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Celma, también acusado en el juicio, afirma que no obtuvo documentación para auditar algunos periodos contables

El socio de Deloitte firma que la auditoría a Bankia fue “de todo menos normal”

El socio de Deloitte asegura que envió un correo de 12 páginas solicitando la información que necesitaba para la auditoría de 2011

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El socio auditor de Deloitte Francisco Celma, acusado por la salida a bolsa de Bankia, ha asegurado hoy que nunca hubo un borrador de opinión de auditoría sobre las cuentas de 2011 porque “no disponía de las cuentas firmadas ni de toda la información que precisaba” para ello.

Al comienzo de su declaración en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional, Celma ha relatado que tres días antes de que tuviera lugar un comité de auditoría envió “un correo de doce páginas” que detallaba la información que necesitaba para cerrar su informe de auditoría.

En dicho correo, ha explicado, se especificaba “todo lo relativo a las tasaciones, pero también a las inversiones inmobiliarias de Bankia”; no hay que olvidar, ha recalcado, que se trataba de la entidad española que, tanto en términos relativos como absolutos, tenía la mayor cartera inmobiliaria.

Celma advirtió de esto a la dirección, ya que, dada la relevancia de la información pendiente de envío, “no estábamos en condiciones de facilitar un borrador de opinión de auditoría“, en un contexto, el de los trabajos de auditoría para el Grupo BFA-Bankia, que “fue de todo menos normal”.

Desde primeros de diciembre de 2011, ha recordado, con carácter semanal “íbamos informando a los directivos de lo que necesitábamos“, y de que “no podíamos hacer nuestro trabajo porque no teníamos la documentación necesaria”.

En todo caso, el auditor es “independiente y no trabaja para el consejo de administración, sino para la junta general de accionistas”, a los que tiene que garantizar que las cuentas reflejan el patrimonio y los beneficios de la sociedad.

Celma, el único hasta la fecha en someterse a preguntas de todas las partes, ha relatado que como auditor externo firmó los estados contables consolidados de 2010, cuando se constituyó el grupo BFA tras la fusión fría de las siete cajas.

También se pronunció sin salvedades sobre las cuentas del primer trimestre de Bankia, así como los intermedios semestrales, en tanto que sobre las de 2011 se limitó a emitir un informe de auditoría respecto a los reformulados tras la llegada a Bankia del nuevo equipo de José Ignacio Goirigolzarri, en mayo de 2012.

Ha querido destacar que las cuentas se pueden reformular por errores o por información sobrevenida, “que te viene con posterioridad” pero referida al periodo correspondiente, en contra de lo sostenido en su declaración por la exconsejera Araceli Mora.

Para el socio auditor de Deloitte “sólo hay unas cuenta, que son las únicas sobre las que yo he opinado -las reformuladas-, de las de marzo nadie me dio la documentación y por eso no pude hacer mi trabajo”. EFECOM

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