Erum, de la inyección sostenible a la economía circular global
Erum apostaba ya por el ecodiseño, el plástico recuperado y la economía circular. Así ha evolucionado su visión de la inyección sostenible
La sostenibilidad en la industria del plástico ha pasado de ser una apuesta diferencial para convertirse en uno de los grandes retos empresariales. Hace unos años, Economía 3 entrevistó a Coral Erum, consejera delegada de Grupo Erum, para conocer la estrategia de una compañía que ya entonces había acuñado el concepto de ‘inyección sostenible’ para definir su modelo de producción.
En aquella conversación, Erum situaba el ecodiseño y la economía circular en el centro de su actividad. La compañía defendía el uso de plástico recuperado, la incorporación de materiales posconsumo y posindustriales y la reducción del empleo de materia prima virgen como algunas de las claves para avanzar hacia una industria más sostenible.
Hoy, varios de aquellos planteamientos mantienen plena vigencia en un contexto en el que las empresas afrontan una mayor presión para reducir residuos, mejorar la trazabilidad de los materiales y prolongar la vida útil de los productos.
Del producto al ciclo completo
Uno de los aspectos destacados por Coral Erum en aquella entrevista era la necesidad de abordar la sostenibilidad desde el momento en que se diseña un producto.
La compañía consideraba el ecodiseño como el primer paso para garantizar que un artículo pueda tener una segunda vida y que sus materiales puedan reincorporarse posteriormente a los procesos productivos.
Esta visión supone cambiar el foco: no se trata únicamente de fabricar un producto con material reciclado, sino de plantear desde el inicio qué ocurrirá con él cuando termine su vida útil.
En este sentido, Grupo Erum explicaba que sus centros logísticos no solo suministraban productos nuevos, reparados o recuperados, sino que también participaban en la recogida de materiales una vez finalizado su uso para facilitar su reincorporación a la cadena productiva.
El plástico reciclado gana protagonismo
En la entrevista, Coral Erum señalaba que la compañía apostaba por utilizar materiales recuperados siempre que las características del producto lo permitieran.
La estrategia contemplaba también la investigación de nuevos materiales, incluidos aquellos de origen biodegradable o compostable, cuando el uso de material recuperado no resultara viable.
Esta cuestión mantiene su relevancia en la actualidad. El reto para la industria no consiste únicamente en aumentar el volumen de plástico reciclado, sino en conseguir que los materiales recuperados puedan mantener las prestaciones técnicas necesarias para volver a formar parte de nuevos productos.
Erum también apuntaba entonces a la posibilidad de combinar distintos materiales reciclados para desarrollar soluciones específicas. Entre ellas se encontraba la creación de biocomposites con elevados porcentajes de madera reciclada.
El proyecto RTS como apuesta por cerrar el círculo
Otro de los ejes de la estrategia explicada por Coral Erum era el proyecto Erum RTS (Return To Source).
La iniciativa perseguía reforzar la recuperación de materiales mediante una red de centros que permitiera acercar los procesos de recogida y retorno al origen del producto.
La idea conecta directamente con uno de los grandes desafíos de la economía circular: evitar que los materiales aprovechables terminen convertidos en residuos y conseguir que regresen al circuito productivo.
En aquella etapa, la compañía ya planteaba una expansión internacional de este modelo, apoyada en tecnología aplicada a los procesos industriales, nuevos materiales, reciclaje de polímeros y colaboración con institutos tecnológicos.
Más allá de la fabricación
La actividad de Grupo Erum no se limita a la inyección de plástico. La compañía ha desarrollado también líneas relacionadas con la recuperación y gestión de residuos industriales y con la búsqueda de nuevas aplicaciones para materiales que anteriormente podían acabar como desechos.
Esta estrategia responde a una transformación progresiva del concepto de residuo. Allí donde antes terminaba la vida útil de un producto, el modelo circular intenta encontrar una nueva utilidad para sus materiales.
En el caso de Erum, esta filosofía se trasladaba especialmente a sectores como la automoción, el retail y la distribución, además de su tradicional presencia en los accesorios para la confección, donde las perchas se han convertido en uno de sus productos más reconocibles.
Una apuesta que anticipaba el cambio industrial
La entrevista de Economía 3 con Coral Erum muestra cómo algunas de las cuestiones que hace años comenzaban a ganar peso en las estrategias empresariales se han convertido posteriormente en elementos centrales de la transformación industrial.
El ecodiseño, la recuperación de materiales, la reducción del uso de plástico virgen y la gestión del producto después de su utilización forman parte de una misma estrategia: cerrar el ciclo de los materiales.
El desafío actual para compañías como Erum pasa por seguir haciendo compatible esta transformación con la competitividad industrial y con las necesidades de sectores que requieren materiales con unas determinadas prestaciones técnicas.
Más de una década después de que la compañía comenzara a reivindicar el concepto de ‘inyección sostenible’, la pregunta ya no es únicamente cómo fabricar utilizando menos recursos, sino cómo conseguir que los productos puedan mantenerse dentro de la cadena de valor durante el mayor tiempo posible.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.









