“Si no registras, estás poniendo esfuerzo innovador a disposición de los demás”

Este despacho alicantino, especializado en Propiedad Industrial, cumple 20 años de trayectoria profesional

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Eva Toledo e Iván Sempere de Padima | Reportaje Gráfico: J. Reina

Eva Toledo, directora de Estrategia y Protección, e Iván Sempere, director del Área Legal de Padima, han consolidado un modelo distinto de consultoría en esta materia. Hoy son un referente nacional y un socio sólido en el ámbito internacional, donde China gana enteros, y donde cobran cada día un papel más relevante en las estrategias de protección empresariales.

– Cómo se gesta la idea?

Iván Sempere: Nos conocimos en Madrid trabajando en la Oficina de Patentes y Marcas. Estábamos en Coordinación Jurídica y Relaciones Internacionales, cerca de la zona donde se atendía al público, por lo que muchos se “colaban” en nuestra área y se quejaban de que registraban “cosas” que luego no podían defender. Así, detectamos la necesidad de proteger solo lo defendible, es decir; el mundo de la protección (registro) y el de la defensa debían estar unidos en un momento en el que no era así.

– Eva Toledo: Además, estábamos convencidos de que la propiedad industrial no era solo cosa de abogados, sino que había que gestionarla implicando diferentes disciplinas: legal, técnica, sociológica, económica y marketing. Así surgió Padima, como una firma especializada en propiedad intelectual /PI/ para gestionar la innovación de las empresas.

– Ya han pasado 20 años de esa idea. En este tiempo, ¿qué hitos han marcado o explican qué es ahora Padima?

– E.T.: Para mí, el primer momento fue decidir dónde abrir Padima, si en Madrid o Alicante. La decisión fue Alicante, porque pensamos que aquí estaba la entonces denominada OAMI, lo que puso a Alicante en el mundo de la propiedad industrial; los dos éramos de Alicante y nos gustaba la idea de volver a casa.
El segundo fue la confianza que depositó en nosotros Vicente Aznar, de Aznar Textil, entonces presidente de Ateval. Para nosotros supuso un empujón que permitió que otros operadores del sector contaran con nosotros. Siempre le estaremos muy agradecidos porque fue de las primeras empresas grandes que decidieron trabajar con nosotros, lo que supuso un efecto tractor que nos ayudó mucho en esos años iniciales.

Finalmente, el tercer aspecto que ha influido en el desarrollo de Padima le diría que fue la crisis. La crisis hizo que muchas empresas tuvieran que dejar de ser los más baratos para ser los mejores y la PI es una herramienta fundamental en el ese camino. Cierto es que tuvimos que ajustarnos a la realidad y posibilidades de nuestros clientes, pero esa flexibilidad y empatía hizo más fuerte nuestra relación con empresas que hoy son un referente internacional en sus respectivos sectores. Hay que saber estar a las buenas y a las no tan buenas.

– I.S.: Yo solo añadiría la internacionalización de nuestra actividad y la apertura de la oficina de Madrid. El trabajo internacional que realizamos y la presencia en Madrid nos ha supuesto un salto fundamental.

– En todo este tiempo, ¿uno nace con una idea de estructura y luego se va adaptando. ¿Qué ha cambiado de esa idea inicial ahora?

– I.S.: La legislación de PI ha evolucionado mucho en todo el mundo.

– E.T.: Por otra parte, la digitalización nos alcanza a todos. Hemos pasado de usar formularios con impresora matricial de tres copias a realizarlo todo por medio de plataformas electrónicas, lo que ha supuesto una revolución tanto para el sector privado como para el público en materia de PI.

– Ha citado en varias ocasiones la palabra empatizar, ¿qué valores transmite la empresa?

– E.T.: Son los mismos desde el inicio y hemos sido capaces de crecer con ellos. De ellos, yo destacaría la honestidad. También me gusta destacar la pasión por lo que hacemos. Cuando pierdes la pasión y la ilusión por tu trabajo, decae la eficiencia. No eres capaz de motivar a tu equipo, ni transmitirlo a tus clientes y colaboradores. Finalmente, el rigor es otro de nuestros puntales; somos conscientes del impacto que nuestras decisiones pueden tener en las empresas, por lo que debemos buscar la excelencia en todo lo que hacemos.

Crecimiento sostenido

– ¿Cuál es la estructura de Padima?

– I.S.: Tenemos dos áreas, la de Legal y la de Estrategia y Protección. Nuestra estructura es bastante horizontal y abierta. Ambas áreas compartimos las personas de comunicación y administración. En la Legal, hay más juristas, mientras que, en la de Estrategia y Protección, además de formación en derecho necesitamos otros perfiles como ingenieros, economistas, sociológos o profesionales del marketing.
Ahora somos 19 personas, lo que nos hace una firma media-grande en nuestro sector, especialmente en España. No obstante, nuestra obsesión es crecer en excelencia, no en número.

– Tienen oficinas en Alicante y Madrid, ¿barajan una tercera?

– I.S.: En principio no. Madrid y Alicante nos parece muy coherente con la empresa que hoy queremos.

– Más del 90 % de la plantilla son mujeres ¿es una casualidad o una decisión empresarial?

– E.T.: Es una casualidad. En Padima buscamos y seleccionamos perfiles profesionales y talento conforme nuestras necesidades, sin importar el género La igualdad la tenemos interiorizada y ha sido un proceso natural, no premeditado.

– ¿Cuál es la dimensión de la empresa? Hablemos de facturación y clientes.

– E.T.: Este año nos marcamos un objetivo de crecimiento del 10 % y creo que lo vamos a conseguir. Venimos creciendo un 10-15 % anual desde hace años y este año esperamos cerrar cerca de los 2 millones de euros de facturación directa desde Alicante y 1,2 millones de facturación que indirectamente realizan nuestros corresponsales a nuestros clientes por asuntos judiciales que llevamos en otras jurisdicciones.

En términos de clientes, también seguimos creciendo, que es el dato que más nos ocupa. Uno de los objetivos es consolidar nuestro liderazgo en Levante y colarnos entre los siete primeros a nivel nacional para, desde ahí, potenciar nuestro crecimiento internacional. Un 20 % de nuestra facturación es de clientes extranjeros (fuera de la UE). Respecto a los nacionales, alrededor del 40 % son de la Comunitat Valenciana.

– ¿Y los perfiles de clientes?

– I.S.: Es muy diverso. Siendo nativos en Alicante, puede suponer que la industria alicantina representa una parte relevante de nuestros clientes: juguete, textil, calzado, vino, etc. Del sector turístico, no solo trabajamos para establecimientos hoteleros, sino también para empresas o servicios relacionados con el alquiler de coches o empresas tecnológicas del sector. No obstante, también tenemos clientes en otros muchos sectores como el tecnológico, alimentación, comunicaciones, farmacéutico, puericultura, producto nutricional, etc. Afortunadamente, no hay uno que pese más que otro.


“Llama la atención que todavía haya falsas creencias como ‘es mío porque lo he creado yo y no hace falta registrarlo”


– La Comunidad Valenciana es territorio pyme. ¿Son sus clientes grandes o pequeñas empresas?

– I.S.: Dentro de la pyme hay una gran diversidad: hay pymes muy grandes. Cierto es que Padima trabaja con muchas de las empresas grandes, líderes o tractoras de todos los sectores, pero también tenemos una sensibilidad especial con los jóvenes empresarios, a los que aplicamos condiciones especiales. Nosotros fuimos, somos y seremos emprendedores. Por ello, siempre apoyaremos a los que luchan por un proyecto propio.

– Existe, pues un trabajo internacional. ¿Cómo es?

– I.S.: Para atender las necesidades de nuestros clientes en otros territorios, contamos con empresas asociadas en todos los países: son corresponsales locales. En algunos territorios, dependiendo de la materia, podemos tener varios. Por ejemplo, en EE.UU. tenemos un despacho para litigios y otros dos dependiendo de si queremos hacer una patente, marcas o diseños (patent design, como se denomina allí). Buscamos la mejor opción para cada necesidad.

Otras veces, el cliente es americano y nos pide solucionar un tema en España o en China, con lo que desde aquí le prestamos un servicio en otro territorio diferente. Finalmente, hay casos en los que un corresponsal extranjero nos pide apoyo para un asunto en España o Europa, ejecutando sus peticiones en nuestro territorio.

De hecho, hay clientes multinacionales que, aprovechando congresos internacionales, nos convocan a todos para compartir buenas prácticas, estrategias o pautas a seguir para una determinada marca.

– Realmente, ¿hay un nivel de conocimiento respecto a la propiedad industrial?

– E.T.: Afortunadamente, ahora hay más sensibilidad que hace años, pero llama la atención que todavía haya falsas creencias como el “es mío porque lo he creado yo y no hace falta registrarlo”.
– Pero es por desconocimiento, porque es caro…

– E.T.: Quiero pensar que es por desconocimiento, porque caro no es. Lo importante es acoplarte a las necesidades y posibilidades de cada empresa o proyecto. Lo que es evidente es que la regla general dice que la imitación es libre, salvo que algo esté protegido por PI. En general, si no registras, estas poniendo tu esfuerzo en innovación a disposición de los demás y a coste cero. Por eso quiero creer que un CEO o un directivo que no apuesta por proteger sus esfuerzos en innovar, es por falta conocimiento.
Lo que ocurre es que para proteger tu innovación no siempre hay que registrar. En Padima defendemos que proteger es mucho más que registrar.

– Luego están las que no patentan. ¿Es entendible?

– I.S.: En efecto, para proteger la innovación hay varias estrategias. Patentar es una opción, pero estas se publican. La clave está en cómo redactar las patentes para cumplir con este requisito, tener una buena protección y conservar un espacio de saber hacer que no cuentes.

Otra opción es no contarlo, guardarlo como secreto. El reto es calificar bien una información de sensible y poder guardarla. Lo importante, sea la opción que sea, es usar estas acciones como una herramienta de marketing para la empresa, fortaleciendo su reputación comercial e incrementando su imagen de marca.

– A corto plazo, ¿qué planes tienen en mente?

– I.S.: Estamos muy ilusionados con el cambio de sede en Alicante. Nos vamos a la Explanada, 11 -a Edificia-, un espacio inteligente y moderno. Nuestra previsión es estar allí el 1 de marzo.

– Como consecuencia del Brexit, ¿han detectado empresas españolas que estén patentado o protegiendo ya allí sus productos?

– E.T.: Hace dos años había mucha incertidumbre sobre qué iba a pasar con las marcas y los diseños europeos. En esa época, muchas empresas se anticiparon y se recomendó proteger directamente en UK, especialmente a empresas que tenían contratos de distribución o licencias basadas en una marca europea.

Ahora ya se sabe que las marcas protegidas por la UE se transformarán en derecho británico y ese riesgo es prácticamente inexistente. Lo que ocurre ahora con los proyectos emergentes es que ya se hace esa doble protección: en Europa y UK, en paralelo.

– ¿Lo aconsejan?

– E.T.: Ahora sí, siempre que estén interesados en ese territorio…

El proteccionismo de Trump ha modificado en algo los temas relacionados con la propiedad industrial?

– I.S.: El “no respeto” a la propiedad intelectual es uno de los argumentos más potentes que la Administración Trump está usando en contra de China para cuestionar los tratados de libre comercio existentes. Para EE.UU., la PI siempre ha sido una prioridad. De hecho, los informes de “freedom to operate” han crecido mucho últimamente por el temor a demandas.


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