Gedesco

Los abusos de JZI sobre Gedesco que han dado origen a la demanda (II)

Continuamos con nuestra serie de artículos sobre los abusos y desmanes que los fondos de inversión JZI y Alpinvest, así como sus gestores, David Zalaznick y Álvarez&Marsal, han perpetrado en importantes compañías nacionales bajo su control; entre ellas, Toro FinanceBravo Capital– y el Grupo Gedesco. Estos han llevado a los socios ejecutivos españoles de esas empresas a interponer una querella criminal contra ellos, acusándoles de estafa y otros delitos, que relataremos en este segundo artículo, tal y como avanzamos el 19 de agosto, lo sucedido con la financiación concedida por el Grupo Gedesco a Industrias San Cayetano.

Como expusimos en anteriores capítulos, en el año 2007, David Zalaznick y Jhon W. Jordan II, dueños finales del Grupo JZI, a través de una de sus sociedades gestoras de fondos de inversión, adquirieron el 67,5% del capital social de GEDESCO FINANCE, S.L. Esta era la cabecera del Grupo Gedesco, un floreciente conjunto de compañías dedicadas a financiar actividades empresariales; que dos ejecutivos españoles habían constituido en 2001 y que destacaba por su constante crecimiento.

Tras la entrada de JZI en el Grupo Gedesco, los dos españoles mantuvieron una participación del 32,5% en el capital social del Grupo y continuaron al frente de la dirección diaria de las compañías, pues eran quienes realmente conocían el funcionamiento del negocio. No obstante lo hacían bajo el lógico control de JZI, que vigilaba su gestión y la buena marcha de su inversión en el Grupo.

Trasladar riesgo

Aunque la intención inicial de JZI era la de vender su participación en el Grupo Gedesco tras rentabilizar su inversión en cuatro o cinco años, como suele ser habitual en los fondos de inversión, JZI decidió quedarse indefinidamente en el Grupo por la elevada rentabilidad que le reportaba y porque decidió aprovechar la oportunidad que le brindaba el tener el control del Grupo Gedesco para que fuera éste quien financiara las inversiones particulares de JZI en otras compañías de alto riesgo, en lugar de capitalizarlas con su propio dinero.

De esta manera, JZI trasladaba buena parte del riesgo directo de sus temerarias inversiones al Grupo Gedesco y evitaba perder el 100% de lo invertido en sus particulares proyectos si estos fracasaban, reduciendo el riesgo de pérdida a tan solo el 67,5% de la inversión, que constituía su participación accionarial en el Grupo Gedesco.

Oposición de Gedesco

Los directivos españoles del Grupo Gedesco se oponían a financiar las arriesgadas inversiones de su socio en sus empresas privadas; pero JZI no dudaba en imponérsela; invocando su condición de socio mayoritario del Grupo y amenazando con usar su influencia para cortar el flujo de fondos de los lenders; los grandes bancos y fondos de inversión que suministran el dinero al Grupo Gedesco. Un dinero que presta a su vez a sus clientes y de cuyo flujo constante depende su actividad.

No obstante, tan enérgica y firme era la oposición de los dos ejecutivos españoles a conceder esa financiación de alto riesgo, que David Zalaznick y Jhon W. Jordan II, propietarios últimos de JZI, asumieron finalmente el compromiso verbal de restituir la pérdida que pudiera sufrir el Grupo Gedesco, si resultaba impagada la financiación que prestara a proyectos empresariales propios de JZI.

En la confianza de que JZI cumpliría ese compromiso, el Grupo Gedesco concedió financiación, entre otras, a Industrias San Cayetano y a Comercial Textil Saroni, dos empresas con graves dificultades económicas, en las que JZI mantenía intereses particulares.

Industrias San Cayetano, dos millones de impago

En 2013, a través de distintas empresas del Grupo Gedesco, se comenzó a conceder financiación a Industrias San Cayetano, una compañía altamente endeudada y con la financiación bancaria cortada, en la que JZI había depositado sus intereses.

En apenas seis meses, Industrias San Cayetano acumuló impagados por más de dos millones de euros con el Grupo Gedesco, de los que no restituyó un solo euro, y terminó siendo declarada en concurso de acreedores en octubre de 2014.

Lógicamente, los directivos españoles del Grupo Gedesco reclamaron a JZI que reembolsara lo adeudado por Industrias San Cayetano, conforme les habían prometido.

JZI accedió a devolver la mitad de lo adeudado por Industrias San Cayetano al Grupo Gedesco, conviniéndose que la otra mitad de la deuda se cobrara a través del concurso de acreedores de la financiada, o ejecutando el Grupo Gedesco otras garantías personales, que ostentaba frente al administrador de la concursada.

Nuevos fallidos

El cumplimiento por JZI -a medias y a regañadientes- de su compromiso de devolver al Grupo Gedesco la pérdida que sufriera por la financiación de proyectos particulares de su socio mayoritario, llevó a los dos españoles a confiar en que JZI materializaría ese compromiso de restitución en el futuro ante cualquier nuevo fallido.

Con base a esa confianza, los dos directivos españoles del Grupo Gedesco accedieron a financiar a Comercial Textil Saroni Verín, una empresa textil adquirida por una compañía del Grupo JZI, que atravesaba dificultades económicas en mayo de 2016, sin sospechar lo que les esperaba a resultas de esa financiación y de la de otras empresas, en las que su socio mayoritario mantenía intereses particulares. Pero eso será objeto de siguientes capítulos de esta serie.

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