El INE confirma el dato definitivo: la economía española crece dos décimas menos que a finales de 2025
La variación interanual se acelera hasta el 2,7%, una décima más que en el trimestre anterior, lo que vuelve a situar el PIB de España como uno de los países tractores de la Unión Europea
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este jueves que la economía española creció en el primer trimestre de 2026 un 0,6%, dos décimas menos que en el último trimestre de 2025, por la moderación del consumo de los hogares y la caída de las exportaciones. La variación interanual del PIB de España se situó en el 2,7%, lo que confirma los datos avanzados por el organismo a finales de abril.
La guerra de Irán, telón de fondo del frenazo
Los tres primeros meses del año han estado marcados por la inestabilidad derivada de la guerra de Irán, que ha provocado una ralentización en el gasto de las familias y de las empresas, aunque ha subido el gasto de las administraciones públicas, según los datos de Contabilidad Nacional difundidos por el INE. La demanda nacional, a pesar de la moderación, aportó 0,5 puntos al crecimiento del PIB, mientras que la demanda exterior, ligada a las exportaciones e importaciones, contribuyó con 0,1 puntos.
El consumo se ralentiza, la inversión cae y el gasto público se acelera
El consumo de los hogares se ralentizó y se situó en el 0,6%, tres décimas menos que en los tres meses previos. También cayó la inversión de las empresas, que se quedó en un 0,5%, cuatro décimas menos, frente al gasto del sector público, que pasó de un 0,2% a un 0,5%. Por su parte, las exportaciones e importaciones se redujeron un 0,6% y un 1%, respectivamente.
«El consumo de los hogares se consolida como uno de los principales motores de la economía, con un avance trimestral del 0,6%, apoyado principalmente en la solidez del mercado laboral«, ha destacado el Ministerio de Economía, que ha defendido además que el paquete de medidas aprobado para frenar las consecuencias de la guerra de Irán ha permitido «amortiguar» el impacto de la crisis energética sobre los hogares y empresas.
España, entre los países que más crecen de la zona euro
Desde el Ministerio que dirige Carlos Cuerpo se han felicitado por el crecimiento interanual del PIB, que vuelve a situar a España como uno de los países mejor posicionados de la Unión Europea. «La economía incluso aceleró su ritmo de crecimiento en el cálculo interanual al 2,7%, una décima por encima del cuarto trimestre de 2025, manteniendo el liderazgo de nuestro país entre las principales economías de la zona del euro«, han subrayado desde el departamento.
El PIB a precios corrientes alcanzó en el primer trimestre un nuevo máximo histórico de 437.288 millones de euros, 2.172 millones superior al de los tres meses precedentes.
Solo la construcción se estanca; la agricultura, el sector más dinámico
Todos los sectores económicos presentaron crecimientos, salvo la construcción, que se estancó. El mayor repunte lo experimentó la agricultura, con un 3,3%, seguido de los servicios, con un 0,8%, y la industria, con un 0,3%.
Beneficios empresariales y salarios al alza, menos horas trabajadas
Desde el punto de vista de las rentas, la remuneración de los asalariados creció un 0,8% y el excedente de explotación bruto, asimilable a los beneficios empresariales, lo hizo un 2,1%, mientras que los impuestos netos sobre la producción y las importaciones cayeron un 7,3%.
En el ámbito del empleo, las horas efectivamente trabajadas disminuyeron un 0,3% trimestral, pero los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecieron un 0,8%, ya que la productividad por hora efectivamente trabajada aumentó un 1%, el mejor dato de productividad desde el arranque de 2025.
La OCDE y el FMI, dos lecturas distintas del contexto internacional
El dato del INE llega en un momento de revisiones cruzadas sobre las perspectivas económicas. Mientras la OCDE ha mejorado su previsión de crecimiento para España en 2026 hasta el 2,2% —y ha elevado su previsión de inflación al 3,3%—, el FMI ha optado por rebajar sus perspectivas de crecimiento global y ha alertado de que una mayor crisis energética, derivada de un agravamiento de la guerra de Irán, podría agravar el escenario macroeconómico tanto en España como en el resto de economías avanzadas.







