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Entrevista a Ismael Sáez, secretario general de UGT PV

“Buscar la visibilidad del partido por encima del Consell puede producir descoordinación”

Sáez ve con buenos ojos la renovación del Botànic, aunque apunta que será "más complicado" el diálogo al entrar Podemos en el ejecutivo valenciano

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Ismael Sáez, secretario general de UGT PV.

El sindicato UGT cumple 130 años. Hablamos con el secretario general de la organización sindical en la Comunitat Valenciana, Ismael Sáez, sobre diversos temas de actualidad que afectan a los valencianos. Entre ellos la formación del nuevo gobierno del Botànic II, el cuál ve con buenos ojos Sáez, aunque apunta que “será más complicado” el diálogo al entrar un tercer actor, Podemos, en el ejecutivo valenciano.

-Han pasado 130 años desde el nacimiento del sindicato. ¿Qué papel juega UGT hoy en día?

-Las circunstancias son distintas pero el papel sigue siendo el mismo, la defensa de los intereses de los trabajadores. Algo que no solamente se circunscribe a la tarea de negociar convenios colectivos o resolver los asuntos concretos que se puedan producir en cada empresa, sino que también responde a la voluntad de cambiar la legislación.

Es decir, cambiar las reglas del juego, por lo que el sindicato también juega un papel como actor político. Para nosotros son asuntos importantes el sistema de pensiones, un nuevo estatuto de los trabajadores o las reformas de la legislación laboral. En definitiva, todo lo que tiene que ver con el mundo del trabajo. La existencia de los sindicatos obedece a un papel necesario y útil, si no lo fuera, no tendríamos afiliados ni por tanto seguiría el sindicalismo vivo.

-En esta defensa de los intereses de los trabajadores, la crisis ha hecho mucho daño y se ha perdido capacidad negociadora, ¿seguimos en ese punto? ¿Cómo recuperarla?

-Es evidente que cualquier época de crisis debilita la capacidad de presión de los trabajadores porque la crisis viene acompañada de paro. También, como es bien sabido, se ha acometido una reforma laboral de forma unilateral por parte del gobierno del PP en aquel momento que favorece claramente los intereses de los empresarios ya que les dota de mayor facilidad para tomar decisiones sin consulta. Esta reforma hace dos cosas que para nosotros son determinantes en el deterioro de la calidad del empleo y de los salarios.

Por un lado, suprimir la ultra actividad y los convenios colectivos lo que significa que cuando pierda la vigencia el convenio nos quedamos sin nada. Y el siguiente elemento determinante que hace posible ese deterioro de los salarios y de la calidad del empleo es que la figura del convenio colectivo de empresa puede establecer condiciones de trabajo y de salario inferiores al convenio sectorial, cosa que no había sucedido nunca.

Son elementos muy perniciosos y son los que de manera insistente estamos exigiendo desde el sindicato que deben ser corregidos antes de abordar un nuevo estatuto de los trabajadores.

-El empleo en la Comunitat Valenciana sigue siendo una asignatura pendiente, ¿cómo valora la actuación gobierno del Botànic?

-El gobierno del Botànic no tiene ninguna capacidad para legislar en materia laboral, sí tiene capacidad para legislar en lo referido a las condiciones que establece para las licitaciones a las que concurren las empresas que pretenden prestar servicios a la administración. En ese sentido, llegamos a un acuerdo en el que se incorporaba a la Ley de Responsabilidad Social que elaboró la conselleria de Transparencia dos elementos que a nosotros nos parecían fundamentales para la mejora de ese empleo.

Uno el derecho a al subrogación de los trabajadores lo que da estabilidad al empleo, y dos que las condiciones salariales y laborales fueran las del convenio colectivo sectorial. Aún está pendiente todavía de un desarrollo reglamentario. Eso lo que se ha hecho básicamente.

Nosotros seguimos insistiendo en la necesidad, ya lo intentamos sin éxito, de establecer esto mismo en cualquier tipo de actividad, no solo vinculada a la administración. Es decir, en vez de tener que negociar la subrogación convenio por convenio, que lo hiciéramos con la patronal.

La CEV, CCOO y UGT representamos a todos los sectores y podríamos negociar un acuerdo en materias concretas entre las que apareciera ese derecho a la subrogación y la prioridad aplicativa del convenio del sector.

-¿Ve con buenos ojos la continuidad del Botànic II?

-Sí. Creo que va a ser más difícil porque hay un tercer actor. Los resultados que se produjeron en las elecciones autonómicas imagino que llevará a unos u otros a determinadas reflexiones y los que creen que han perdido pues pensarán que igual el Botànic II debería funcionar de una manera distinta, pero esto son suposiciones mías.

Yo creo que se complica un poco la relación y la verdad es que la aparición de un nuevo actor pues vamos a ver cómo encaja. De hecho, las declaraciones de Mireia Molla trasladando una posición absolutamente negativa respecto al tratado Unión Europea-Mercosur que es una opinión particular y no es una opinión del Consell, pero no deja de ser una distorsión.

O las de Dalmau que insiste en la idea de que la inversión de Intu Mediterráneo no debe llevarse a cabo porque no le gustan los macro centros comerciales. Que tampoco me parece que sea una posición del Consell.

Buscar visibilidad personal y del partido que uno representa por encima del Consell puede producir malos entendidos y una cierta sensación de descoordinación.

-Respecto al acuerdo con la CEV en materias concretas, ¿en qué consistiría?

-Hay una parte que sería la de constituir un observatorio de la economía sumergida. Vamos a ver en qué términos y con qué capacidad de actuación. Ahí entiendo que será necesaria la intervención de la Administración.

Por otra parte, nosotros creemos que tenemos que dar un impulso a la cultura de la prevención en el trabajo. El sistema de representación sindical actual solo es posible llevarlo a cabo en empresas de más de 10 trabajadores. En la pequeña empresa no es posible, y ésta es la que ocupa la mayoría del empleo. Entonces lo que nosotros queremos es establecer la figura del delegado territorial de prevención.

En ningún caso va a sustituir a Inspección de Trabajo porque es evidente que no lo puede hacer pero debería tener acceso a las empresas para poder comunicarse con los empresarios y los trabajadores. Que no sea una figura solo sindical y para eso solicitamos apoyo de la Administración.

También, en principio parece que no lo ve con malos ojos Salvador Navarro (presidente de la CEV), nosotros queremos reivindicar que el diálogo social reside en la negociación colectiva. El día a día del diálogo social es la negociación colectiva pura y dura que se produce en el seno de las empresas pero que sobre todo en los sectores. Hay que profesionalizar en la medida de lo posible las mesas negociadoras y darle capacidad de intervención y profesionalizar las comisiones paritarias.

-Por otro lado, ¿le preocupa lo que vaya a pasar con Ford Almussafes?

-Claro, debería preocuparnos a todos. Lo que era motivo de preocupación sigue siéndolo ahora. Parece claro que la furgoneta va a desaparecer en 2022, y si desaparece la furgoneta y en el plazo que tenemos desde hoy hasta el 2021 o 2022 no encontramos un nuevo vehículo pues tendremos un excedente de plantilla que será un problema visible. Es verdad que esa no es un riesgo de mañana pero si de pasado mañana. La idea es intentar resolver ese problema para conseguir carga de trabajo.

Desde cualquier punto de vista, nadie pone en cuestión que Ford Almussafes ofrece ventajas competitivas respecto al resto de fabricas de Europa por productividad y luego por estabilidad social. Lo que está en la explicación en gran medida de porque los ajustes que se han producido, aquí apenas han afectado. Desde el punto de vista político es verdad que España dentro de la multinacional no tenía el peso o no tiene el peso que puede tener Alemania pero los números son lo suficientemente buenos como para que vaya más allá de los pesos políticos.

El tema es preocupante porque es un motor industrial de trascendencia enorme y vamos a ver que somos capaces de conseguir. Que la factoría va a seguir modernizándose y va a ser puntera en la fabricación de híbridos y eléctricos, eso es verdad, pero necesitamos un volumen de carga de trabajo suficiente para mantener la plantilla. Y eso no está garantizado.

-Ya por último, no podía acabar la entrevista sin preguntarle por una de las mayores preocupaciones para la Comunitat como es la infrafinanciación. ¿Qué hemos conseguido al respecto?

-Hemos conseguido dos cosas muy importantes. La primera es que los propios valencianos sean conscientes de la situación de injusticia que padece esta comunidad. Y en segundo lugar, que el resto de los actores políticos y las Comundiades Autónomas sean conscientes de que efectivamente esta región recibe un trato distinto.

Necesitamos un acuerdo global. El problema creo que está mejor situado que nunca pero no dejo de ser consciente de las dificultades para que se alcance el acuerdo. Yo soy optimista, aunque es verdad que primero tenemos que tener un gobierno y eso pues puede que sí o puede que no.

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