Efectivo o tarjeta: cómo paga el viajero español en el extranjero
El país de destino determina si conviene viajar solo con tarjeta o llevar también dinero en efectivo
Billetes de avión, alojamiento, documentación o seguro de viaje son algunos de los preparativos que ocupan a quienes planifican unas vacaciones fuera de España. Sin embargo, hay una decisión que suele dejarse para el último momento y que puede evitar más de un contratiempo en destino: ¿es mejor viajar solo con tarjeta o conviene llevar también dinero en efectivo?
La respuesta depende del país al que se viaje y del tipo de experiencia que se busque. Mientras que en algunos destinos es posible pasar varios días sin utilizar un billete, en otros el efectivo sigue siendo el protagonista en mercados, pequeños comercios y transportes locales.
«Cada vez es más habitual viajar utilizando únicamente el móvil o la tarjeta, pero confiar exclusivamente en un único método de pago puede complicar el viaje si surge algún imprevisto. Lo más recomendable es informarse sobre cómo se paga en el destino y combinar ambas opciones», apunta Stefano Arossa, country manager del operador turístico WeRoad.
La forma de pagar cambia dentro de un mismo país
Que en una gran ciudad sea habitual pagar con tarjeta no significa que ocurra lo mismo en todo el país. Basta con alejarse de los principales núcleos urbanos para encontrar pequeños comercios, mercados, alojamientos familiares o medios de transporte donde el efectivo sigue siendo la opción más utilizada. Es una situación frecuente en destinos como Japón o México, donde las grandes ciudades cuentan con una amplia aceptación de pagos digitales, pero en zonas rurales o menos turísticas el dinero en metálico continúa siendo imprescindible.
Los gastos «invisibles» del día a día
Al planificar el presupuesto de un viaje se suele pensar en hoteles, restaurantes o actividades, pero durante el trayecto surgen numerosos gastos pequeños que pueden requerir efectivo: consignas para el equipaje, aseos públicos, autobuses locales, ferris, peajes, propinas o algunas tasas turísticas. En países como Italia o Alemania, por ejemplo, ciertos baños públicos o pequeños aparcamientos siguen funcionando únicamente con monedas.
No todos los restaurantes aceptan tarjeta
Aunque las cadenas internacionales y los establecimientos más turísticos suelen aceptar tarjeta sin problema, muchos restaurantes tradicionales, bares de barrio o pequeños negocios familiares continúan priorizando el efectivo. Es algo especialmente visible en mercados como el de Jemaa el-Fna de Marrakech (Marruecos), el Night Market de Chiang Mai (Tailandia) o el zoco del centro de Amán (Jordania).
El primer día concentra más gastos de lo previsto
Nada más aterrizar es habitual tener que pagar el transporte hasta el alojamiento, comprar una botella de agua, dejar el equipaje en una consigna o hacer una pequeña compra antes de instalarse. Contar con algo de moneda local desde el primer momento puede hacer que la llegada sea más cómoda y evitar la necesidad de buscar un cajero recién llegados al destino.
El método de pago también refleja la cultura local
Viajar implica también entender las costumbres del lugar que se visita. Mientras que en países como Suecia o Noruega el pago con tarjeta está tan extendido que muchos establecimientos apenas aceptan efectivo, en destinos como Marruecos, Vietnam o Bolivia el dinero en metálico sigue siendo el método habitual en numerosos comercios y mercados. Adaptarse a estas diferencias ayuda a evitar imprevistos y permite, además, vivir el destino de una forma más auténtica.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.







