Criptomonedas en la tesorería: ¿Innovación o riesgo elevado para empresas?
De Strategy a Bitmine, crece el fenómeno de empresas que convierten Bitcoin y Ether en parte de su balance, aunque los expertos advierten de la elevada exposición al riesgo
Las criptomonedas han dejado de ser terreno exclusivo de los inversores particulares para empezar a ocupar espacio en los balances de empresas cotizadas. Según explica Miguel Jaureguízar, experto en blockchain, las compañías buscan tanto diversificar frente a la depreciación del dinero fiat como atraer capital y notoriedad. Pero no todo es rentabilidad: la volatilidad sigue siendo el gran riesgo para accionistas y tesorerías.
Existen dos motivos principales por los que una empresa cotizada podría incluir criptomonedas en su tesorería, en lugar de activos tradicionales como bonos o depósitos. El primero, según explica Miguel Jaureguízar, experto en blockchain, es la búsqueda de una rentabilidad superior y una exposición diferente en un contexto de expansión cuantitativa prolongada.
En otras palabras, debido a las políticas monetarias ultraexpansivas, existe la percepción de que el dinero fiat pierde su valor y su capacidad adquisitiva. «Esto lleva a que las empresas con un perfil más tecnológico desconfíen del mundo fiat y opten por las criptomonedas, que son activos que no se deprecian de la misma manera que el dólar», matiza Jaureguízar.
Un segundo motivo, que el experto en criptomonedas define como «muy claro y realista», es la capacidad de estas empresas para atraer capital. A su juicio, «ahora mismo estas empresas pueden atraer una gran cantidad de capital solo por salir en las noticias diciendo que han empezado con la tesorería de bitcoin o de otras criptomonedas. Se trata de una manera de volver a ponerlas en el candelero y de aumentar su cotización».
Un claro ejemplo de esta situación, según Jaureguízar, es Strategy (MicroStrategy), «que ha multiplicado su capitalización». De hecho, según Adam Clark, periodista de Barron’s, esta compañía fue pionera en la estrategia de tesorería cripto: emitir acciones y deuda para comprar y almacenar criptomonedas. Actualmente, posee cerca de 72.000 millones de dólares en Bitcoin.
Otras empresas, como Bitmine y Sharplink, también han optado por esta estrategia e invierten en Ether «como una forma de subirse al carro de las criptomonedas, pero a través de acciones cotizadas», explica Miguel Jaureguízar.
Este fenómeno de incluir criptomonedas en el balance se observa principalmente en las empresas americanas, donde el ecosistema emprendedor ligado a las criptomonedas tiene mucho arraigo. En segundo lugar, se encuentra en Corea o Japón, países que tradicionalmente han acogido este fenómeno de manera significativa. «En Europa, estos casos los estamos viendo con cuentagotas en empresas muy pequeñas y con volúmenes muy bajos. Personalmente, creo que lo están haciendo más por salir en los medios que por otros motivos», especifica Jaureguízar.
Diversificación frente a la volatilidad
Para nuestro experto, incluir criptomonedas en el balance «aporta mucho valor en cuanto a diversificación y posicionamiento alternativo al mundo fiat en continua expansión». Sin embargo, advierte que «la volatilidad del activo sigue siendo grande».
Jaureguízar matiza que «es cierto que estamos hablando de empresas que dedican la inmensa mayoría de sus activos a comprar Bitcoin o Ether, apuestas que yo considero desproporcionadas». También confiesa que, a su juicio, «estamos hablando de empresas creadas para ser únicamente un cascarón o un envoltorio alrededor del Bitcoin o de otras criptomonedas. Con lo que se trata de un perfil de riesgo muy elevado».
Jaureguízar destaca otro fenómeno: el de aquellas empresas que incorporan una pequeña parte de Bitcoin a sus activos financieros. En su opinión, «se trata de una estrategia que seguirá yendo al alza. De hecho, empresas, individuos y fondos de inversión cada vez irán teniendo más Bitcoin y otras criptomonedas en sus balances. Si a día de hoy tienen un 0,1%, el día de mañana tendrán un 1%».
Además de la volatilidad, Jaureguízar explica que nos encontramos en una zona alta del mercado de criptomonedas. «Llevamos ya acumuladas unas subidas muy importantes. Ahora mismo, el mercado cripto está elevado de precio, por lo menos a corto plazo», señala. De hecho, en su opinión, no considera que este sea el momento de compra, ya que «le vendría bien una corrección al mercado para sanearse». Y añade: «Si viéramos al Bitcoin por debajo de 107.000 dólares, tendría una corrección significativa».
¿Y qué ganan los accionistas?
En el caso de las empresas cuyos activos están integrados en más de un 90% por criptomonedas, es decir, que «no hacen nada más que actuar como una SPAC, como un envoltorio de todo este activo», Jaureguízar considera que se trata de «un contexto especulativo porque se invierte todo en un único activo. Con lo cual, si los accionistas son conscientes y les parece oportuno, no hay nada malo que decir».
El experto pone como ejemplo el caso de MicroStrategy, una empresa de software que invierte toda su tesorería y además se endeuda emitiendo deuda y bonos convertibles. «Es decir, apalanca el balance de la empresa para la adquisición de Bitcoin», revela Jaureguízar. En este caso, «los accionistas podrían pensar que estaban en una empresa de software a través de la cual obtenían un determinado rendimiento. Sin embargo, se está usando para apalancar y convertirla en una empresa de holding de Bitcoin. Una estrategia arriesgada», define.
Sobre si los accionistas deberían decidir si se pueden incluir criptomonedas en la tesorería, Jaureguízar opina que «depende del porcentaje de la tesorería que se invierta». De todas formas, valora que «si lo analizamos desde el punto de vista cualitativo y no cuantitativo, sí que es bueno que los accionistas se involucren en esa discusión y, si las cantidades son más elevadas, por supuesto», corrobora.
Cómo minimizar el riesgo
Asumir un 1% no es un riesgo excesivo para la tesorería de una compañía. Pero, ¿hasta dónde se puede elevar ese porcentaje? Para Miguel Jaureguízar, «depende mucho de la empresa. Pero ahora mismo las criptomonedas son un tipo de activo donde puedes plantearte que sea hasta un 10% de la cartera».
Por otra parte, ¿la acumulación de criptomonedas en tesorería influye en la capitalización bursátil de las empresas que lo adoptan? «Sí que influye», confirma Jaureguízar, aunque advierte sobre un efecto secundario: «lo que viene también se va». Es decir, «si vienen accionistas al calor de las criptomonedas cuando están o han estado muy alcistas, probablemente esos inversores se vayan cuando las criptomonedas pierdan valor», destaca.
La visión del mercado
¿Y cómo ven los mercados esta práctica? Hay empresas europeas que han lanzado la idea de convertirse en una empresa de tesorería de criptomonedas y envían este mensaje para atraer capital de fondos, como el ESG de Cathie Wood, que están invirtiendo en este modelo de empresas.
Consejos para hacerlo bien
Miguel Jaureguízar aconseja a las empresas que decidan apostar por las criptomonedas en sus balances tomar una serie de precauciones. La primera es hacer un estudio detallado sobre la rentabilidad y el riesgo, considerando siempre la volatilidad del activo y asegurando que la participación en su tesorería no supere el 10%.
Además, si la empresa quiere pivotar para dedicarse a la tesorería de las criptomonedas, lo más probable es que necesite buscar el lugar donde esa decisión sea más eficiente, lo que pasaría por cotizar en Estados Unidos o en Asia.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.












