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Las eléctricas y el motor aceleran la transición energética

La vuelta a España en coche eléctrico de Endesa, que instalará más de 100.000 puntos de recarga

El anuncio del gobierno que pone fechas a la transición energética y la descarbonización sigue generando polémica. Las quejas se centran, sobre todo, en los plazos. Algunos sectores afectados consideran que 20 años es periodo insuficiente para adaptar la actividad a unas reglas que vienen definidas desde Europa y que la mayoría de los países de nuestro entorno ya han puesto en marcha

Las energéticas han venido preparándose para esta transición, como demuestra el hecho de que Endesa presentase hoy mismo su nueva línea de negocio para recarga de coches eléctricos, Endesa X: 108.500 puntos de recarga a desplegar en los próximos cinco años, de los que 8.500 serán de acceso público, repartidos en accesos a las ciudades, centros comerciales, hoteles, áreas de servicio y aparcamientos.

Red de puntos de recarga

Según anunció el consejero delegado de la eléctrica, José Bogas, el 75% de la población española tendrá acceso a estos puntos de recarga que se repartirán en ciudades de más de 35.000 habitantes y cubrirán 15.000 km de carreteras.

La inversión prevista para los puntos de recarga, que suministrarán energía 100% de origen renovable, es de 65 millones de euros.

Iberdrola fue la primera eléctrica en anunciar el despliegue de los puntos de recarga, aunque con un plan menos ambicioso que el que ha presentado Endesa: una inversión de 10 millones de euros para instalar 25.000 puntos de recarga, incluyendo los de uso público y residencial.

Endesa tiene previsto instalar dentro de los 108.500 puntos totales de recarga de su plan, un 35 % de puntos de recarga normal, un 50 % de recarga rápida y un 15 % de ultrarrápidos.

La empresa también desarrollará nuevas líneas de negocio, como la instalación llave en mano y mantenimiento de instalaciones fotovoltaicas para hogares, industrias y movilidad y ciudades.

El desarrollo de la red de puntos de recarga es sin duda, uno de los mayores impulsos que pueda recibir el coche eléctrico, puesto que la carencia de ellos se había convertido en el principal obstáculo para las ventas.

Alarma sindical

En el caso de la industria automovilística, que lleva años desarrollando y mejorando vehículos eléctricos, las suspicacias se concentran en la parte laboral.El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha considerado que el anuncio de prohibir la venta o matriculación de los vehículos contaminantes como los de diésel en 2040 es “innecesario” y “genera alarma“, por el impacto económico y sobre el empleo que puede generar, aunque admite que hay que apostar por los coches no contaminantes.

Precisamente sobre la reconversión en la industria del motor habló en Madrid Laura Pozzi, de la Agencia Internacional de la Energía, que auguró que en 2020 la producción europea de coches eléctricos será tan competitiva como los coches convencionales. La competitividad dependerá no sólo de la tecnología, sino del sistema fiscal de cada país.

Un mensaje tranquilizador

Mientras tanto, el Ministerio de Industria trata de calmar los ánimos y manda un mensaje de serenidad a los sectores implicados.

Para ello, ha convocado a Anfac, Faconauto, Ganvam, Aniacam y Sernauto a una reunión informativa a la que también asistirán las centrales sindicales.

El propósito es buscar consenso en torno a los plazos en los que se cesará la venta y matriculación de vehículos convencionales y la fecha de prohibición de circulación de los mismos. Un plazo que Maroto ha calificado de prudente y está en línea con otros países europeos.

La titular de Industria ya avanzó ayer que su intención era buscar el consenso con el sector automovilístico y con el Parlamento en torno al plazo en el que debe suprimirse la venta y matriculación de los vehículos que no sean eléctricos y calificó de “prudente” el plazo de 2040 en línea con lo que sucede en otros países europeos.

La ministra portavoz, en la rueda de prensa del Consejo de Ministros, dejó claro que la transición energética es un problema que no pueda esperar y que el Gobierno tiene la obligación de afrontarlo y tratarlo como una política de Estado.

Celaa ha asegurado que el Gobierno ya está trabajado estrechamente con la industria del motor y recordó que miles de personas mueren cada año como consecuencia de los elevados niveles de contaminación.

(Crónica elaborada a partir de informaciones de Efe y propias)

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