Entrevista a Miguel Torres, interventor de la Junta de Gobierno de Cosital Valencia

La contabilidad detrás del fraude de la EMT

La extrabajadora de la EMT declaró ante el juez que ella también fue víctima de una estafa y que cumplió a rajatabla un falso acuerdo de confidencialidad

Archivado en: 

La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València fue víctima a finales de septiembre de una estafa que ha costado a las arcas de la entidad más de 4 millones de euros. Un fraude que ha levantado ampollas dentro del seno del Ayuntamiento donde se busca depurar responsabilidades políticas.

Además, el caso ha entrado en terreno judicial para esclarecer la implicación de los empleados de la EMT. Ayer testificaba la empleada despedida, única investigada por el momento en la causa abierta en el Juzgado de Instrucción número 18 de València.

A raíz de este fraude, nos preguntamos en Economía 3 cuál es la gestión contable que se ha de hacer en casos de este tipo. “Todavía no sabemos cómo lo vamos a computar contablemente”, apuntan fuentes de la EMT consultadas por este medio. Señalan que están revisando el asunto con los auditores para añadir el apunte contable pertinente.

En esta línea, indican desde la entidad pública que el dinero sustraído de sus cuentas “no era dinero de operativa” sino que se trataba de dinero prestado por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para “la compra de autobuses”. Mantienen la esperanza en la EMT de que el caso se resuelva y recuperar el dinero antes de presentar las cuentas del ejercicio, hecho que se producirá en marzo del año que viene.

Hablamos, además, con Miguel Torres, interventor de la Junta de Gobierno de Cosital Valencia, para exponer cómo suele tratarse contablemente un caso de fraude. Explica que una estafa como la de la empresa pública de transportes debería contabilizarse como una pérdida extraordinaria.

-Contablemente hablando, ¿cómo se gestiona un fraude del tipo de la EMT?

-La EMT es una sociedad mercantil cuyo capital es íntegramente propiedad del Ayuntamiento de València. En materia contable, se rige por la normativa mercantil y, en consecuencia, la contabilización de las repercusiones económico-financieras de un fraude como el de la EMT no difiere de la operatoria que se aplica en cualquier otra empresa.

Tendríamos que conocer toda la normativa interna de la EMT, pero lo ortodoxo, en mi opinión, es que se considere una pérdida, una pérdida extraordinaria del ejercicio. También por el criterio de prudencia, sin perjuicio de que se pueda recuperar, en cuyo caso afloraría un beneficio extraordinario.

A nivel de presupuestos no tendría efectos, tendría efectos a nivel de cuentas anuales. Entendiendo que la EMT tiene beneficios acumulados y reservas, pues el fraude minoraría las reservas, como cualquier otra pérdida.

-Ante fraudes como el de la EMT donde se ha empleado ingeniería social, ¿reciben los empleados algún tipo de formación específica?

-La administración pública española, por lo general, todavía no es completamente electrónica y uno de sus puntos débiles es la falta de formación en este ámbito.

-¿Con qué mecanismos de control cuenta una entidad pública para prevenir estos fraudes? ¿Qué diferencias existen entre los mecanismos de control de una entidad pública y los de una administración pública?

-Los mecanismos de control para prevenir el fraude son muy diversos y, con independencia de que la entidad esté sometida al plan general de contabilidad pública (caso de las administraciones públicas) o privada (caso de las empresas públicas) no difieren sustancialmente.

Consisten, fundamentalmente, en el establecimiento de normas internas que, complementando el régimen jurídico general, determinen cómo se gestiona y cómo se supervisa la gestión, cuidando especialmente que el reparto de funciones entre las personas al servicio de la organización se realice bajo el principio de integridad en la gestión de los caudales públicos, estableciéndose distintos filtros, niveles de responsabilidad y ámbitos de gestión y control diferenciados. En este sentido, es muy importante cumplir con los procedimientos establecidos, que constituyen una garantía de legalidad de las operaciones.


Resulta fundamental contar con buenas herramientas informáticas de gestión, capaces de limitar el ámbito de actuación de los defraudadores

También resulta fundamental contar con buenas herramientas informáticas de gestión, capaces de limitar el ámbito de actuación de los potenciales defraudadores y de realizar comprobaciones automáticas que identifiquen e impidan los ataques. Del mismo modo, también deben garantizar que la tramitación interna de las operaciones se ajusta a los procedimientos previamente establecidos.

Además de los mecanismos internos, al tratarse de un pago, también intervienen los mecanismos de las entidades financieras que prestan el servicio de caja y que deben garantizar que las órdenes emitidas por entidad a quien prestan el servicio están debidamente autorizadas, es decir, suscritas por las personas que tienen facultades para hacerlo y comunicadas por la vía previamente acordada.

-Por último, saber cómo convive un proceso de investigación y judicial en caso de estafa con la contabilidad de un ente público.

-Contablemente, en un primer momento se dotarán las provisiones correspondientes que minorarán el resultado económico del ejercicio. Una vez se resuelva definitivamente la contingencia, se realizan los apuntes definitivos, reflejando el resultado final de la operación.

La empleada de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València, Celia Zafra (i), que fue despedida tras conocerse el fraude de 4 millones de euros en esta empresa, a su llegada a la ciudad de la justicia de València, para declarar como investigada ante el Juzgado de Instrucción número 18, que dirige la causa. EFE/ Biel Aliño

La extrabajadora declara ser una víctima más

La exresponsable del área de Administración de la EMT de València, que fue despedida recientemente tras detectarse un fraude de 4 millones de euros en esta entidad, declaró ayer ante el juez que ella también fue víctima de una estafa y que cumplió a rajatabla un falso acuerdo de confidencialidad.

Como informó Efe, esta extrabajadora, única investigada por el momento en la causa abierta en el Juzgado de Instrucción número 18 de València, respondió únicamente a las preguntas de su defensa y del juez, y se ha negado a responder al resto de las partes (el fiscal no ha acudido), según han informado fuentes judiciales.

Su declaración fue básicamente exculpatoria, afirmando en todo momento que ella es una víctima más de los estafadores, que se sirvieron de ella para culminar el fraude.

Preguntada por cómo dispusieron los supuestos estafadores de las firmas del gerente y la responsable de Gestión de la EMT (ya que ambas eran necesarias para realizar transferencias), aseguró que no recuerda haberles enviado documentos en los que figurasen dichas firmas.


La extrabajadora asegura no haberles enviado documentos a los estafadores en los que figurasen las firmas del gerente y del responsable de Gestión de la EMT

Sobre dichas transferencias y si no le extrañó que el dinero fuese a una cuenta de Hong Kong, la interrogada afirmó que se dio cuenta de ello cuando desde Caixabank se reclamó a la EMT un formulario de ampliación de actividades para operar con aquel país.

En su declaración ha repetido en varias ocasiones que llevó al extremo el supuesto acuerdo de confidencialidad que hicieron valer los supuestos estafadores, y que pensó que incluso el presidente de la entidad estaba al corriente de él, y por este motivo no le dijo nada.

El letrado de la EMT en esta causa anunció que, a raíz de la declaración de la extrabajadora se pedirá al juez que la instrucción se amplíe y que se reclamen al banco las grabaciones de las llamadas telefónicas entre los responsbales de la EMT y el personal de Caixabank.

El próximo jueves deberá comparecer ante el juez un responsable de este banco, al que según las fuentes consultadas se interrogará sobre los protocolos aplicados en las transferencias que dieron pie a esta estafa.

Suscríbete a nuestra newsletter