traducirse en nuevas inversiones en suelo industrial, maquinaria, instalaciones logísticas o centros de servicios. También puede incrementar la demanda de perfiles profesionales especializados y favorecer la colaboración con centros de formación y universidades.
El proyecto adquiere así una dimensión de política industrial, al combinar inversión extranjera, generación de empleo y desarrollo de una cadena de suministro vinculada a uno de los sectores estratégicos de la economía española.
El respaldo institucional como pieza del proyecto
La Xunta de Galicia ha considerado el desarrollo de SAIC como Proyecto Industrial Estratégico, una figura destinada a facilitar y agilizar la tramitación de grandes inversiones consideradas relevantes para la economía regional.
El proyecto también cuenta con el respaldo del Gobierno central. En este contexto se sitúa la posición del Ministerio de Defensa, que no plantea objeciones a la instalación pese a la proximidad de la futura planta a infraestructuras militares estratégicas de Ferrol.
La cuestión ha cobrado especial relevancia por la ubicación del proyecto, cercana al Arsenal de Ferrol y a las instalaciones de Navantia. Sin embargo, el respaldo institucional permite mantener el foco en la dimensión económica de una operación que pretende convertirse en uno de los nuevos motores industriales de la comarca.
Una oportunidad para la reindustrialización de Ferrolterra
La importancia de SAIC para Ferrol no reside únicamente en la construcción de una nueva fábrica. El verdadero reto será conseguir que la inversión contribuya a generar un ecosistema industrial estable y diversificado.
La comarca parte de una importante tradición industrial y dispone de capacidades vinculadas a la construcción naval, la energía, la ingeniería y la logística. La automoción puede añadir una nueva especialización y generar conexiones entre sectores que hasta ahora han evolucionado de manera más independiente.
Si el proyecto alcanza las previsiones planteadas, Ferrol podría incorporar a su tejido productivo un nuevo gran fabricante industrial, con capacidad para producir 120.000 vehículos al año y generar miles de puestos de trabajo directos e indirectos.
Para SAIC, los 200 millones de euros representan una puerta de entrada industrial al mercado europeo. Para Galicia, la operación supone la posibilidad de captar inversión extranjera y desarrollar una nueva cadena de valor. Y para Ferrolterra, puede convertirse en una de las principales oportunidades para avanzar en la diversificación y modernización de su economía industrial.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.









