Fabricación dinero

La banca española paga 765 M por sus depósitos al BCE y los repercute a la clientela

Con el fin de que las entidades financieras no acaparasen liquidez y que el dinero fluyese a la economía real, en junio de 2014, el BCE bajó la tasa de facilidad de depósito al -0,1 % y, desde esa fecha, cobra a los bancos por dejar allí su exceso de liquidez. Una tasa que fue bajando hasta el -0,5 %, si bien, en octubre de 2019 el BCE puso en funcionamiento un sistema de tramos (tiering system) con el fin de aliviar a las entidades de dicho coste.

“Introdujo un sistema de dos tramos para la remuneración de las reservas, según el cual la remuneración al tipo negativo, actualmente aplicable a la facilidad marginal del depósito, no se aplicaría a una parte del exceso de liquidez”, explica a Economía 3, Juan Fernández de Guevara, investigador del Ivie y profesor de la UV.

Por un lado, quedaba libre de remuneración (0%) el requerimiento de reservas mínimo fijado por el BCE. “Un coeficiente de reservas que se calcula como el 1% de los activos muy líquidos: depósitos en España con plazo inferior a dos años, valores distintos a acciones (deuda pública) hasta dos años y fondos monetarios”, indica Fernández de Guevara.

Seis veces las reservas mínimas, también exento

Mientras que, por otra parte, el volumen de reservas por encima de las exigencias de reservas mínimas al que no se aplicaría el tipo de la facilidad de depósito —el tramo exento— se fijó como un múltiplo de las exigencias de reservas mínimas de la entidad, que el BCE estableció en seis veces.

“Por tanto, y hasta la fecha, la parte por la que el BCE no cobra (conceptualmente si el BCE subiese los tipos podría darse el caso de que en lugar de cobrar pudiera llegar a pagar a la banca) es seis veces el requerimiento de reservas mínimo añadiendo el propio requerimiento de reservas, es decir siete veces (6+1)”, explica Fernández de Guevara. “En resumen –añade– desde finales de 2019, hay un parte del exceso de liquidez dentro del BCE que no está penalizada a tipos negativos”.

Juan Fernández de Guevara, investigador del Ivie y profesor de la UV

¿Cómo funciona el coste sobre el exceso de liquidez?

Lo que el sistema financiero español paga al BCE se calcula sobre lo que cada banco tiene depositado en la cuenta tesorera en el BCE. No se calcula sobre los depósitos o cuentas corrientes que tiene la clientela en la entidad.

Tal y como explican fuentes de Bankia, el proceso es el siguiente: “cuando cada banco cuadra su balance, le sale –o no, aunque en la situación actual es lógico que le salga– un exceso de liquidez que no ha puesto “a jugar” en distintas inversiones. Este es el que la entidad deposita en la cuenta tesorera del BCE y sobre el que se aplica el doble tramo de la tasa de facilidad de depósito que llega hasta el -0,50%”.

¿Cómo se hace este cálculo?

Como decimos, el BCE ha establecido un tramo de liquidez sobre el que los bancos no pagan. Ese tramo es seis veces su coeficiente de caja. Por ejemplo, si un banco tiene 100.000 millones de coeficiente de caja, cuenta con un tramo adicional de seis veces esta cantidad (600.000 millones) sobre el que no se aplica la tasa (-0,50 %). En total ese banco tendría un volumen de liquidez exento de pagar la tasa de 700.000 millones (100.000 de coeficiente de liquidez más 600.000 de tramo exento o tiering).

¿Cuál es el ahorro para la banca con este sistema?

Para que se hagan una idea, fuentes  del sector comentan que, en el caso de una de las principales entidades financieras de nuestro país, 7.400 millones de euros los remunera al 0 %, es decir están exentos de remuneración.

Según los cálculos que realizan desde BBVA Research para Economía 3, con datos del BCE de enero, el país tenía un exceso de reservas de unos 233 bn (millardos o miles de millones) que le suponían un coste de cerca de 1,2 bn (al multiplicar el exceso por la tasa de facilidad de depósito que está al -0,5 %), pero con la exención (seis veces las reservas requeridas, lo que para España supone sobre el 36 % del total de exceso de liquidez), hablamos de unos 85 bn (85.000 millones) que quedan exentos, lo que supone ahorrarse unos 0,43 bn (85 x -0,5%), es decir 430 millones de euros.

Cifras ascendentes para el conjunto del sistema

Según los datos que publica el Banco de España, las “Reservas mantenidas por entidades de crédito” en España están creciendo en los últimos meses y arrojan un importe medio al cierre de enero de 244 bn (millardos o miles de millones).

Estas cifras deben tomarse como aproximadas, puesto que los datos publicados por el Banco de España son medias mensuales de datos diarios, mientras que el cómputo que realiza el BCE se establece por períodos de mantenimiento de reservas que duran entre 42 y 49 días, y que no coinciden con períodos naturales de mes.

No obstante, si los desglosamos dependiendo de su remuneración estas serían las partidas, según apuntan fuentes de Bankia.

– Unos 13 bn (millardos) corresponden al coeficiente de reservas mínimo exigido, remunerados al 0 %.

– Unos 78 bn (13×6) hacen referencia al exceso despenalizado (seis veces el anterior), remunerados también al 0 %.

Con estas dos partidas (91.000 millones) alcanzaríamos ese 36 % aproximado del total del exceso de la liquidez exenta.

– Y 153 bn corresponderían al exceso no amparado por tiering, y que ha de ser remunerado al -0,50 %. Es decir, unos 765 millones de euros.

Sin el sistema de tramos impulsado por el BCE a los 765 millones hubíeramos tenido que añadir 455 más, ya que esos 91 bn se hubieran tenido que remunerar también al -0,50 %, lo que hubiera costado a la banca española como decimos 455 millones más.

¿Está justificado cobrar por los depósitos a los clientes?

Según las fuentes consultadas, con la operativa repo que realizan las entidades financieras son capaces de obtener una rentabilidad superior al coste de depositar esa liquidez.

Es decir, cabe esperar que quien esté incurriendo en ese coste por exceso de liquidez probablemente está generando un ingreso igual o superior por la parte del pasivo.

Con lo cual, la pregunta que cobra fuerza es: ¿tiene sentido cobrar por los depósitos a los clientes?

Las entidades financieras en España reiteran que, en ningún caso, están trasladando ese coste a los clientes minoristas.

Concretamente Bankia reconoce que solo cobra a aquellas grandes compañías (con una facturación superior a 6 millones de euros) y solo por el pasivo que no sea necesario para atender su actividad diaria ordinaria. “En los casos en que cobramos, lo hacemos pactando con la empresa. Es decir, negociamos en función de su vinculación global con el banco”, admiten.

Otra de las entidades españolas consultadas confirma a Economía 3 que se están repercutiendo los costes a clientes institucionales y mayoristas, y con la aplicación de comisiones variables en función de los saldos.

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