Barrio La Pinada, el regreso del barrio tradicional con vocación sostenible

Barrio La Pinada es una iniciativa para desarrollar barrios sostenibles en el futuro. Nace de la inquietud de Iker Mercaide, inspirador de todo un sistema emprendedor basado en la sostenibilidad.  El barrio se plantea como un proyecto urbanístico colaborativo, donde las líneas generales se van perfilando a través del debate.

Ignacio García

El proyecto urbanístico y social se construirá sobre una superficie de 250.000 metros cuadrados en el término municipal de Paterna, colindante con Valterna, con una ocupación de unas 3.000 personas, en una zona cercana a València y a áreas industriales como Fuente del Jarro, Táctica o el Parque Tecnológico, el aeropuerto o el campus de Burjassot de la Universitat de València.

A pesar de situarse en el área metropolitana de València, La Pinada tiene vocación de barrio, es decir, de crear comunidad, de ser un espacio con actividad, alejada de lo que se ha llamado ciudades dormitorio o residenciales. “Queremos una solución más amigable con el medio ambiente -asegura Ignacio García, director de desarrollo e innovación de La Pinada-, pero también a los retos sociales y económicos de acceso a la vivienda”.

Para los promotores es importante que se desarrollen actividades económicas, comerciales, de ocio o formativas. De hecho, ya cuenta con un colegio, el Imagine Montessori.


Un barrio donde haya actividad vecinal, económica, educativa o social durante todo el día


Uno de los puntos básicos del proyecto es la generación de espacios comunes de trabajo en los que los emprendedores puedan empezar y compartir su modelo de negocio.
“Básicamente, que durante el día haya actividad -añade García-, no sólo de las personas que residan allí, sino que también atraiga a otras personas del entorno”.

La recuperación del ambiente de barrio, de cercanía y confianza con el vecino es otro de los objetivos que se tienen en cuenta a la hora de diseñar el proyecto. Un convivencia más humana, más social que permita recibir o prestar apoyo del entorno.

Colegio Imagine Montessori ya en funcionamiento desde septiembre

Cubiertas ajardinadas, huertos colectivos con una función más didáctica que productiva y la colaboración con los productores de la huerta de Paterna son otros objetivos que se plantea el proyecto. Como también los planificadores se proponen que La Pinada sea un eje vertebrador de los barrios periféricos de Paterna con el centro urbano.

Barrio La Pinada es de una iniciativa que se desarrolla con cierta lentitud, dado que lo primero es atraer a las personas que puedan estar interesadas en un modelo residencial de estas características y construirlo de forma participativa.

El ideal sería conseguir un vecindario con diversidad de perfiles socioeconómicos, “porque creemos que enriquece el proyecto”, asegura el director de Innovación de La Pinada.
Más de cuatro mil personas han mostrado su interés por este modelo, participando en las actividades que hemos programado”, añade Ignacio García. La definición del modelo pasa por procesar la información proporcionada por los interesados en los diversos talleres que se realizado.

A tenor de estos resultados se concibe el plan maestro que define el uso de los espacios. Una vez finalizado este proceso, se pasará a la fase de proyecto de construcción.


Un proyecto abierto y flexible a distintas tipologías de familia y adaptable a la evolución natural de la misma


Esa búsqueda de la diversidad también implica diferentes formas de comercialización y de acceso a la vivienda.  Una diversidad que se traslada también al perfil familiar que va desde las familias monoparentales hasta las parejas cercanas a la jubilación y con hijos independizados, si bien el perfil mayoritario es el de familia con hijos.

Tampoco quieren desaprovechar el creciente tirón que tiene València como lugar de residencia, especialmente en el entorno emprendedor. Barrio La Pinada se presenta así como una oferta residencial que, además, ofrece una serie de atributos atractivos para personas con iniciativa.

Entre otros retos, esta iniciativa entre lo urbanístico, lo económico y lo social se plantea varios retos de sostenibilidad, como que las viviendas tengan la menor huella de carbono posible, utilizando materiales de escaso impacto ambiental, como la madera o el barro cocido.

Por supuesto, se tiene muy en cuenta minimizar los consumos de energía. “Por ejemplo -apunta García- el colegio tiene un 70 % menos de consumo que un edificio convencional”. Buena parte de la energía, además, se producirá en el propio barrio y el 100 % del consumo será de energías renovables de proximidad. Además, se trata de gestionar de forma inteligente la demanda energética.


Sostenibilidad, eficiencia energética, reutilización de recursos, movilidad, accesibilidad … los retos de un barrio del futuro


La movilidad es uno de los retos más complicados, ya que el barrio no está en el centro de un núcleo urbano. “Para nosotros -añade Ignacio García- es crucial dar respuestas mediante soluciones como el vehículo eléctrico, bus on demand, servicios de micromovilidad como motos, bicis o patinetes eléctricos, servicios de coche compartido de particulares o car sharing eléctrico … tengamos en cuenta que un vehículo está parado más del 90 % de su tiempo”.

El plan ya contempla la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos.

De todas formas, el proyecto da prioridad al peatón sobre el vehículo privado. Se trata de que los niños puedan jugar en la calle o ir al colegio sin peligro … También se prevé un pavimento para la reducción de la velocidad o un circuito ciclista que conecta con el anillo verde metropolitano.

La gestión del agua se enmarca dentro del reto de economía circular, de modo que la de uso doméstico pueda ser utilizada como agua de riego o limpieza de calles. También se aprovechan las aguas pluviales acumuladas en aljibes para ser utilizadas en momentos de mayor demanda. Todo ello enmarcado en una política de reducción del consumo doméstico de agua, con la elección de electrodomésticos más eficientes; soluciones para ahorrar agua en la ducha …

La Pinada Lab, el núcleo de atracción para emprendedores en sostenibilidad estára operativo a principios de 2020

Se ha elegido una tipología de vivienda en edificios plurifamiliares. “Así podemos liberar más superficie para espacios verdes y concentrar la población que hace, por ejemplo, que el transporte sea más sostenible”, agrega García.

La accesibilidad es otro de los factores que tendrá en cuenta el diseño, para que la vivienda se adapte a las necesidades de sus usuarios. “Además -precisa el director de Innovación de la promoción- contemplamos que las necesidades del usuario cambian a lo largo de su vida y, por ello, les damos la posibilidad de cambiar de vivienda dentro del barrio”. Barrio La Pinada es una iniciativa privada que contempla tanto el alquiler como la compra. Se buscan fórmulas flexibles para responder a las distintas necesidades de los vecinos a lo largo de su vida.

El proyecto contempla una zona central donde tengan cabida los servicios, comercios, hostelería y oficinas, aunque en el resto de zonas también existan este tipo de establecimientos, aunque con menor densidad.


El emprendimiento sostenible también tiene su sitio en La Pinada Lab


La Pinada como proyecto nació hace dos años, pero todavía no tiene fecha de comienzo de la construcción de viviendas. De momento, con el colegio ya en marcha desde septiembre, el próximo paso es el Laboratorio de Innnovación Abierta en Sostenibilidad,La Pinada Lab, que abrirá a principios del próximo año sobre una superficie de 900 metros.

El objetivo de La Pinada Lab es reunir a todos los agentes implicados -ayuntamientos, centros universitarios, vecinos, empresas y emprendedores- para abordar los retos de la ciudad actual y de la ciudad del futuro y buscar, entre todos, soluciones a esos desafíos.

Suscríbete a nuestra newsletter