Valencia supera las 1.700 startups pero la financiación sigue siendo su reto
El ecosistema emprendedor valenciano ha ganado tamaño y ya supera las 1.700 startups activas en el territorio. El crecimiento, sin embargo, convive con un cuello de botella que el propio sector identifica como su principal asignatura pendiente: la financiación. La falta de capital cercano para las rondas de mayor tamaño sigue empujando a algunos proyectos a buscar inversión, y a veces instalarse, fuera de la Comunitat.
Un ecosistema que crece en empresas e inversión
El volumen de startups se apoya en una base cada vez más amplia. Según el informe del tercer trimestre de 2026 de Startup Valencia, el ecosistema contaba a finales de septiembre con 1.639 empresas, un 7,17% más que el trimestre anterior, y daba empleo a unas 23.250 personas. La inversión captada en lo que va de año asciende a 234 millones de euros, dentro de un recorrido que supera los 1.000 millones en la última década. Siete de cada diez startups han logrado levantar financiación en algún momento.
El riesgo de la fuga de proyectos
El problema aparece cuando una empresa necesita dar el salto. Las rondas más grandes exigen un volumen de capital que no siempre está disponible cerca, y ahí es donde entran en juego plazas como Madrid, Barcelona, Londres o Berlín, que actúan como imanes para los fundadores que buscan inversores. La directora general de Emprendimiento e Internacionalización de la Generalitat, Mónica Payá, situó la financiación como el principal reto del ecosistema y defendió que “trabajamos para evitar que un proyecto nacido aquí tenga que irse fuera”.
Algunas rondan que mancan el camino
El territorio ya cuenta con operaciones que ilustran su potencial. La más destacada es la de iPronics, surgida en la Universitat Politècnica de València, que cerró una ronda de 125 millones de dólares con NVIDIA entre sus inversores. A su lado figuran otras más modestas, como los 15 millones de euros de iPremom, dedicada al diagnóstico molecular en embarazos de riesgo, o los dos millones de Cubicup. Son ejemplos de que el capital llega, aunque de forma desigual según la fase y el sector.
Una respuesta institucional en marcha
Para abordar el problema, la Generalitat ha puesto en marcha el primer grupo de trabajo de financiación e inversión del Consejo Valenciano de Emprendimiento, en el que participan centros europeos de empresas e innovación, inversores, universidades y organizaciones empresariales. El objetivo es acercar el capital a las empresas del territorio. Como resumió Payá, “un ecosistema vivo no es un ecosistema terminado”.







