#PremiosE3Alicante | Emxys: «El espacio exige mirar a largo plazo»
Economía 3 entregará a Emxys el Premio E3 Alicante a la Innovación Aeroespacial el próximo 14 de mayo en la Ciudad de la Luz de Alicante, en reconocimiento a más de dos décadas de trayectoria en el sector espacial desde la Comunitat Valenciana
Desde Elche, cuando hablar de industria aeroespacial en la Comunitat Valenciana sonaba todavía a algo lejano, Emxys ha construido una trayectoria de más de 20 años en el sector espacial. La compañía ha participado en cinco misiones espaciales, lanzó su primer equipo al espacio en 2007 y ha trabajado en más de 40 proyectos de la Agencia Espacial Europea. El próximo 14 de mayo, en la Ciudad de la Luz de Alicante, Economía 3 le entregará el Premio E3 Alicante a la Innovación Aeroespacial, un reconocimiento que su CTO, Francisco García de Quirós, recibe como una forma de poner en valor el camino recorrido, la capacidad tecnológica desarrollada desde la Comunitat Valenciana y el papel creciente del espacio en nuestra vida cotidiana.
– ¿Qué supone para Emxys recibir el Premio E3 Alicante a la Innovación Aeroespacial?
Supone un reconocimiento a la actividad de la empresa. Llevamos más de 20 años trabajando en el sector espacial desde la Comunitat Valenciana y, a lo largo de esta trayectoria, hemos crecido de forma orgánica, fundamentalmente basados en el negocio y de manera muy sostenible.
Hemos participado ya en cinco misiones espaciales. Lanzamos nuestro primer equipo al espacio en 2007 y hemos trabajado en más de 40 proyectos de la Agencia Espacial Europea. Por tanto, quiero pensar que este premio reconoce la trayectoria de la empresa, el crecimiento que hemos generado y los proyectos que hemos traído a la Comunitat Valenciana, en colaboración con muchos socios de aquí. Es un reconocimiento que agradecemos mucho.
– La gala de los Premios E3 Alicante girará en torno al lema «Compromiso». ¿Cómo se vive ese concepto en vuestra compañía?
El compromiso es un término muy amplio. En nuestro caso, el sector espacial está muy ligado a la sociedad. Es una actividad relacionada directamente con necesidades sociales de primer nivel.
La tecnología espacial está presente en muchas aplicaciones que consideramos cotidianas: la navegación por satélite, como GPS o Galileo; las predicciones meteorológicas; la observación de la Tierra para anticipar desastres naturales; las telecomunicaciones basadas en infraestructura satelital; y el tráfico aéreo o el marítimo.
Los aviones vuelan apoyados por satélites y el tráfico marítimo también funciona gracias a ellos. Hay muchas cosas que vemos normales en nuestro día a día y que, sin embargo, dependen fuertemente de la tecnología satelital. Y eso llega también hasta la ciencia fundamental.
Tecnología propietaria
– Emxys nació en Elche hace más de dos décadas, cuando la industria aeroespacial parecía algo lejano. ¿Cuál es hoy la fotografía de la compañía?
En estos 20 años hemos transitado desde un modelo de desarrollo de subsistemas y proveedor de sistemas electrónicos, que fue nuestra primera etapa durante unos 12 años, hasta convertirnos en una empresa capaz de desarrollar satélites completos e implementar misiones espaciales completas.
Tenemos tecnología propietaria y nuestra propia plataforma de satélite, que se llama Odaliss. Contamos con capacidad para desarrollar, fabricar y operar satélites propios desde nuestra empresa.
La fotografía actual es la de una compañía que ha llegado al nivel de sistema, como desarrollador de misiones y sistemas espaciales completos. Ahora estamos en una fase de crecimiento y queremos consolidar nuestra capacidad industrial. Tenemos una cadena de valor muy asentada y sólida y queremos seguir proporcionando sistemas espaciales y desarrollando misiones.
– Habéis trabajado en proyectos junto a agencias como la NASA, JAXA o la ESA. ¿Qué exige una industria con esos niveles de precisión y fiabilidad?
Exige mucho conocimiento. Y no solo conocimiento tecnológico, también empresarial, de procesos y de ejecución de proyectos. Requiere de certificaciones de calidad y personal muy cualificado.
No basta con tener gente que sepa mucho. Hace falta una cultura de empresa preparada para cumplir con compromisos muy exigentes, porque los clientes y usuarios tienen necesidades muy exigentes.
Dar servicio a instituciones vinculadas a la NASA o trabajar en entornos de cooperación internacional, como una misión entre NASA y JAXA -la agencia espacial estadounidense y la japonesa-, exige un conocimiento del sector y del dominio técnico muy amplio y de primer nivel.
Visión romántica del sector aeroespacial
– El ciudadano de a pie suele ver el espacio como algo lejano o romántico. ¿Cómo cree que el sector espacial impactará en nuestra vida diaria en los próximos años?
Creo que la gente tiene una visión muy romántica del sector espacial. Seguimos asociándolo a cohetes, motores que rugen, astronautas, imágenes impresionantes o misiones como Artemis, dando la vuelta por el lado oscuro de la Luna. Todo eso es inspirador y forma parte de la esencia del sector, igual que las grandes misiones científicas a Marte o a otros planetas.
Pero hay otra parte del sector espacial mucho más práctica, que está debajo de infraestructuras y servicios que utilizamos todos los días como las telecomunicaciones, la predicción de desastres y la observación de la Tierra o navegación.
En el futuro veremos un despliegue de infraestructuras de comunicaciones mucho más intensivo que el de las últimas décadas. La inteligencia artificial y la digitalización requieren adquisición masiva de datos, elaboración de información y una conectividad global con mucha capacidad de transmisión. Eso no se puede hacer sin infraestructura espacial.
– ¿Ese despliegue estará marcado también por la geopolítica?
Sí. Lo estamos viendo con grandes operadores como Starlink, de SpaceX, que ya presta servicio en Estados Unidos, Europa y España. Y también con la apuesta europea, IRIS², que busca una conectividad global con un sistema nervioso europeo.
Esto se va a intensificar no solo por la demanda de digitalización, sino también por los retos geopolíticos actuales. Veníamos de un escenario quizá algo ingenuo en cuanto a cooperación internacional y globalización, y los últimos acontecimientos han demostrado que se imponen intereses geopolíticos que hacen necesaria la soberanía tecnológica de países y bloques como la Unión Europea.
La digitalización, la inteligencia artificial y la economía del dato necesitan recopilar información y conectividad global. Por eso veremos más observación de la Tierra, redes de satélites en órbita baja y mucho despliegue de infraestructura espacial.
Láser en lugar de radiofrecuencia
– Has mencionado Odaliss. ¿Qué capacidad diferencial aporta esta plataforma satelital desarrollada desde Elche?
Estamos desarrollando una plataforma capaz de implementar procesado a bordo de alta capacidad. Tenemos ordenadores de a bordo con arquitecturas muy potentes, capaces de comunicarse en red internamente dentro de la plataforma y construir clústeres de computadores en satélites para procesamiento de alta capacidad y alto rendimiento.
Somos capaces de hacer arquitecturas de computadores dentro de un satélite, algo bastante revolucionario. Hay muy pocas empresas en el mundo trabajando en este sentido con tecnología propietaria.
En paralelo, y en esa misma línea de desarrollar satélites con alta capacidad de datos y altas prestaciones computacionales, trabajamos en comunicaciones espacio-tierra. Estamos desarrollando terminales de comunicaciones ópticas para que los satélites comuniquen mediante láser en lugar de radiofrecuencia.
– También trabajáis en inteligencia artificial aplicada al espacio. ¿Qué oportunidades abre esta combinación?
Creemos que uno de los vectores de crecimiento de la inteligencia artificial es lo que se conoce como IA en el borde. En lugar de recoger datos en bruto y enviarlos a grandes centros de datos para procesarlos mediante IA, una parte del procesamiento puede realizarse a bordo, justo en el dispositivo que está adquiriendo la información.
Esto permite agilizar y minimizar el flujo de datos. Uno de los problemas de la IA es que necesita una cantidad masiva de datos para aprender y trabajar. Ya lo estamos viendo en los centros de datos, que requieren miles de unidades de alto rendimiento funcionando en paralelo para procesar imágenes o datos en bruto y extraer información.
Nuestra línea de investigación en IA en el borde busca descentralizar los algoritmos y el procesamiento con inteligencia artificial dentro de la propia cadena de adquisición de la información.
España va en el camino correcto
– ¿Qué necesita España para consolidar un ecosistema aeroespacial competitivo internacionalmente?
España ya tiene un rol aeroespacial relevante. Creo que ahora es el quinto país contribuyente a los programas espaciales europeos. Tiene mucha capacidad técnica y participa en un gran número de proyectos y prácticamente en todos los programas de la Agencia Espacial Europea.
También creo que el actual Ministerio de Ciencia lo está haciendo muy bien. La creación de la Agencia Espacial Española era necesaria. Si un país quiere ser un actor relevante en el espacio, ocupar un papel protagonista en los programas espaciales europeos, liderar programas y ser el cuarto o quinto país contribuyente, necesita una infraestructura de gestión específica.
La agencia está muy bien pensada y funciona muy bien en un tiempo relativamente corto. Creo que el sector está contento con cómo funciona. España va por el camino correcto.
– ¿Y qué le hace falta a la Comunitat Valenciana?
A España le hace falta seguir así, con amplitud de miras. El espacio no es un sector de sprint, es una carrera de largo plazo. Hace falta continuidad, consolidar la posición industrial, el conocimiento y las empresas.
En la Comunitat Valenciana, en cambio, nos hace falta una estrategia clara de comunidad. Necesitamos una preocupación real por consolidar y elaborar una estrategia que una a todos los actores que trabajan en espacio.
Esa es una debilidad de la Comunitat Valenciana. Otras comunidades tienen muy bien armada su estrategia sectorial, porque han identificado claramente que es un sector crítico de futuro. Andalucía lo está haciendo muy bien y Cataluña también desde hace tiempo.
Aquí nos falta aunar esfuerzos, dar visibilidad al valor que tiene la Comunitat Valenciana en el sector espacial e integrar a agentes muy potentes que hoy no forman parte de una estrategia real. Más allá de mesas redondas o reuniones esporádicas, hace falta que alguien pilote y capitalice una estrategia de verdad que una a todos los agentes de la Comunitat Valenciana. Ahí todavía no estamos listos.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.








