Azkoyen ante la OPA: qué está comprando realmente Ohmnia por 244,5 millones
La OPA de 244,5 millones pone precio a una compañía con poco endeudamiento, activos concentrados en sus filiales y un reto clave: recuperar márgenes en 2026
Ohmnia Electronics ha puesto un número sobre Azkoyen: 244,5 millones de euros. Es el importe máximo de la OPA presentada sobre las 24,45 millones de acciones de la compañía navarra, a razón de 10 euros por título. La CNMV admitió la oferta a trámite el 4 de septiembre, un paso que todavía no supone su autorización definitiva.
Pero poner precio a una empresa no equivale a determinar su valor. Y las cuentas de Azkoyen plantean una pregunta bastante más interesante: ¿qué está comprando realmente Ohmnia por esos 244,5 millones?
Porque el comprador no llega a una empresa necesitada de rescate. Azkoyen cerró 2025 con más de 211 millones de euros de ingresos, 37,7 millones de EBITDA y 17,5 millones de beneficio neto. Además, terminó el ejercicio sin endeudamiento financiero neto.
Sobre ese beneficio, la oferta equivale aproximadamente a 14 veces el resultado neto de 2025. Pero ese múltiplo solo cuenta una parte de la historia.
Un balance que se hizo mucho más fuerte antes de la OPA
Para entender el momento financiero en el que llega la oferta conviene retroceder un ejercicio.
En 2024 Azkoyen ya había elevado sus ventas consolidadas un 3,4%, hasta 199 millones, mientras el EBITDA crecía un 10,5%, hasta 35 millones, y el beneficio alcanzaba 18,8 millones. Es decir, el beneficio operativo crecía entonces bastante más deprisa que las ventas.
Pero lo más llamativo ocurrió en el balance.
La deuda financiera neta cayó de 32,1 a 10,8 millones de euros en un solo ejercicio. El grupo generó 30,3 millones de excedente antes de NIIF 16 y consiguió una conversión aproximada del EBITDA en efectivo del 86%. El apalancamiento quedó reducido a solo 0,3 veces EBITDA.
Es una diferencia fundamental para interpretar la OPA: Ohmnia no está comprando una compañía cuyo beneficio esté hipotecado por una montaña de deuda.
Infonif permite abrir Azkoyen y mirar debajo de la matriz
Las cuentas consolidadas explican la salud del conjunto. Sin embargo, una OPA se formula sobre una sociedad concreta. Ahí la consulta de Azkoyen S.A. en Infonif, identificada mediante su NIF A31065618, permite acceder a la información procedente de las cuentas depositadas en el Registro Mercantil y separar la matriz del grupo consolidado.
Y esa segunda fotografía resulta reveladora.
Azkoyen S.A. cerró 2024 con 166,1 millones de euros de activos y 118,9 millones de patrimonio neto. Pero lo verdaderamente significativo está dentro del activo: 123,4 millones correspondían a participaciones en empresas del grupo. Es aproximadamente el 74% del activo total de la matriz.
Esto ayuda a entender qué contienen los 10 euros por acción. Ohmnia no pretende adquirir simplemente una fábrica navarra de máquinas. Está comprando la cabecera de una estructura internacional que reúne negocios de vending y café, medios de pago, gestión de efectivo, conectividad, IoT y sistemas de seguridad.
Infonif aporta así una capa diferente a la información financiera publicada por la cotizada: permite bajar desde el grupo consolidado hasta la sociedad registral y observar dónde están alojados sus activos y participaciones.
Las filiales también alimentan a la matriz
Las cuentas individuales accesibles a través de Infonif permiten seguir el análisis un paso más.
Azkoyen S.A. generó 25,2 millones de euros de flujo de efectivo de explotación en 2024, frente a solo 8,9 millones en 2023. Y dentro de esos movimientos aparecen 9,99 millones cobrados en dividendos, frente a 7,01 millones el año anterior.
Es una información importante porque permite visualizar cómo parte del valor generado por las participadas termina llegando a la cabecera.
La matriz también fortaleció su posición financiera: su tesorería pasó de 1,4 a 3,7 millones, mientras las deudas con entidades de crédito, sumando corto y largo plazo, bajaron aproximadamente de 34,4 a 19,5 millones. Al mismo tiempo, su patrimonio neto aumentó de 112,3 a 118,9 millones.
Estas cifras individuales no sustituyen a la deuda financiera neta consolidada, que es la referencia adecuada para juzgar el endeudamiento del grupo. Su utilidad es otra: Infonif permite observar cómo llegaba financieramente la propia Azkoyen S.A. a los ejercicios inmediatamente anteriores a la oferta.
Una compañía construida también a golpe de adquisiciones
El balance consolidado ofrece otra pista sobre el activo que quiere adquirir Ohmnia. A finales de 2024, Azkoyen acumulaba 64,2 millones de euros de fondo de comercio, una cifra considerable frente a unos activos consolidados de 208,6 millones.
Detrás aparecen adquisiciones como Coges, Primion, Coffetek, Ascaso o Vendon. El auditor consideró precisamente la valoración del fondo de comercio una cuestión clave de auditoría.
Coges ilustra bien el modelo. La compañía italiana, adquirida por Azkoyen en 2005, había distribuido 71,4 millones de euros en dividendos acumulados entre 2006 y 2024.
No significa que Coges valga 71,4 millones. Significa que una parte relevante de la historia de Azkoyen consiste en comprar negocios, integrarlos y convertirlos durante años en fuentes de resultado y efectivo.
El problema para valorar la OPA aparece en 2026
Hasta aquí, la fotografía favorece a Azkoyen. Pero una OPA no compra resultados pasados: compra beneficios futuros.
Y 2026 ha introducido una grieta. Durante el primer semestre, las ventas aumentaron un 6,2%, hasta 108,9 millones de euros. Payment Technologies creció un 20,3% y Time & Security un 4,9%, mientras Coffee & Vending retrocedió un 9,5%.
Sin embargo, el EBITDA cayó un 16,2%, hasta 14,8 millones, y el beneficio neto descendió un 20,1%, hasta 7,3 millones. El margen EBITDA pasó aproximadamente del 17,2% al 13,6%.
Esta es probablemente la cifra más importante de toda la operación: Azkoyen vende más, pero actualmente convierte una proporción menor de esas ventas en resultado operativo.
El balance, de momento, aguanta. A junio de 2026 la deuda financiera neta era de 13,3 millones y continuaba por debajo de 0,4 veces EBITDA, pese a la política de dividendos y las inversiones realizadas.
Entonces, ¿244,5 millones es mucho o poco?
Las cuentas no permiten establecer un precio justo sin realizar una valoración completa de los flujos futuros. Pero sí permiten entender qué está pagando Ohmnia.
Los 244,5 millones compran una compañía internacionalizada, con poco endeudamiento, negocios tecnológicos en crecimiento y una matriz cuyo activo está fundamentalmente compuesto por participaciones en sus filiales. Las cuentas públicas remitidas a CNMV muestran cuánto gana el grupo; la información registral consultada a través de Infonif permite abrir esa estructura y comprobar qué hay debajo de la sociedad que recibe la oferta, cuánto patrimonio acumula y cómo las participadas trasladan recursos hacia la cabecera.
Y después aparece la gran incógnita.
Si la caída de márgenes de 2026 es consecuencia temporal de un mix menos rentable y de inversiones destinadas a crecer, Ohmnia podría estar intentando comprar hoy una capacidad de beneficio que todavía no aparece completamente en los resultados. Si la erosión persiste, los 10 euros por acción tendrán una lectura distinta.
Ohmnia ya ha dicho cuánto está dispuesta a pagar por Azkoyen. Ahora las cuentas plantean una pregunta bastante más difícil: cuánto vale una compañía que continúa creciendo, genera efectivo y apenas se endeuda, pero que necesita demostrar que puede recuperar su margen.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.










