Crónica

Goirigolzarri confiesa pena por dejar Bankia, pero Valencia seguirá siendo clave

Cuándo empezó el noviazgo y quién eligió a la novia son aspectos que ha desvelado el que será el nuevo presidente CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri

José Ignacio Goirigolzarri

El presidente de la nueva CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, ha asegurado que la unión entre CaixaBank y Bankia puede ser “un revulsivo” para impulsar otros procesos de concentración bancaria en España y en Europa. “Puede ser el primer capítulo de consolidaciones en Europa, el tiempo lo dirá”, ha destacado.

No obstante, ha alertado de que este tipo de integraciones son “complejas” y requieren “complementariedad”: “Las entidades tendrán que ver qué compañeros encuentran”. “Estamos muy contentos de habernos anticipado, ha dicho Goirigolzarri al respecto.

Están convencidos de haber encontrado la mejor pareja posible: “en este proyecto hay que buscar una pareja con valores compartidos. Los valores son un concepto intangible pero tienen una gran importancia para reducir el riesgo en la integración. No están en los estados financieros, pero sí en el alma de una institución, CaixaBank y Bankia compartimos, seguramente por el origen, unos valores comunes. Y lo importante es crear valor”, ha resumido Goirigolzarri.

¿Cuándo empezó el noviazgo?

El origen de la fusión, ha relatado Goirigolzarri, está en un acercamiento del principal accionista de CaixaBank –Criteria a través de la Fundación Bancaria ‘la Caixa’ presidida por Isidro Fainé– al Ministerio de Asuntos Económicos, ya que el Estado a través del FROB es el accionista mayoritario de Bankia.

Las dos partes analizaron la operación y llegaron a la conclusión de que podía tener sentido y como consecuencia de ello –ha apuntado– las dos entidades convocaron a sus consejos de administración de forma extraordinaria para reunirse el 25 de agosto.

Es a partir de entonces cuando empiezan las negociaciones entre ambas entidades. Tras este anuncio de la operación en octubre los consejos de administración tendrán que aprobar los informes de fusión y convocar las Juntas Generales de Accionistas que se celebrarán a mediados de noviembre.

El cierre de la fusión no se espera hasta finales de febrero o marzo cuando los reguladores hayan dado el visto bueno.

Preguntado Goirigolzarri por si tiene algún compromiso de permanencia en la nueva entidad, el presidente de Bankia ha dejado claro que no lo tiene y ha asegurado que está “al servicio de lo que quieran los accionistas y el consejo”.

Ha admitido que no hubo ni atisbo de discusión en el reparto de poderes, “la presidencia ejecutiva, la decidimos en un día”.He vivido fusiones que han salido bien y otras no tan bien y una de las cosas que he aprendido es que la línea de mando tiene que estar absolutamente clara. Como consecuencia de eso, tomamos la decisión de que Gonzalo Gortázar tenia que ser el primer ejecutivo”, ha reiterado.

La recuperación de la marca Bankia, un caso de Harvard

Respecto a la pérdida de la marca Bankia, José Ignacio Goirigolzarri ha confesado que le da “mucha pena” su desaparición. “En estos ocho años ha tenido una recuperación extraordinaria, pero partíamos con una mochila de connotaciones negativas”.

“En su momento tomamos la decisión de mantener la marca Bankia y fue un acierto porque conseguimos revitalizarla gracias al esfuerzo de todas las personas que formamos la entidad y es que una marca es el reflejo del trabajo de la gente y este ha sido un caso de Harvard, pero todavía había connotaciones negativas“, ha añadido su presidente.

En este sentido ha argumentado el por qué defienden mantener la marca CaixaBank en detrimento de la de Bankia: “Es una marca mucho más asentada y consolidada, tiene una cuota de mercado superior, tiene el mismo nombre de la fundación y eso produce sinergias en cuanto a RSC y porque el coste del cambio de la marca Bankia es mucho más discreto”.

Un ejemplo más de la practicidad de los equipos es que consideran que haber incorporado algún elemento a la misma para rememorar esta integración “hubiera resultado demasiado costoso”.

Explica asimismo que este proyecto es “el final de una etapa muy bonita para Bankia”, y personalmente ha añadido que para él era importante involucrarse en la fusión “como uno más del equipo”, pero “cuando entiendan que ya no soy de utilidad, pues me voy a mi casa tan contento”.

Despacho en todas partes

La sede social del banco estará en València, como ya la tenían ambas entidades, de hecho Goirigolzarri ha confesado que prácticamente todas las semanas se desplaza a València. No obstante “la logística no está cerrada”, ya que Madrid y Barcelona seguirán siendo sedes operativas.

Ha confirmado que estarán a caballo entre Valencia, Madrid y Barcelona. “Si tienes la sede social en un sitio y otras dos operativas, lo razonable es que tengas un despacho en cada una de ellas”, ha comentado. Es decir, no se va a dejar de lado ningún emplazamiento, y València seguirá resultando clave, porque aquí se cerrarán las próximas decisiones de calado en las Juntas.

Gortázar se ha mostrado “feliz” de trabajar de nuevo con Goirigolzarri, a quien conoce desde hace más de 20 años, y ha asegurado que contar con un presidente con la trayectoria y la experiencia de este en una operación “tan compleja” es una garantía de que se tomarán “las mejores decisiones”.

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