Juan Verde: «La disrupción ya no es la excepción, es la norma»
El experto en geopolítica y sostenibilidad advierte ante empresarios valencianos, en un acto organizado por CaixaBank Empresas, de que el nuevo orden global obliga a las compañías a ganar flexibilidad, anticiparse al riesgo y actuar con visión de largo plazo
«El mundo que conocíamos ha terminado y el nuevo se está escribiendo ahora mismo». Con esta afirmación, Juan Verde ha situado a los empresarios valencianos ante lo que ha definido como una coyuntura histórica. El experto en sostenibilidad, internacionalización y geopolítica ha advertido que las compañías deben prepararse para un entorno en el que «la disrupción ya no es la excepción, sino la norma» y en el que la capacidad de leer correctamente el contexto será determinante para competir.
La reflexión ha tenido lugar durante una jornada organizada por CaixaBank Empresas en el Hotel Westin de València, bajo el eje de la geopolítica, el capital y el nuevo orden global. El encuentro ha reunido a empresarios valencianos y ha contado con Juan Verde como principal ponente. Verde ha sido subsecretario adjunto de Comercio para Europa y Eurasia en el Departamento de Comercio de Estados Unidos durante la Administración Obama, miembro del consejo asesor de Joe Biden y consultor de compañías e instituciones como Google, Cisco, SAS, American Express, la Universidad de Harvard y el Banco Mundial.
«He trabajado para tres administraciones estadounidenses y jamás habíamos vivido un momento como el actual», ha afirmado Verde, quien ha sostenido que los empresarios deben distinguir «qué es ruido y qué es señal» en un contexto de incertidumbre, volatilidad y cambios estructurales. A su juicio, el nuevo entorno obliga a mirar con un horizonte de largo plazo, pero también a estar preparados para actuar cuando aparezcan las oportunidades.
El fin del viejo orden mundial
Verde ha defendido que el orden económico internacional construido durante las últimas décadas ha llegado a su fin. El modelo basado en el multilateralismo, el libre comercio y la eficiencia de las cadenas de suministro está dando paso, ha explicado, a un sistema más fragmentado, bilateral y pragmático.
«El nuevo orden mundial no tiene marcha atrás, pero todavía está por definirse», ha señalado. En su análisis, la rivalidad entre Estados Unidos y China por la hegemonía política, económica y tecnológica será el gran eje de esa transición. Frente al mundo globalizado de las cadenas de suministro eficientes, las empresas se enfrentan ahora a un escenario en el que pesan más la resiliencia, la gestión del riesgo y la autonomía estratégica.
Según Verde, el nuevo modelo estará marcado por dos grandes esferas de influencia, Washington y Pekín, aunque durante un tiempo convivirá con países medianos que tratarán de jugar con ambos bloques como puede ser el caso de India o Brasil. En este contexto, ha advertido que las empresas tendrán que duplicar o triplicar cadenas de suministro, acercar materias primas y componentes críticos, y asumir que producir lo mismo será más caro si se quiere reducir dependencia exterior.
También ha señalado que el acceso a los mercados estará cada vez más condicionado por la jurisdicción en la que opera cada empresa y por la afinidad política y económica entre países. «El nuevo orden mundial será más pragmático que ideológico», ha resumido.
Hacia dónde se mueve el capital
Uno de los mensajes centrales de Verde fue la necesidad de seguir el movimiento del capital para entender las transformaciones de fondo. «Follow the money», ha afirmado. En su opinión, para distinguir una tendencia pasajera de un cambio estructural conviene dejar a un lado el ruido de los titulares y analizar hacia dónde se dirige la inversión global.
El experto ha identificado cinco grandes fuerzas que ya están transformando la economía mundial: energía, cadenas de suministro, tecnología, sostenibilidad y defensa. Todas ellas, ha expresado, comparten un mismo denominador: han dejado de ser únicamente ámbitos económicos o industriales para convertirse en cuestiones de seguridad, autonomía y competitividad nacional.
La energía ocupa, según Verde, un lugar central en esta transición. De hecho, ha defendido que «no hay autonomía estratégica sin independencia energética». Ha añadido también que «no hay independencia energética sin transición energética». En este punto, ha subrayado que España debería aspirar a convertirse en un referente exportador de energías limpias y aprovechar su posición para competir en un escenario en el que la energía será una ventaja geopolítica.
La tecnología ha sido otro de los ejes de su intervención. Verde ha destacado cinco ámbitos decisivos para la competitividad de países y empresas como son la inteligencia artificial, las tecnologías limpias, los semiconductores e informática avanzada, la biotecnología y la fabricación avanzada y la robótica. No se trata, ha apuntado, solo de tecnologías disruptivas, sino de capacidades que determinarán el peso económico de las naciones.
Defensa e infraestructuras críticas
Verde ha puesto especial énfasis en la defensa, un sector que, a su juicio, concentrará un ciclo inversor de enorme magnitud. «Estamos entrando en el mayor ciclo de inversión en defensa desde 1945», ha corroborado.
En su análisis, la defensa ha dejado de ser un compartimento aislado para convertirse en una actividad transversal en la que confluyen tecnología, energía, industria, ciberseguridad, infraestructuras críticas y capacidad productiva.
En un mundo menos predecible, ha sostenido, los países tenderán a reforzar sus sectores estratégicos y a promover campeones nacionales. En este contexto, mencionó la importancia de empresas como Indra o Hispasat, compañías capaces de aportar capacidades críticas en seguridad, comunicaciones, tecnología e industria.
También identificó como ganadores a los propietarios y operadores de infraestructuras críticas, al considerar que la seguridad, la fiabilidad y la resiliencia de redes, comunicaciones, energía, transporte y suministros serán factores determinantes en las próximas décadas.
Europa, el ganador «más subestimado»
Entre los posibles ganadores del nuevo orden global, Verde ha situado a Europa en una posición destacada. «Europa es el vencedor más subestimado de esta transición», ha asegurado.
A su juicio, la presión geopolítica actual puede actuar como catalizador para que el continente corrija algunas de sus grandes dependencias estratégicas.
Durante su intervención ha defendido que Europa ha vivido demasiado cómoda bajo un esquema de dependencia: Estados Unidos en defensa, China en industria y terceros países en materias primas o suministros estratégicos. Ese modelo, ha declarado, debe cambiar si el continente quiere conservar relevancia en el nuevo tablero internacional.
«Necesitamos más Europa que nunca», ha afirmado Verde, quien ha reclamado menos burocracia, menos regulación innecesaria y más capacidad para que las empresas puedan crecer, invertir y competir. También ha avisado de que si Europa no sigue una hoja de ruta ambiciosa, como la marcada por el informe Draghi, corre el riesgo de perder peso económico y geopolítico.
América Latina y el nuevo mapa de suministros
Verde también ha señalado a América Latina como otra de las regiones que puede ganar protagonismo. En su opinión, la pandemia evidenció la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales y aceleró la búsqueda de proveedores más próximos o más alineados geopolíticamente.
En este sentido, ha recordado que China ha dejado de ser el principal proveedor de productos estratégicos para Estados Unidos en algunos ámbitos, mientras México ha ganado peso como plataforma industrial y logística cercana al mercado norteamericano. A partir de ese ejemplo, ha planteado una reflexión para Europa: si Estados Unidos tiene a México, Europa debe preguntarse si necesita un equivalente próximo en el norte de África.
Oportunidades para las empresas valencianas
A las empresas valencianas Verde les ha alertado de que el nuevo escenario será más incierto, pero también abrirá grandes oportunidades para quienes sepan adaptarse. «En este momento de grandes cambios aparecen grandes oportunidades», ha confirmado.
El experto ha defendido que las compañías valencianas cuentan con capacidad para competir fuera de España y deben poner en valor su experiencia exportadora, su flexibilidad y su cultura empresarial. «Las empresas valencianas son capaces de salir al resto del mundo y competir», ha recalcado.
También ha destacado el atractivo de València como ciudad para captar talento, inversión y actividad empresarial. En su opinión, la Comunitat Valenciana debe aprovechar ese posicionamiento para generar más empresas capaces de asumir riesgos y crecer en sectores estratégicos vinculados a energía, tecnología, sostenibilidad, infraestructuras y exportación.
La verdadera ventaja competitiva, ha concluido, estará en las organizaciones capaces de aceptar que el mundo ha cambiado. «Los inversores y empresarios que ganarán en los próximos años no serán los que esperen que vuelva el mundo de ayer, sino los que construyan desde hoy para el mundo que ya está llegando: flexibles, pero listos para actuar con convicción cuando llegue la oportunidad».
CaixaBank Empresas enmarcó la jornada en su estrategia de acompañamiento al tejido empresarial valenciano, no solo desde la financiación, sino también mediante espacios de reflexión, conocimiento y conexión entre compañías.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.








