Logotipo de Mujeres al Timón Mujeres al Timón
Club Alcatí
Miércoles, 10 de Junio de 2026
Pulsa ENTER para buscar
Infonif Club Empresas Podcast Rankings Eventos Revistas
Smatbusiness innovaton&Values

Del oro a la IA: la inversión ha cambiado las reglas del juego

La nueva geopolítica mundial obliga a España y a la Comunitat Valenciana a adaptarse a un escenario de menor inversión extranjera y nuevas oportunidades estratégicas

Del oro a la IA: la inversión ha cambiado las reglas del juego
Publicado a 10/06/2026 18:15 | Actualizado a 10/06/2026 18:43

El mundo en el que aprendieron a invertir los grandes fondos, los directivos de multinacionales y los empresarios valencianos ya no existe. Lo que durante décadas fue un sistema predecible- globalización creciente, cadenas de suministro eficientes, multilateralismo- ha cedido paso a un mapa fragmentado, marcado por guerras comerciales, conflictos armados, desacoplamiento tecnológico y el retorno del proteccionismo como política de Estado.

Según la última encuesta del World Economic Forum a los principales economistas internacionales, la inestabilidad política y geopolítica, la polarización y el proteccionismo son los tres factores que más condicionarán el desarrollo económico de las economías avanzadas en el medio y largo plazo.

finanedi

El 80 % de los economistas consultados prevé que la fragmentación geoeconómica se intensificará en los próximos años.

En este nuevo escenario, España -y de manera particular la Comunitat Valenciana– se enfrenta a un momento de tensión entre dos realidades simultáneas: la caída de la inversión extranjera directa y la emergencia de oportunidades estructurales.

La desglobalización en cifras: el punto de partida

La inversión extranjera directa (IED) a escala global lleva más de una década perdiendo impulso. Según el análisis del Banco de España publicado en su Boletín Económico de 2025, mientras que en la primera mitad de los años 2000 la IED representaba en promedio cerca del 2,5 % del PIB mundial, ese porcentaje ha caído hasta aproximadamente el 1,5 % tras la pandemia. No se trata de un fenómeno aislado: también el comercio internacional de bienes se ha estancado en términos de PIB global.

Las causas de este retroceso son múltiples y se refuerzan mutuamente: las tensiones comerciales -especialmente entre Estados Unidos y China-, las disrupciones en las cadenas de suministro, la guerra en Ucrania, el conflicto en Oriente Medio y las nuevas políticas comerciales, que están desplegando las principales áreas económicas, desde la administración estadounidense hasta los fondos europeos Next Generation.

Sistemarq casas modulares

El resultado es una reconfiguración profunda de los patrones globales de inversión: los flujos de capital ya no se dirigen solo en función de criterios de eficiencia económica, sino crecientemente condicionados por la afinidad geoestratégica entre países, la proximidad geográfica y la necesidad de reducir dependencias en sectores críticos.

España: ventajas estructurales bajo presión

El 2025 ha traído consigo señales de alarma. La inversión extranjera bruta en España cayó un 60%, según datos de DataInvex, situándose en niveles no vistos desde la crisis de deuda de 2013.
>El principal inversor extranjero del país, Estados Unidos, redujo su aporte un 53% en solo seis meses, un fenómeno que los analistas describen como efecto indirecto de la guerra arancelaria desatada por la Administración Trump y de la apreciación del euro frente al dólar.

Alcati

«La IED suele ser muy volátil y muy sensible al ciclo económico. La errática política de Trump afecta mucho a las expectativas, generando incertidumbre. Me preocupa además la caída de la IED en España desde 2022: está excesivamente concentrada en Madrid y Cataluña, y debería trabajarse la estabilidad regulatoria y los atractivos fiscales«, advierte Joaquín Maudos, director adjunto del Ivie.

La caída no es solo cuantitativa. España perdió en 2025 su posición entre los diez países más atractivos para la inversión extranjera según el Índice Kearney de Confianza, cayendo del noveno al undécimo puesto, penalizada principalmente por la inestabilidad política y el aumento de la regulación percibido por los inversores internacionales.

Rentbis

Maudos señala que «no ayuda el panorama político, porque no genera confianza.  exceso de burocracia administrativa y diferencias regulatorias entre comunidades autónomas. Hay que avanzar más hacia un mercado único a nivel nacional«.

Hay, sin embargo, elementos estructuralmente favorables que no deben perderse de vista. El peso del sector servicios en la economía española -que representa el 80 % del PIB- actúa como colchón ante los aranceles industriales. España es además uno de los países con política comercial más abierta de la OCDE.

La Comunitat ante la nueva geometría del comercio

La economía valenciana lleva décadas construyendo su competitividad sobre la apertura internacional. Cerámica, calzado, agroalimentario, maquinaria: sectores con fuerte vocación exportadora que han integrado sus cadenas de valor en el mercado global. Esa fortaleza es ahora, al mismo tiempo, su principal vulnerabilidad: la apertura que la impulsó durante décadas la expone hoy a la fragmentación global.

El informe ‘Geopolítica y nueva geometría del Comercio Exterior Valenciano’, elaborado a finales de 2025 por Cámara Valencia con la colaboración de CaixaBank, ofrece el diagnóstico más completo sobre el impacto de este nuevo escenario en el tejido empresarial valenciano.

Una de las conclusiones más llamativas de este estudio es que las exportaciones valencianas han tendido a concentrarse en destinos con menor riesgo político, especialmente en la Unión Europea, reduciendo su exposición a regiones más inestables. No se trata de una estrategia deliberada en todos los casos, sino de una adaptación de las empresas a un entorno de incertidumbre creciente.

«Me parece una reacción lógica para reducir riesgos, no una pérdida de ambición. Hay que ponerse en la piel del empresario que tiene que asegurar la rentabilidad de su negocio. El riesgo y la incertidumbre no favorecen la estabilidad de la cuenta de resultados«, confirma Maudos al respecto.

Al mismo tiempo, el informe identifica áreas de oportunidad emergentes: India, Latinoamérica y los nuevos corredores comerciales abiertos por la reconfiguración logística global se alzan como destinos con potencial de crecimiento para la empresa valenciana.

El acuerdo UE-Mercosur, si finalmente se ratifica, podría reforzar de manera significativa estas perspectivas. Maudos ve una clara tendencia en sectores tradicionales que «están expuestos a países con menores costes laborales, pero hay sectores que generan más valor añadido por trabajador donde conviene atraer IED. El sector público debe apoyar los sectores más dinámicos: economía verde, digitalización, innovaciones disruptivas, IA, ciberseguridad«.

El perfil del inversor extranjero interesado en España ha evolucionado. Si durante la década anterior, el capital financiero iba en busca de rentabilidad en mercados maduros, el nuevo ciclo está marcado por la inversión productiva ligada a la transición energética, la digitalización, la logística y las infraestructuras críticas.

España, además, concentra condiciones favorables: una posición de liderazgo europeo en energías renovables, puertos con capacidad para gestionar flujos de comercio desde Asia, y un mercado laboral con talento técnico a costes competitivos respecto a Europa occidental.

Los centros de datos, la industria farmacéutica, la agroindustria y la logística de última milla son los sectores que más atención están captando entre los inversores que miran a la Península Ibérica.

Sin embargo, el inversor internacional también percibe señales de alerta. La incertidumbre regulatoria, la complejidad burocrática y la inestabilidad política percibida generan fricciones que otros destinos competidores no tienen. El reto para España -y para Valencia en particular- es reducir esas fricciones mientras mantiene las ventajas estructurales que la hacen atractiva.

El inmobiliario como termómetro

Si los flujos de inversión extranjera directa miden la apuesta del capital internacional por la economía productiva española, el mercado inmobiliario ofrece otro termómetro igualmente revelador: quién confía en España como destino de valor patrimonial, desde dónde viene ese dinero y cuánto está dispuesto a pagar.

Los datos del Colegio de Registradores de 2025 dibujan un mercado en máximos históricos con una demanda extranjera estructuralmente sólida.

Las compraventas de vivienda por parte de extranjeros representaron el 14,1 % del total, aún en el rango alto de la serie histórica. La demanda extranjera se ha reducido ligeramente en términos porcentuales pero ha crecido en términos absolutos, lo que indica que el mercado en su conjunto está creciendo más rápido que la demanda foránea, no que esta esté retrocediendo.

Las nacionalidades más activas fueron los británicos (8,2 %), alemanes (6,4 %), neerlandeses (6 %), marroquíes (5,9 %), franceses (5,1 %), rumanos (4,8 %) e italianos (4,8 %).

El precio medio de adquisición por parte de compradores norteamericanos alcanzó los 4.583 euros/m², casi el doble que la media de compradores europeos. El dinero del continente americano busca en España activos de alto valor, no vivienda asequible.

El análisis por zonas de procedencia revela que el 54,6 % de los compradores extranjeros pertenecen a la Unión Europea, el 19,6 % al resto de Europa, el 8,6 % a África, el 7,8 % a Asia y el 5 % a América del Sur.

La distribución territorial es igualmente reveladora. Las proporciones más elevadas de compras extranjeras sobre el total se alcanzaron en Illes Balears (30 %), Comunitat Valenciana (28,3 %) y Canarias (24,6 %).

Estas cifras de la Comunitat Valenciana refleja tanto el atractivo vital de la región como su creciente visibilidad en los circuitos internacionales de inversión patrimonial.

España como hub digital

El indicador más tangible de la irrupción de la IA en la inversión es el boom de los centros de datos en España: mientras que la inversión extranjera tradicional retrocedía en 2025, la infraestructura digital registraba compromisos de inversión sin precedentes.

Según el informe anual 2025 de SpainDC, la inversión directa e indirecta en el sector asciende a 66.900 millones de euros.

En un mundo donde las reglas del juego cambian más rápido que los negocio, los inversores no pueden permitirse ni el optimismo fácil ni el pesimismo paralizante. España tiene cartas que jugar. La clave está en saber cuándo y cómo hacerlo.

Firma
Fotografía de Ana SánchezAna SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.
Artículos relacionados
Últimas Noticias
Artículos destacados
Smatbusiness innovaton&Values
Generalitat_COMUNITAT
Diputacion de Alicante Intelligencia economica
Alcati
Ribera estetica
Ecoembes cuida de la nostra mar