El 70% del patrimonio de las familias españolas está vinculado al ladrillo

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Miguel Artola Blanco (Universidad Carlos III),  ha destacado, según las investigaciones realizadas conjuntamente con  Luis E. Bauluz y Clara Martínez-Toledano, en su intervención en IvieLab, que el patrimonio de las familias ha crecido mucho más rápido que el PIB durante las últimas décadas, en buena parte impulsado por el boom inmobiliario: “la vivienda es el activo fundamental de los hogares y de la riqueza nacional; con la reciente crisis es cierto que el activo se ha depreciado, pero aún así el patrimonio nacional representa seis veces y media –aunque llegó a alcanzar 7,5 veces– la renta nacional de España. Sin embargo buena parte de esto no se explica por el ahorro de las familias y de la economía nacional, sino que la mitad de ese incremento se explica por el incremento del precio de esos activos vinculados al suelo, que han crecido de manera constante por encima de la inflación”, ha destacado en su exposición.

IvieLab ha celebrado un nuevo seminario bajo el título “Los pilares del bienestar en el siglo XXI: Lecciones del siglo XX”, donde un panel de expertos de las universidades Carlos III de Madrid, la Universitat de València y la Paris School of Economics han analizados los niveles de riqueza y bienestar alcanzados.

En su trabajo “La riqueza en España, 1900-2014: Un país de dos tierras (Wealth in Spain, 1900-2014: A Country of Two Lands)” Artola  ha dejado claro que la riqueza privada en España está vinculada a la tierra, “antes a la agraria y ahora a la urbana, más que en otros países similares”. De hecho, más del 70% de esa acumulación de riqueza desde 1980 se explica por la subida de precios de la vivienda y del suelo urbanizable. “España ha experimentado un fuerte crecimiento de la riqueza nacional desde 1980, siendo en el largo plazo la tierra agrícola y la vivienda (fundamentalmente, el suelo urbano) los activos fundamentales (a country of two lands)”, ha reiterado.

Para el investigador, durante el siglo XX no se produce un shock negativo en el stock de riqueza. A cambio, entre 1950-2010, el crecimiento real de los activos (plusvalías) explica más de la mitad del incremento del patrimonio nacional. “Por otro lado, una laxa política monetaria en la concesión de préstamos y un fuerte crecimiento de la población, fundamentalmente por el impacto de la población migrante, explica un 46% del incremento en el precio del suelo urbano en el periodo 2001-2012”, asegura Artola.

patrimonio de las familias

Por su parte, la investigadora Clara Martínez-Toledano ha abordado cuál ha sido el efecto del boom inmobiliario en la distribución de la riqueza en España. En este sentido ha explicado que “sorprendentemente aunque la riqueza agregada creció de manera muy elevada durante la década del 2000, la distribución  de la misma no ha variado significativamente. Eso se debe principalmente –ha continuado– a que la parte más alta de la distribución –el 10% más rico– ha invertido mucho en vivienda, más que en otros países, pero sobre todo lo hizo en el mejor momento. Tanto es así, que poco antes que los precios empezaran a caer de manera estrepitosa, desinvirtieron en vivienda y empezaron a acumular otros activos financieros, consolidando una cartera mucho más diversificada, lo que significó que no hubiera grandes cambios en la distribución de la riqueza. El hecho de que la composición de la cartera sea distinta en la parte alta de la distribución que en la parte baja, ha permitido a los de la parte alta sortear mejor los efectos de la crisis, teniendo una cartera constante antes y después de la crisis”, ha sentenciado Martínez-Toledano.

El seminario, moderado por Francisco Pérez (UV e Ivie) también ha contado con la participación de Leandro Prados de la Escosura de la Universidad Carlos III de Madrid, y Matilde Mas, de la UV y el Ivie, que ha abordado “Las dotaciones de capital y el rompecabezas de la productividad”.

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