La educación debe ser el motor del cambio de los nuevos profesionales

Un contexto multicultural, plurilingüe, global y digital como el actual exige profesionales muy especializados para el presente y futuro mercado laboral. Las empresas, además de valorar los conocimientos teóricos de los candidatos, tendrán en cuenta su formación en valores y en habilidades, por lo que será necesario promover un cambio en el sistema educativo. Una transformación global que afecte a todas las áreas y ramas de la enseñanza, para que esta se adecue, tanto a las nuevas necesidades formativas de los estudiantes, como a las de las empresas.

2017-mayo-especial-formacion-1

 

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]

En los últimos años, los medios de comunicación nos estamos haciendo eco de que en dos décadas van a surgir profesiones nuevas pero todavía no se sabe cuáles serán. En este sentido, ¿cómo se están preparando las universidades tanto públicas como privadas, escuelas de negocio, colegios profesionales, institutos tecnológicos, y demás entidades que se dedican a impartir formación superior para formar a esos futuros profesionales? ¿De dónde se están nutriendo para crear estos nuevas áreas formativas? ¿Qué ramas de la enseñanza se verán más afectadas o sufrirán una mayor evolución?

Isabel Vázquez (UV)

Isabel Vázquez (UV)

Para Isabel Vázquez, vicerrectora de Estudios de Grado y Política Lingüística de la Universitat de València (UV), “una forma de adecuarse a la evolución de la sociedad y el mercado laboral y de formar profesionales versátiles es ofrecerles una buena formación de grado generalista basada en contenidos básicos y conceptuales en la que se trabajen las competencias específicas y transversales, buscando la especialización en la formación avanzada de máster”.

En esta línea y más allá del ámbito tecnológico, “los mayores cambios se producirán en campos como la biomedicina o en aquellos vinculados al manejo de grandes cantidades de datos”, especifica Vázquez.

José F. Mora, rector de la Universitat Politècnica de València (UPV) sí que considera que “en los últimos tiempos se ha extendido la afirmación de que los actuales alumnos de primaria estudiarán carreras para puestos de trabajo que aún no existen, pero, aunque se trate de un buen titular, existen algunas dudas acerca de qué significa exactamente esa afirmación y en qué datos está basada”.

Por ello, corrobora Mora, “resulta complicado preparar en no se sabe qué cosa para no se sabe qué tipo de trabajo a no se sabe muy bien qué generación de estudiantes. ¿Y si nos equivocamos en la predicción?”, se pregunta Mora. “La formación universitaria no puede ser una lotería a ver si adivinamos los empleos que van a haber”.

José F. Mora (UPV).

José F. Mora (UPV).

A pesar de todo, reconoce Mora que “es evidente que los cambios tecnológicos y sociales aumentan y que estos implicarán nuevas necesidades en el mercado de trabajo”. Por ello, argumenta, “desde las universidades debemos encontrar el equilibrio entre las necesidades formativas a corto plazo y las necesidades formativas futuras. Es decir, debemos ser capaces de, a corto plazo, dar una sólida formación básica y generalista en el paso inicial por la universidad y, por otro lado, diseñar una oferta formativa permanente (oficial o no) que atienda a las necesidades de cada individuo cuando las requiera”.

Por ello, desde la UPV trabaja en dos direcciones. En primer lugar y teniendo en cuenta que los empleadores demandan una serie de competencias transversales, “hemos puesto en marcha, –explica Mora–, un proyecto para conseguir que nuestros estudiantes puedan adquirir competencias como emprendimiento, comunicación, innovación, liderazgo…)”. Y, en segundo lugar, y en coordinación con el Consejo Social, “estamos promoviendo el proyecto ImpulsaT, para adecuar nuestra oferta de formación permanente a las necesidades, tanto de estudiantes, como recién graduados o profesionales con experiencia, acordes con los requerimientos de los empleadores”.

Para Enrique Herrero, vicerrector de Estudios y Formación de la Universidad de Alicante (UA), “esta evolución, debería hacerse a través de enseñanzas de posgrado no oficial, porque es la que tiene la flexibilidad suficiente como para adaptarse a los cambios”

En cuanto a las áreas o ramas más afectadas por los cambios, Herrero cree que pueden ser “todas”, aunque se decanta por aquellas “relacionadas con la tecnología”.

Por su parte, Isabel García Izquierdo, vicerrectora de Estudios de la Universitat Jaume I (UJI) de Castellón, argumenta que intentan estar pendientes de las nuevas demandas sociales, ”especialmente de las de nuestro entorno, mediante el feedback con las empresas, el asesoramiento de expertos, la demanda de los estudiantes y a través de los diferentes grupos de investigación de la UJI”.

En cuanto a las áreas que experimentarán más cambios, Isabel García, añade al área tecnólogica, “las de ingenierías y las de ciencias experimentales”. Aunque, en general, –inicide– “podemos decir que determinados cambios e innovaciones (metodologías, tecnologías, aprendizaje de idiomas, tratamiento de datos, etc.) afectan a casi todos los campos de estudio, por lo que hay que prestar atención a la activación de determinados saberes transversales”.

Al respecto, Fernando Borrás, vicerrector de Planificación de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, revela que “desde hace cuatro años imparten un título de Experto en Innovación Docente para el personal docente e investigador que incorpora las tecnologías de la información y la comunicación a labor docente del profesor y facilita el aprendizaje del alumno mediante el uso de las nuevas tecnologías”.

Del mismo modo, Borrás hace hincapié en que “los estudios de máster ofrecen una formación especializada que responden a las demandas del entorno laboral”. Por ello, la UMH ha duplicado en los últimos cinco años dicha oferta respecto de los estudios de grado. “De los 22 estudios de máster en 2012-2013 hemos pasado a 47 para el curso 2016-2017. Y para el curso 2017-2018, ofertamos 49 másteres universitarios”, argumenta.

Ramón Cano (COEV).

Ramón Cano (COEV).

“Según nuestra experiencia” –argumenta Ginés Marco, vicerrector para la Investigación y Docencia de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV)las áreas que ya están reflejando esa evolución son la Salud, la Educación y las Humanidades, ya que se están implementando nuevos métodos para mejorar la enseñanza y favorecer la internacionalización”.

De hecho, Marco avanza que “en la UCV ya es un hecho el desarrollo de titulaciones con metodología 100 % online y la incorporación de herramientas digitales”.

Gerardo Antón Fos, vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de la Universidad CEU Cardenal Herrera, razona que en su Universidad siempre han atendido las demandas formativas de la sociedad con el fin de ofrecer una oferta que las satisfaga. Por ello, son una referencia para ellos las universidades americanas e inglesas, expertas en especialización profesional, “que es hacia donde  se encamina la formación universitaria en todas las áreas”, clarifica. En esta línea, Antón Fos se decanta más por “la híperespecialización de las profesiones ya existentes que por la aparición de otras nuevas”.

Por ello, desde el CEU están formando a sus alumnos en competencias transversales y están trabajando en el Certificado de Competencias que las acredita, más allá del grado cursado. “También estamos apostando, –añade Antón Fos–, por la innovación en metodologías docentes para adecuarnos a las nuevas necesidades formativas de los estudiantes”.

Victoria Gómez, directora de Florida Universitària vaticina que “la actividad empresarial va a evolucionar y transformarse”, pero, insiste en que “la educación tiene que hacerlo del mismo modo y convertirse en el auténtico motor del cambio ya que tiene que formar a los futuros profesionales, para garantizar la competitividad de nuestras empresas y la sostenibilidad económica, social y ambiental de nuestra sociedad. Desde mi punto de vista estamos ante un cambio de paradigma que va a implicar una transformación global y que afectará a todas las áreas y ramas de la enseñanza”.

Por ello, avanza Gómez, desde Florida “formamos a profesionales capaces no solo de aplicar lo que saben, sino de aprender, crear e innovar y comprometidos éticamente, lo que consideramos la base para que sean capaces de adaptarse a esas profesiones que todavía no existen, y enfrentarse con éxito a su futuro profesional”.

Por otra parte, ValenciaLab, su laboratorio de innovación y emprendimiento, “constituye un espacio de conexión de las últimas tendencias en innovación, las empresas y el talento joven”, describe Gómez.

Gerardo Antón Fos (CEU-Cardenale Herrera)

Gerardo Antón Fos (CEU-Cardenale Herrera)

Emilio Jiménez, director del Área de Ciencias Sociales de la Universidad Europea de Valencia (UEV) afirma que actualmente ya se pueden intuir cuáles serán estas nuevas profesiones. “En la UEV diseñamos nuestros programas de la mano de los empleadores, que nos ayudan a identificar estas ‘nuevas profesiones’ contándonos cuáles son y serán sus necesidades”. Además, –recalca Jiménez “aunque no se conozcan cuáles van a ser esas profesiones, sí sabemos qué competencias van a necesitar esos profesionales”.

En cuanto a las áreas que experimentarán una mayor evolución, Jiménez prevé que no solo progresarán las de enseñanza, sino también las universidades. “En concreto, aquellas que hayan basado su metodología en adquirir conocimientos memorísticamente sin tener en cuenta el desarrollo de competencias por parte de los estudiantes”.

Antonio Noblejas, director general de EDEM Escuela de Empresarios, también es de la opinión de que “la mejor manera de detectar las nuevas tendencias profesionales es escuchando las sugerencias de las empresas, que son las que generarán la  demanda de esos nuevos puestos de trabajo”. De hecho, EDEM está respaldada por más de cien empresas relevantes de la Comunidad Valenciana y de España y “toda nuestra oferta formativa gira entorno a las necesidades que detectamos de ellas”, confirma.

Igualmente, EDEM apuesta por la formación en valores y en habilidades directivas que son competencias transversales para todos los alumnos y que “serán siempre válidas para el futuro desempeño de los estudiantes, independientemente de la ‘nueva profesión’ que desempeñe”, esclarece.

A pesar de todo, para Antonio Noblejas, “todas las ramas de la enseñanza se verán afectadas por la digitalización y esa es una de las razones por la que acabamos de poner en marcha el nuevo Máster en Marketing y Venta Digital”.

Jaime Torres (ESAT)

Jaime Torres (ESAT)

Desde ESAT, con Jaime Torres en la dirección, sí que saben qué profesiones serán. “De hecho, estamos formando ya para ellas con el fin de que los jóvenes tengan las competencias necesarias, una vez sean demandadas por el mercado laboral. Los países más industrializados y con mayor PIB siempre van unos años por delante nuestro en tecnología. Por este motivo vislumbramos que el final académico de grado universitario debería realizarse conjuntamente con universidades de países como Reino Unido, EE.UU. y Japón y así adelantarnos al futuro”

Por su parte, Agustín Carrilero, director de ESIC Valencia, reitera que su oferta formativa “siempre se ha centrado en el ámbito de la gestión empresarial, abarcando cualquier disciplina que intervenga en el día a día de una organización”. Como centro universitario, –sostiene Carrilero “nuestro objetivo es preparar profesionales globales para la empresa y el marketing, sin descuidar aspectos como el emprendimiento y la economía digital”

Para Inmaculada Santamaría, coordinadora de la Escuela de Negocios Lluís Vives (Cámara Valencia), “las escuelas de negocios debemos anticiparnos y desarrollar las acciones formativas que permitan a las empresas no quedar descolgadas de esos cambios que cada vez imprimen un mayor ritmo y que afectan no solo a los aspectos en qué las TIC están cambiando la forma de gestionar las empresas en todas su áreas (gestión, producción, logística, comercialización etc.), sino también en cómo gestionamos las personas dentro de las organizaciones bajo el paraguas de la globalización, la transformación digital, la multiculturalidad, la movilidad, la inestabilidad etc. como los valores críticos que van a diferenciar las empresas de éxito”.

Por ello, desde la Escuela de Negocios Lluís Vives están diseñando contenidos y programas que incorporen todas estas exigencias y pongan el foco en generar perfiles profesionales que, además de trabajar en el ámbito del conocimiento, incidan en el desarrollo de habilidades y actitudes como elemento diferencial en la aportación de valor.
Por tanto, –afirma Santamaría“todas las disciplinas que giran en torno a la economía digital son las que van a sufrir una mayor evolución: negocio digital, marketing, comunicación y publicidad digital; e-commerce; iot, customer experience…”.

Mariló Peris, directora de la delegación IMF Levante redunda también en que en el centro que dirige están constantemente desarrollando nuevos contenidos en función de las necesidades del mercado laboral dando soluciones vanguardistas a cuestiones reales y actuales. “La demanda y respuesta, –esclarece Perisse producen continuamente a través de un seguimiento por parte de docentes-expertos que están inmersos en el día a día en la formación de nuestros alumnos. Es una labor de predicción a medio plazo, para nutrir nuestra formación con contenidos útiles y extrapolables al ejercicio de sus profesiones”. Sin embargo, –manifiesta Peris“no podemos ignorar la transformación que se nos viene encima, se habla de una cuarta revolución industrial impulsada por la digitalización y la globalización en todos los aspectos de la vida”. Por ello, incluyen contenidos sobre esta cuestión en todas sus áreas formativas, porque “en esta transformación, todas las áreas profesionales se van a ver afectadas”, reitera.

Eduardo Andreu (Comeva)

Eduardo Andreu (Comeva)

Los colegios profesionales

Los cambios que se están dando actualmente en la sociedad no son ajenos a los colegios profesionales que tienen que adaptar su oferta formativa a las necesidades de sus colegiados y, a su vez, a los clientes de estos.

Al respecto, Ramón Cano, responsable del Área de Formación del Colegio de Economistas de Valencia (COEV), afirma que “su ámbito de actuación se ha visto obligado a crecer constantemente, con gran agilidad y versatilidad, para poder ofrecer productos nuevos que proporcionen herramientas útiles a los profesionales para su adaptación y mejor integración al mercado de trabajo. Nuestra programación está en continua revisión y sus contenidos se adaptan cada año, incluso cada mes, en función de las circunstancias, los cambios legislativos y las últimas tendencias económicas, políticas y sociales”.

En opinión de Eduardo Andreu, vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Titulares Mercantiles y Empresariales de Valencia (Comeva), “todas las disciplinas relacionadas con el mundo de la empresa están en continua evolución, por lo que es necesaria una actualización permanente de todos los profesionales relacionados con la empresa. Como ejemplo podemos citar la tributación y fiscalidad, disciplinas que, con el paso del tiempo, sufren cada vez más cambios normativos que afectan a nuestros colegiados en el día a día de su ejercicio profesional”.

Andreu puntualiza también que “los programas formativos se preparan en función de las necesidades de los colegiados por lo que siempre procuramos estar muy cerca de ellos y, pese a que se siguen impartiendo los cursos que tradicionalmente les han interesado, con el tiempo se han ido introduciendo nuevas acciones formativas relacionadas con el tema concursal, la mediación o las habilidades directivas, entre otros”.

La opinión de los institutos tecnológicos

Al igual que sucede en el ámbito empresarial, “la innovación es una herramienta imprescindible para mejorar la competitividad de organizaciones y las personas”, evidencia Vicente Rocatí, subdirector de Aidimme y codirector de los másteres universitarios Aidimme–UCV. Por ello, hace ya cuatro años, decidieron que era necesario, después de una década impartiendo el Máster en Gestión de Sistemas, desde 2007 como máster universitario, adaptarlo a las necesidades que se estaban generando tanto en empresas como en el perfil de los alumnos titulados que se inscribían en él. “Fruto de esta reflexión, –razona Rocatí, surgió el Doble Máster Universitario, titulación compuesta por dos títulos que abarcan, por un lado, la gestión integrada de sistemas y, por otro, la capacitación de profesionales para el ejercicio como técnicos superiores en prevención de riesgos laborales”.

Inma Santamaria (Escuela de Negocios Luis Vives)

Inma Santamaria (Escuela de Negocios Luis Vives)

En resumen, –recapitula Rocatí “el contacto directo con las empresas que emplean a nuestros alumnos nos mantiene actualizados sobre las necesidades y los avances que los distintos sectores requieren de la formación universitaria que impartimos”.

Por su parte, desde Aitex en su afán por mejorar la competitividad del sector textil-confección, –explica Vicente Blanes, su director– “adaptamos los contenidos formativos a las necesidades que se presentan. Por lo que estamos continuamente revisando y adaptando los contenidos según las exigencias del mercado global”.

De hecho, “nuestros posgrados, –argumenta Blanes incluyen innovaciones en el sector textil-moda que actualmente no se abordan formativamente en ningún centro de nuestro entorno. Por otro lado, el contacto directo y diario con las empresas del sector nos impulsa a formar a profesionales que se integren en las empresas y sean capaces de implantar los conocimientos adquiridos en nuestras aulas”.

Para Blanes, el Máster en Ingeniería Textil “es una magnífica vía para redirigir ingenieros de cualquier especialidad al sector. Y el Diploma en Aplicaciones Textiles es un espejo del máster para no titulados, que permite la formación de técnicos jóvenes provenientes de FP y el reciclaje de mandos intermedios de la industria. Y, en el Máster de Moda, Gestión del Diseño y Operaciones formamos ejecutivos para gestionar el negocio de la moda”.

Formación/traje a medida para el alumno

Victoria Gómez (Florida Universitaria).

Victoria Gómez (Florida Universitaria).

La educación en España se caracteriza por su carácter generalista, algo que no ocurre en países como Estados Unidos o Reino Unido, por poner algunos ejemplos. Por ello, desde Economía 3 hemos hablado con diferentes instituciones académicas con el fin de recabar sus opiniones sobre si creen que en un futuro no muy lejano, el alumno podrá hacerse un ‘traje a medida’ en función de sus intereses formativos y los de las empresas.

Isabel Vázquez (UV), sí que considera que “es una de las tendencias actuales y que, sin duda, redundará en la formación de profesionales versátiles. Nosotros ya estamos preparándonos para este modelo, apostando por la transversalidad en las titulaciones”. A pesar de todo, –matiza– “cualquier diseño curricular no es igualmente adecuado y siempre será importante definir lo que debe constituir el ‘núcleo central’ de la formación para diferentes perfiles formativos”.

En opinión del rector de la UPV, “es absolutamente imposible teniendo en cuenta las exigencias que debe cumplir un plan de estudios oficial de acuerdo con la legislación vigente. De hecho, la obtención de un diploma oficial de grado o máster conlleva haber cursado una serie de materias que deben estar previamente definidas. No obstante, en todos los títulos oficiales existe un porcentaje de ECTS que el alumno cursa en forma de asignaturas optativas que le permiten adaptar su matrícula a sus intereses formativos”, aclara.

Por su parte, Enrique Herrero (UA) solo considera ese modelo para casos muy concretos y especiales. “No creo que sea para un alumno tipo. Un caso distinto podría ser el dotar de mayor flexibilidad a los programas formativos actuales y que un porcentaje de asignaturas pudiera elegirse de otros títulos en determinadas condiciones. En la UA estamos estudiando la posible implantación de algún tipo de esta formación”.

En cambio, Isabel García Izquierdo (UJI) lo considera el escenario deseable, “precisamente por el interés que los perfiles formativos mixtos poseen para las empresas”. Sin embargo, y coincidiendo con José F. Mora, las restricciones del sistema actual de acreditación de títulos oficiales hace difícil innovar en este sentido. “Con todo, –razona García Izquierdo se han dado algunos pasos con las propuestas de dobles títulos; con la revisión de las asignaturas de carácter transversal que contempla nuestro modelo educativo y, sobre todo, con el rediseño de los estudios de posgrado propios, mucho más flexibles en cuanto a la renovación de contenidos y en los que pueden colaborar instituciones, empresas y profesionales de los sectores implicados, dotando a los programas de un gran valor añadido”.

Fernando Borrás (UMH) también considera que “las normativas actuales deberían adaptarse a dichos cambios para poder implantar estudios que permitan a los alumnos hacerse un ‘traje a medida de sus intereses formativos y los de la empresa’, ya que este modelo de aprendizaje no puede darse en los grados y másteres de España dado que la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y la Acreditación (Aneca) verifica las competencias a adquirir al aprobar los planes de estudio de los títulos”.

Dentro de los requisitos y especificaciones del Espacio Europeo de Educación Superior, Ginés Marco (UCV) sí que lo ve viable ya que “los alumnos pueden elegir asignaturas optativas en los planes de estudio y a las empresas e instituciones en las que llevar a cabo sus prácticas y, además, configurar itinerarios que les permitan perfilar su futura trayectoria profesional. Por otro lado, pensando en entornos profesionales, nuestros cursos de Experto en distintas disciplinas permiten actualizar o ampliar conocimientos en un corto espacio de tiempo”.

Gerardo Antón (CEU) no lo considera viable a corto plazo, “ya que el actual sistema universitario contempla títulos cerrados y sería muy difícil acreditar oficialmente este tipo de formación. Pero sí que es cierto que es un horizonte que contemplamos y que nos parece muy interesante”.

De hecho, –especifica– “en el CEU hemos sido pioneros en implantar los dobles grados y los dobles títulos, un itinerario formativo que ofrece a los alumnos una formación más completa y versátil y que les abre más opciones para su futuro profesional”.

Victoria Gómez (Florida Universitària) también reconoce que su oferta académica se orienta a la formación reglada superior. No obstante, “hemos avanzado en la necesidad de adaptar los intereses de las empresas y de los alumnos a través de dos vías: facilitando la posibilidad de cursar algunos programas de forma online y diseñando programas modulares de forma que cada persona pueda cursar la totalidad del programa o aquellos módulos que más le interesen”.

Por su parte, Emilio Jiménez (UEV) destaca que en su centro emplean “metodologías activas que conciben el aprendizaje como un proceso constructivo en el que se desarrollan competencias específicas y transversales que garantizan la formación integral del estudiante. Es más, en muchos de nuestros programas los estudiantes deben elegir asignaturas optativas que pueden ser de áreas muy distintas a las de su grado o máster y en nuestros posgrados obligamos a hacer diversos Mooc que completan esa formación”.

Antonio Noblejas (EDEM Escuela de Empresarios) nos pone como ejemplo de ‘traje a medida para el alumno’ el Máster en Marketing y Venta Digital, por su condición modulable, ya que permitirá al alumno realizar tanto módulos como diplomas sueltos considere sin tener que cursar todo el máster al completo.

En esta misma línea, –acentúa Noblejas–, “no solo creemos que el sector va hacia un modelo donde se conjuguen mejor los intereses del estudiante y de la empresa, si no que lo practicamos ya desde 2006 con nuestro MBA Junior Edem: el máster que sirve de nexo de unión entre alumnos con interés por cursar un MBA y empresas que están buscando nuevos perfiles para sus cuadros directivos”

Desde EDEM también fomentan que los alumnos inicien su propio proyecto emprendedor. “Queremos que diseñen su propio futuro, –corrobora Noblejas–. Para ello cobra importancia el Programa Campus, alojado en la aceleradora Lanzadera y diseñado para los alumnos de EDEM”.

Jaime Torres (ESAT) sí que se muestra a favor del denominado “microaprendizaje” por J. Nielsen, ya que “ha supuesto un nuevo paradigma formativo, derivado de la aparición del contenido formativo a la carta que supuso el e-learning. El formador ya no es un teórico profesor, sino que el vertiginoso devenir de la tecnología obliga a que su perfil emane directamente de la propia industria o el sector TIC”.

De hecho, –argumenta Torres“las plataformas de e-learning han facilitado que profesionales en activo compartan su experiencia de manera global cuando solo antes se podía hacer a través de congresos especializados. Ha supuesto pues, una revolución para la formación en nuevas tecnologías, que se ha extendido ya al resto de disciplinas. A pesar de todo, países como España están aún en mantillas en competencias digitales, pese a las recomendaciones y directivas de la UE. De ahí la estrecha colaboración de ESAT con el ecosistema universitario británico, más adaptado a la nueva realidad formativa y tecnológica”.

Agustín Carrillero (ESIC)

Agustín Carrillero (ESIC)

Agustín Carrilero, (ESIC Valencia) explica que desde la institución formativa que dirige “trabajamos para que los alumnos adquieran las habilidades que deben poseer para ser un buen profesional y les brindamos la posibilidad de que, junto con su grado oficial, realicen la formación que mejor se adapte a sus intereses. Por ello, pueden realizar un Programa Avanzado de Habilidades y Herramientas Empresariales o realizar las titulaciones oficiales junto con las superiores que impartimos. Además, prestamos gran atención a la internacionalización y a los idiomas. El contexto actual es multicultural, global y plurilingüe, por ello, nos esforzamos para que nuestros alumnos interioricen estos factores”.

Inmaculada Santamaría (Cámara Valencia) también confirma que los alumnos de la Escuela de Negocios Lluís Vives pueden trazarse itinerarios formativos atendiendo a la extensa oferta que presentan con sus cursos de actualización. “Las actividades dan respuesta a itinerarios personalizados de formación en las distintas áreas de la dirección y gestión de empresas adaptando la intensidad y el recorrido a la disponibilidad de tiempo y a los objetivos personales y profesionales del candidato. Todo ello complementado con la posibilidad de participar en formatos de carácter presencial, teleformación o ‘blended’”.

Y lo mismo opina Mariló Peris (IMF Levante). De hecho, –subraya– que la personalización “a la carta” ya se está dando en su sector, por dos razones: “la acusada especialización profesional y el sistema de competencias, por el que cada persona necesita formarse en sus carencias. En IMF trabajamos la formación modular desde hace años, para que nuestra formación sea más flexible y el alumno pueda crearse sus propios itinerarios formativos adaptados a sus intereses”.

¿Y los colegios profesionales?

En esta misma línea, Ramón Cano (COEV) adelanta también que la formación en los colegios profesionales persigue una serie de objetivos como “prestigiar, fomentar y poner en valor la profesión, además de velar por la calidad de los trabajos que prestan nuestros colegiados a la sociedad civil. Concretamente, nuestra Área de Formación obtiene una elevada rentabilidad social ya que, al pertenecer a una institución sin ánimo de lucro, permite conjugar precios moderados con una elevada calidad, consiguiendo que el servicio llegue a un gran número de profesionales. Por otro lado, y salvo excepciones, el gran número de las actividades programadas son intensivas y de corta duración, lo que permite ofrecer un producto más diversificado y que el servicio llegue a un mayor número de usuarios. A través de programas de colaboración con instituciones públicas o empresas privadas se realiza una amplia oferta de cursos de corta duración con una temática muy diversa y de carácter gratuito para los colegiados”.

Eduardo Andreu (Comeva) corrobora también que desde hace tiempo, sus colegiados “pueden adaptar su formación a sus necesidades concretas, siendo posible especializarse en temas específicos como la auditoría y la contabilidad, la fiscalidad en todas sus ramas, la legislación concursal, la mediación, la preparación de informes periciales o las habilidades directivas, entre otros”.

Vicente Rocatí (Aidimme) considera que “es difícil para el alumno ser capaz, mientras está formándose, de definir ‘el traje’ que necesitará en el futuro cuando se ubique profesionalmente”. Por ello, reivindica “una participación más activa de las empresas empleadoras en la formación universitaria, de forma que los alumnos pudieran adaptar su formación a sus necesidades”.

En este sentido, –razona Rocatí– el hecho de que “Aidimme colabore con la Universidad Católica de Valencia en estas formaciones máster, ha permitido aproximar la Universidad y por tanto, a sus alumnos, a la realidad de cada uno de sus sectores de referencia, facilitando la incorporación de perfiles al mundo laboral y reforzando la imagen de una Universidad orientada hacia el empleo”.

[/mepr-rule]
[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”hide”]

Para leer el artículo completo:
Suscríbase a la la edición digital de Economía 3;
con su cuenta de suscriptor

[/mepr-rule]

Suscríbete a nuestra newsletter