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Gedesco demanda por estafa a sus socios: Los abusos de JZI sobre Gedesco (I)

El pasado 19 de agosto nos hacíamos eco de la demanda por estafa que Gedesco había interpuesto contra JZI, Alpinvest y Álvarez & Marsal. Tal y como anunciamos en esa misma información, vamos a ir desgranando a lo largo de 10 artículos la complejidad del asunto.

Pues bien, hoy damos contenido al primero de estos artículos. Trata sobre las malas prácticas de los fondos de inversión JZI y Alpinvest y sus gestores David Zalaznick y Álvarez & Marsal; en importantes compañías nacionales bajo su control. Entre ellas, Toro FinanceBravo Capital– y el Grupo Gedesco, a las que han causado unos perjuicios de tal gravedad; que han llevado a sus socios ejecutivos españoles a interponer una querella criminal contra dichos fondos y sus gestores.

Dedicaremos este artículo a explicar brevemente cómo funcionan y cuáles suelen ser los intereses de los fondos de inversión en las compañías en que depositan su dinero; relacionando todo ello con el caso que nos ocupa para una mejor comprensión de los desmanes que han perpetrado el Grupo JZI y Alpinvest en el Grupo Gedesco y en Toro Finance; que se detallarán posteriormente en sucesivos artículos.

¿Qué debe aportar un fondo?

Todos sabemos, a groso modo, que los fondos de inversión tienen una importancia trascendental en la economía actual, que se manifiesta en muchos y variados aspectos.

Un fondo de inversión aglutina el capital aportado por una multitud de ahorradores, llamados partícipes, en una bolsa común administrada por una sociedad gestora, que les representa en sus operaciones y decide dónde se invierte el dinero del fondo con el objetivo de hacer rentables las aportaciones de los partícipes.

Las sociedades gestoras invierten el dinero del fondo en toda clase de activos, como renta fija o variable, derivados financieros, etc.; y también adquieren participaciones mayoritarias en el capital social de empresas de cualquier país del mundo que, a su entender, van a ofrecer una alta rentabilidad en un corto espacio de tiempo.

La entrada de un fondo de inversión en el capital social de una compañía supone normalmente una gran oportunidad de crecimiento para esa empresa y la posibilidad de acceder a mercados y formas de financiación, que antes tenía vedadas.

Además, las sociedades gestoras de los fondos mantienen normalmente a los antiguos socios en la dirección de la actividad de las empresas en las que invierten; pues ellos son quienes realmente conocen el negocio. Aunque, eso sí, bajo el control del gestor del fondo, que lógicamente hace valer su condición de socio mayoritario en la compañía cuando le conviene.

En definitiva, la presencia de un fondo de inversión en el capital social de una empresa suele conllevar generalmente efectos positivos para todos los implicados en el negocio; inversores y compañías.

Ahora bien, cuando el fondo de inversión decide aprovechar su condición de socio mayoritario en la empresa para, en lugar de buscar su crecimiento, usarla en beneficio de sus propios intereses; la cosa puede tener unos efectos devastadores y sobrecogedoramente negativos, como los que están sufriendo actualmente Toro Finance y el Grupo Gedesco.

¿Cuándo llega el fondo a Gedesco?

En 2007, David Zalaznick y Jhon W. Jordan II, dueños finales del Grupo JZI, a través de una de sus gestoras de fondos de inversión, adquirieron el 67,5% del capital social de Gedesco Finance, S.L., cabecera del Grupo Gedesco.

Hablamos de un exitoso grupo empresarial constituido en el año 2001 por dos ejecutivos españoles para la concesión de financiación no bancaria a empresas; quienes mantuvieron la propiedad del restante 32,5% del capital social del Grupo; y continuaron al frente de la gestión diaria del negocio bajo la vigilancia de JZI; que nombró a la mitad de los miembros del Consejo de Administración del Grupo y a su presidente; con voto dirimente en caso de empate entre los consejeros a la hora de aprobar cualquier acuerdo.

La intención de JZI era la de salir del Grupo Gedesco en cuatro o cinco años; vendiendo su participación tras rentabilizar lo invertido; como suele hacer todo fondo de inversión. Sin embargo, JZI se quedó indefinidamente en el Grupo Gedesco; no ya por los pingües beneficios que le reportaba; sino porque decidió utilizarlo para financiar otras inversiones de su portfolio particular en España, que ninguna entidad bancaria financiaría por su elevado riesgo.

¿Por qué Gedesco?

Seguramente, la suerte del Grupo Gedesco habría sido otra si su actividad fuera la de fabricar tornillos o envasar frutos secos; pero se dedicaba a conceder financiación y JZI no podía desaprovechar la oportunidad que le brindaba el tener el control del Grupo para que fuera este quien financiara sus proyectos privados de alto riesgo; en lugar de capitalizarlos con su propio dinero.

De esta manera, JZI no perdería el 100% de su inversión si el proyecto resultaba un fracaso; sino solo el 67,5% de lo invertido, que constituía su participación accionarial en el Grupo Gedesco.

Lógicamente, los dos socios españoles del Grupo se oponían a la financiación de los arriesgados proyectos de JZI; pero esta no dudaba en imponérsela, haciendo uso de su condición de socio mayoritario y de su influencia sobre los lenders del Grupo Gedesco; amenazando con cortar el flujo de fondos que le suministraban y que, luego, el Grupo prestaba a sus clientes.

Hasta asumir responsabilidades concursales

Los abusos de JZI se incrementaron hasta lo inconcebible tras la constitución de Toro Finance. Se trata de otro proyecto empresarial encabezado por los dos ejecutivos españoles del Grupo Gedesco para conceder financiación a grandes empresas; al que se asoció JZI y el fondo de inversión Avenue, al parecer luego sucedido por el fondo Alpinvest; quienes delegaron en sociedades gestoras de los señores Zalaznick y Jordan; lo que permitió a JZI continuar financiado sus absurdos proyectos empresariales particulares, ya sin arriesgar un solo euro de su patrimonio.

Una dinámica que ha desembocado en graves perjuicios para el Grupo Gedesco y Toro y sus directivos españoles –que no han recuperado la financiación prestada a esos proyectos y pueden tener que asumir responsabilidades concursales por muchos millones de euros de compañías  propias de JZI–. Además, la AEAT les reclama personalmente responsabilidades tributarias por otra montaña de millones de euros de empresas propias de JZI; con las que los españoles no guardan ninguna relación; al entender arbitrariamente que el Grupo Gedesco y Toro Finance forman parte del mismo grupo empresarial que esas otras compañías, al hallarse todas ellas controladas por sociedades gestoras del fondo de inversión JZI.

Próximos artículos

Las sociedades a las que JZI obligó a Gedesco y Toro Finance (Bravo Capital) a financiar y sus consecuencias serán desgranadas en los siguientes artículos; donde trataremos el caso Ombuds, entre otros; y cómo los fondos de inversión JZI y Alpinvest han abandonado a su suerte a los socios gestores tanto de Ombuds como de Toro Finance y Gedesco; dejando que sufran las consecuencias de sus interesadas y caprichosas inversiones, sin asumir ninguna responsabilidad por las mismas.

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