El metaverso de Uttopion

Terratenientes del metaverso: así funciona el negocio de la compraventa virtual

El metaverso es ya una realidad imparable también en el mundo de los negocios. Una oportunidad que Soraya Cadalso, cofundadora de Uttopion, supo ver desde el principio. El primer metaverso español, surgido al calor de la aceleradora  de startups Lanzadera de Juan Roig, acaba de anunciar la venta de más de un millón de euros de parcelas virtuales dentro de su comunidad, en la que superan los 100 millones de seguidores.

Las 1.000 ‘Terras’ disponibles han sido puestas a la venta de manera limitada, con precios que oscilan entre los 2.000 y los 40.000 euros. Según nos cuentan desde la compañía, las ‘Joker Terra’ -las parcelas de mayor valor- han sido las más demandas por los más de 150 creadores de contenido, influencers y marcas que han apostado por tener su espacio virtual dentro de la plataforma. Además, la propiedad está avalada por la tecnología blockchain.

Economía 3 ha hablado con Soraya Cadalso sobre este nuevo mundo que tanto tiene que ofrecer a empresas y marcas.

Soraya Cadalso, cofundadora del metaverso Uttopion

Soraya Cadalso, cofundadora de Uttopion

De la calle al metaverso

– ¿Cómo surgió la idea de adentrarse en el metaverso? ¿Qué te llevó a crear una empresa dedicada a esto?

La idea surgió en plena pandemia. Estaba trabajando en un proyecto de eventos de música que englobaba a distintos locales en el centro de Madrid. Pero, entonces llegó la pandemia y todos los locales cerraron.

Estando encerrados en pleno confinamiento empezamos a darle vueltas a la cabeza sobre lo que podríamos hacer. Observamos que había mucha aglomeración de eventos en canales que no eran los apropiados. Por ejemplo, los conciertos en directo que se transmitían por Instagram. Entonces, decidimos crear una plataforma -que en ese momento era una web- que permitiera llevar a cabo ciertas acciones; tanto desde el punto de vista del usuario como desde el del creador de contenido.

Ahí fue cuando empezamos a crear Musichood. Se trataba de mapas con distintos ‘call to action’ que te llevaban a vídeos, tiendas de ‘merchandising’ del artista, chats… De ahí pasamos a desarrollar un universo 2D, en el que entrabas con un avatar y podías moverte. El paso siguiente fue desarrollar el 3D.

Nos posicionamos mucho en el sector de la música. Cerramos acuerdos con Ribera del Duero, Uber Eats… Y ahí nos dimos cuenta de que lo que teníamos entre manos tenía sentido. Dimos el salto, levantamos capital y creamos Uttopion. Se podría decir que creamos un metaverso de música sin saber qué era un metaverso.

– Ya contáis con Musichood y con Sportsvilla, ¿qué nuevas comunidades tenéis en mente abrir?

De momento estamos centrados en vender todos los terrenos que ya tenemos. Para nosotros es importante seleccionar a qué perfil y en qué concepto le vendemos un terreno. En torno a esos 500 terrenos con los que cuenta cada espacio hay 250 que son para contenido de comunidad  y el resto son para servicios: agencias de comunicación, galerías de arte, tiendas, terrenos enfocados al ‘finance’ e ‘insurance’…

Enfocados en dar el mayor servicio posible y acompañamiento a nuestros propietarios. Estamos en contacto con proyectos que puedan abrir una nueva comunidad, pero va bastante despacio porque son decisiones muy importantes que tomar.

Un espacio en el metaverso

– Cuando una empresa adquiere una parcela, ¿qué derechos obtiene, qué puede hacer con ella?

En esa parcela puedes construir tu propio espacio, darle tu toque estético, celebrar eventos y lanzamientos de producto, cerrar acuerdos con otras marcas, vender productos, estrategias de marketing en torno a la ciudad, por ejemplo en vallas publicitarias y marquesinas, etc.

– En vuestra web afirmáis que sois el «primer metaverso sin barreras». ¿Qué significa?

‘Sin barreras’ porque creemos en la democratización del metaverso. Creemos que hay proyectos que van muy rápido en tecnología, pero lo más importante es que esa tecnología se adapte a la sociedad.

Apostamos por un metaverso con tecnología blockchain para acreditar que tú eres el propietario de esa parcela y que la transacción es segura. Lo que hacemos es facilitar el acceso al metaverso con un acompañamiento de una forma muy sencilla. Además, en nuestro ‘road map’ está desarrollar nuestra propia moneda dentro del metaverso.

Oportunidades y retos

– ¿Cómo está cambiando la forma de consumo el metaverso?

Sobre todo, está enfocado a que se abren unas nuevas posibilidades de monetizar y de ser parte de internet. El 1.0 era leer, el 2.0 es escribir y el 3.0, que es hacia donde nos dirigimos, es el metaverso, las criptomonedas, el blockchain, los NFT…

Esto hace que seamos parte de internet y que podamos ser propietarios, comercializar nuestros productos e interactuar de forma directa. No solo en la parte económica, sino también en la social.

– ¿Qué retos o carencias por superar tiene por delante el metaverso?

Retos, sobre todo, el educacional. Hay mucha información, pero también muchos mitos erróneos en torno al metaverso. Nos creemos que el metaverso es que la gente viva en él. Pero, no. Realmente es hacer lo que ya estamos haciendo: consumir vídeos, consultar una web o hacer la compra online. Pero, de una forma mucho más sencilla. En lo que trabajamos es en que esta experiencia sea más dinámica. También, en la interoperabilidad entre los diferentes metaversos.

En este sentido, hay un reto por delante para que los diferentes proyectos de metaverso se puedan conectar entre sí en un futuro. No obstante, tenemos que esperar a que la tecnología lo permita. Al final, cada proyecto está creado con un tipo de tecnología y con un motor de videojuego diferente. Esta unión llegará en un futuro a largo plazo.

En resumen, no hay que ver el metaverso como a un enemigo, sino como una nueva oportunidad para tener un internet más justo y mucho más enfocado a la experiencia inmersiva.

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