Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España. Bruselas

Bruselas deja solo a Sánchez en sus planes para relanzar el gasoducto MidCat

Se acumulan las malas noticias para la iniciativa del Ejecutivo de Pedro Sánchez de poner en funcionamiento el gasoducto MidCat. Pese a la denominada alianza energética con el gobierno alemán, el rechazo frontal de Francia parece decantar la balanza europea en favor de los galos.

La Comisión Europea (CE) evitó este martes apoyar abiertamente la construcción del gasoducto MidCat y señaló que su futuro depende de las discusiones entre los países «involucrados».

El Ejecutivo español vio en la situación de carestía energética europea una buena oportunidad para rescatar del olvido el proyecto MidCat, un gasoducto que conecta el norte de España con Francia y mediante el cual se pretendía que la Península suministrase de gas a la UE. Sin embargo, el alto coste del proyecto, unos 3.000 millones de euros, acabó por hacer que se abandonase en 2018.

La UE no se moja

Apenas un día después de que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, insistiese en dar carpetazo al proyecto, los miembros de los organismos europeos lanzan balones fuera en un asunto que consideran que deben resolver por su cuenta los afectados. Una puesta de perfil que, dada la necesidad de encontrar una solución a la crisis energética, puede leerse en clave comisión por omisión.

«Lo que puedo decir, muy simplemente, sobre esto es que cualquier proyecto de infraestructura transfronteriza adicional que conecte la península ibérica con el resto de Europa debe ser analizado por los Estados miembros involucrados y el promotor», expresó en una rueda de prensa el portavoz de Energía del Ejecutivo comunitario, Tim McPhie.

«En este momento no puedo dar una posición sobre un proyecto específico. Es necesario que los Estados miembros y el promotor del proyecto avance sobre la viabilidad del proyecto y es en ese momento en el que podemos dar una posición», repitió.

Así, el portavoz de Energía de la Comisión Europea recordó que el MidCat no consta en la lista de proyectos de interés común (PIC) de la Unión Europea (UE) porque las autoridades francesas y españolas decidieron dejarlo «en pausa» a la espera de «nuevas evaluaciones» tras constatar que el proyecto no estaba «maduro».

No habrá dinero europeo para el gas

McPhie también subrayó que, de acuerdo con la nueva legislación en materia de infraestructuras energéticas aprobado recientemente, no se pueden financiar con recursos europeos aquellos proyectos basados en combustibles fósiles como el gas.

Esto excluiría de la posibilidad de recibir fondos europeos un potencial proyecto que recupere la idea del MidCat y sirva únicamente para transportar gas. «Lo que potencialmente podría financiarse son proyectos de infraestructuras de hidrógeno. Podría tener estatus de PIC bajo como corredores prioritarios de hidrógeno. Pero ni es ni ha sido un PIC», dijo.

A nivel general, el portavoz insistió en que toda nueva inversión que conecte las terminales de gas natural licuado (GNL) de la Península Ibérica con la red gasística europea a través de infraestructuras «preparadas para el hidrógeno» podría «contribuir a diversificar más el aprovisionamiento de gas en el mercado interno» y «ayudaría en el potencial futuro de hidrógeno verde» de España y Portugal y el norte de África.

Pero, de nuevo, reiteró que el proyecto que desea España «no está en el punto en que la Comisión Europea pueda evaluar si puede recibir fondos».

Ribera no está convencida

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, reiteró el martes que la UE debe debatir la puesta en marcha del gasoducto MidCat, pese al rechazo de Francia y la tibia respuesta de la CE.

La ministra se ha expresado en estos términos ante el rechazo de la CE a apoyar abiertamente la construcción del gasoducto. El MidCat, ha dicho Ribera, no está en el listado de Proyectos de Interés Comunitarios (PIC), «que se actualiza en plazos distintos a los del debate que tenemos ahora, pero sí está en el anexo de infraestructuras importantes del Plan REPowerEU adoptado por la UE antes del verano».

«Es pertinente tener un debate y pensar en infraestructuras que sirvan para el futuro y puedan llevar hidrógeno», ha explicado la ministra, en referencia a futuros usos que se le puedan dar a la infraestructura a largo plazo, y no sólo como un medio para paliar las dificultades energéticas de Europa fruto de la guerra en Ucrania.

Francia en sus 13

El rechazo francés se formalizó el lunes, cuando Emmanuel Macron afirmó que no hacen falta nuevas interconexiones de gas con España porque las actuales están muy lejos de la saturación; y añadió que el proyecto de gasoducto MidCat no se justifica por motivos energéticos y ambientales.

Los franceses han aducido motivos prácticos, económicos y medioambientales para oponerse a la iniciativa española; llegando incluso a afirmar que en agosto ha sido la propia Francia la que ha exportado gas a España.

De poco parece haber servido, por tanto, la «alianza energética» formada por los gobiernos español y alemán. Esta unión se escenificó el martes pasado, cuando el presidente español, Pedro Sánchez, y el canciller germano, Olaf Scholz, en el palacio de Meseberg. Alemania necesita encontrar una alternativa al gas ruso y rápido, pues el invierno está a la vuelta de la esquina. España busca mejorar su posición estratégica como proveedor energético de la UE y Francia, por su parte, aduce razones económicas, técnicas y medioambientales, para seguir bloqueando las pretensiones de sus socios europeos.

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