Cómo reflotar una empresa en problemas – Parte I

Cómo reflotar una empresa en problemas

¿Tenéis una empresa que está pasando por problemas en estos momentos? ¿Veis que las ventas caen ejercicio tras ejercicio? Pues entonces pararos un momento para evaluar la situación y pensad cuál es el motivo y qué alternativas tenéis; y para que os sea más sencillo hoy voy a enseñaros una serie de consejos para reflotar una empresa.

Estudio de mercado

Imagino que en el momento de crear la empresa haríais un estudio de mercado en el que se evaluara realmente cuáles eran en aquel entonces las necesidades de los clientes, ¿verdad? Pues la cosa ha podido cambiar, y deberíais haber estado haciendo un control de la situación cada poco tiempo. Se torna muy importante que hagáis un estudio de mercado minucioso para ver si el problema de fondo es que no estáis ofreciendo lo que realmente está solicitando la gente.

Ahora bien, puede darse la situación de que descubráis que necesitáis hacer un cambio en el enfoque de la compañía; y claro, dependiendo de la actividad las consecuencias podrán ser muy dolorosas en el aspecto económico. Si la situación es esta o similar podréis probar a buscar financiación bancaria tradicional, pero si ya de por si estáis endeudados y no podéis hacer frente a nuevas obligaciones, evaluad la entrada de un socio en el capital.

Auditoría

Es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el nuestro. Por eso, es recomendable contar con la ayuda de alguien externo a la empresa que nos dé su visión objetiva sobre la situación de la empresa. Para ello, contratad a un profesional en la materia y sed sinceros en el momento en el que os pregunte por datos sensibles.

Control eficiente de stock

Una de las primeras medidas cuando se intenta reflotar una empresa,  es empezar a llevar un control del stock para evitar tener mermas a causa de comprar más de lo debido.

De igual manera, a la hora de hacer un control del stock, hay que ver qué piezas o productos no se encuentran en estado de ser empleados o vendidos, pues en ocasiones se habrán podido dañar. Como ejemplo os pondré el de una carpintería metálica que deja sus materias primas al aire libre, con la consiguiente oxidación y deshecho. El control eficiente del stock siempre debe ir de la mano con los controles de calidad.

Métricas del negocio y gestión eficiente

¿Cómo vais a controlar un negocio si no sabéis los números del mismo? Tenéis que saber a ciencia cierta todo aquello que sea imprescindible para el funcionamiento de vuestra empresa: stock disponible, piezas desechadas, ventas por referencia, deuda existente y plazos, facturación, estadística de clientes, precios de compra, cálculo de márgenes, impuestos, etc. Todo aquello que os pueda influir debe tener la posibilidad de ser medido de manera eficiente.

Claro está que si por la razón que sea no podéis llevar esto a cabo debéis buscar la manera de hacerlo: contratando un servicio de asesoría contable, informatizando todo, estableciendo procedimientos sencillos, contratando personal, etc.

Buscad la rentabilidad

Tened en cuenta que una empresa está diseñada para obtener beneficios, pues de otra manera sería una ONG, de ahí que tengáis que trabajar en pro de obtener el mayor margen comercial posible. ¿Cómo? Pues siendo eficientes y teniendo altos estándares de calidad en el negocio.

Si tenéis varias líneas de negocio y no todas son eficientes, lo mejor para reflotar una empresa es dejar de lado temporalmente lo que menos beneficio os aporte y centraros en la parte más rentable. Con ello conseguiréis aumentar la producción y las ventas, además de mejorar la calidad al tener menos procesos en los que tener que centraros.

Evitad el exceso de surtido

En línea con el anterior punto viene este consejo. Tened en cuenta que a no ser que seáis una compañía grande y con muchos recursos, tendréis que centraros en pocos productos o servicios. Es mejor que os centréis en aquellos productos que os sean rentables, que se os den bien y que tengan buena salida en el mercado.

Con el tiempo, cuando hayáis prosperado, podréis ver la posibilidad de ir aumentando el catálogo poco a poco.

Planificad los gastos

Anteriormente os decía que hay que llevar una métrica precisa de los gastos y de todos los números de la empresa, así que resultará clave que podáis saber a ciencia cierta cuáles son las obligaciones a las que estáis expuestos, cuáles son sus fechas de vencimiento, y si existe la posibilidad de quitaros de encima aquellas deudas a las que les quede una vida corta.

En muchas ocasiones suele pasar que no se lleva un control eficiente, y a la hora de invertir y hacer previsiones no se tiene en cuenta el efecto de los cargos; causando un estrangulamiento financiero.

Automatizad los procesos

Tenéis que confiar en la informática, en la eficiencia de los procesos y en la automatización industrial, pues todos ellos juntos harán que produzcáis muchísimo más en un tiempo mucho menor, y encima con un volumen de gastos muy inferior.

Por ejemplo, en una planta de producción, si por ejemplo fabricáis bollería industrial, y tenéis para ello diversas máquinas semiautomáticas que funcionan por separado, siendo controladas por operarios, y tardando 5 horas en hacer mil unidades, metiendo autómatas programables y maquinaria adecuada, podréis fabricar esas mil unidades en media hora; y encima colocando a un sólo operario para toda la instalación.

O en en una tienda minorista, ¿seguís con las cajas registradoras de toda la vida? Informatizad la empresa y llevad un control de stock en el propio ordenador. Con ello conseguiréis saber en cada momento lo que debéis pedir a los proveedores sin tener que andar haciendo conteos permanentes. También podréis hacer los libros de contabilidad y rellenar los formularios de hacienda de manera automática.

Reducid los costos de operaciones

Otro punto clave reside en los costes que tengáis para desarrollar vuestra actividad, pues estos son clave, y además siempre pueden ser reducidos contando con planes de eficiencia y haciendo un buen estudio de los gastos. Por ejemplo debéis poner mucho ojo en el consumo eléctrico y en la tecnología LED, en el material de oficina que se gasta pudiendo hacer los procesos a través de los ordenadores, etc. Evaluad bien vuestro negocio y ved por donde podéis recortar sin comprometer la operatividad de la empresa. Por cierto, en muchas ocasiones, si investigáis un poco más a fondo, veréis que con los proveedores podréis ahorrar mucho sin intervenir la calidad; mirad si os conviene importar.Y bueno, también tenéis una alternativa que lamentablemente muchas empresas usan antes de mirar los anteriores aspectos; los despidos.

Esta solución debéis tomarla sólo a sabiendas de que por razones de producción tenéis más empleados de los necesarios, no tenéis beneficios, y sabéis a ciencia cierta que tras esta medida hay futuro para la empresa.

Personal polivalente

A la hora de contratar al personal debéis poner un especial énfasis en que puedan desarrollar diferentes actividades dentro de la empresa, pues muchas veces hay tareas que no requieren de toda la jornada y el empleado queda sin hacer nada. Es más eficiente tener un contrato a jornada completa que dos a media jornada, contratando perfiles que veáis que pueden hacerse cargo de tareas semejantes.

Control exhaustivo de la calidad

Uno de los casos más peculiares de declive empresarial se da cuando un empresario no sabe la causa por la que está vendiendo menos y resulta que tiene en su almacén productos caducados u oxidados. Esto es un simple ejemplo de lo que podría evitar un sistema de calidad adecuado, pero el punto abarca muchísimo más. Nunca hay que bajar los estándares de calidad para ahorrar.Si manejáis una producción considerable contratad los servicios de un técnico en calidad a fin de que pueda llevar un control adecuado de todos los aspectos del funcionamiento de la empresa.

Planes de formación

Todos los empleados de la empresa, comenzando por vosotros, deben tener una formación adecuada a fin de que todo el mundo pueda hacer con eficiencia su trabajo. De ahí que sea importante mantener una serie de planes de actualización profesional, y especialmente para profesionales de la informática, la ingeniería o la gestión.

Asociaros con otras empresas

Si sois una pequeña empresa es probable que otras del estilo estén en una situación similar. Juntos podréis llegar a más clientes, obtener mejores precios de los proveedores, exportar en mejores condiciones, etc. Pensad que la competencia no siempre es mala, pues en situaciones como esta puede ser una solución. Hasta aquí con la trilogía sobre cómo reflotar una empresa en problemas.

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