Revista Economía 3

Alejandro Marín: “No puedo renunciar a vivir, me encanta mi vida”

Es muchas cosas: ingeniero mecánico, atleta, esquiador, inventor, ‘coaching’. Ahora tiene delante un gran reto: los Juegos Paralímpicos de verano en Tokio 2020

Alejandro Marín. | Foto; Joaquín P. Reina

Es muchas cosas: ingeniero mecánico, atleta, esquiador, inventor, ‘coaching’… Sin embargo, un detalle más transforma su vida de éxito en una historia de superación. Alejandro perdió un pie en un accidente a los 13 años, algo que le condenó a seguir adelante con talento, ingenio y mucha fuerza de voluntad. Y lo ha logrado. Creó la prótesis que utiliza en las grandes competiciones de todo el mundo a las que acude con su propio dinero. Ahora tiene delante un gran reto: los Juegos Paralímpicos de verano en Tokio 2020 y Pekín 2022, de los que le separan 20.000 euros.-

Han hecho ya la película sobre su vida o están esperan do que gane una medalla?
– (Risas) La verdad es que sí me gustaría hacer algún tipo de documental sobre mi vida, ya que es una vida totalmente inusual y pienso que puede ser bastante interesante y didáctica para mucha gente, pero con la gran cantidad de cosas que hago al año no sabría cuando parar para hacerlo. Sería un sueño el mero hecho de asistir a unos Juegos Paralímpicos, pero no necesito un trocito de metal para valorar la vida tan maravillosa que tengo. Ganar una medalla, además de una experiencia increíble, sería otra bonita anécdota que contar a mis futuros hijos porque soy muy consciente de que el deporte paralímpico no me va a dar de comer el día de mañana.

Mucha gente piensa, por simple desconocimiento que, por ser deportista de élite adaptado, vives como un futbolista. Sin embargo, la temporada de snowboard este año me cuesta más de diez mil euros de mi bolsillo y créeme que lo he ajustado por lo bajo.


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