La información económica de los líderes

Formas diferentes de interpretar la RSE

2015-oct-mesa-RSC-grupo-04

Desde el punto de vista jurídico, -especificó Ochoaconsistiría en la adopción voluntaria, por parte de las organizaciones, de compromisos de carácter social, ambiental, derechos humanos, políticas de igualdad entre hombres y mujeres e inclusivas, búsqueda de mecanismos de financiación ética, de comercio justo, etc.”.

Ochoa abogó por impulsar la  RSE en la Administración pública y “si hay que reglamentarla para que una conselleria o una empresa pública sean socialmente responsables habrá que hacerlo para dar ejemplo y ver que es posible este mimético contagio entre lo público y lo privado”.

[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”show”]

Sin embargo, Gandía clarificó que “es difícil definir la RS, debido a la diversidad existente en la manera de entenderla y aplicarla”.

También incidió en la importancia de identificar los grupos de interés, “lo que hay que hacer son políticas que beneficien a los grupos con los que interactúa la empresa –empleados, proveedores, clientes, la sociedad o la comunidad en la que esté insertada…–”.

Igualmente, calificó como “un mito que la RS esté solo al alcance de las grandes corporaciones que puedan tener grandes departamentos dedicados a esta cuestión. A mi juicio, lo pueden hacer todas las entidades. Si se hace un análisis coste/beneficios de la implantación de dichas políticas en una empresa, con toda seguridad el resultado será positivo”.

José Ignacio Landecho se sumó a la opinión generalizada de que no hay una definición de RSE y se acogió a la que hace su presidente, David Álvarez: “La RSE tiene dos vectores fundamentales: trabajo y transparencia. Trabajo, traducido en actuaciones tendentes a crear más empleo y de mayor estabilidad, a incrementar la seguridad laboral y el desarrollo de los empleados, a fomentar la igualdad de oportunidades y la no discriminación, a facilitar la entrada en el mercado laboral de los colectivos en mayor riesgo de exclusión, a incrementar el respeto al medioambiente y a conseguir una mayor confianza de la población en su presente y en su futuro, como la única manera de lograr crear en nuestra sociedad un ambiente de optimismo realista”.

Y tras ese trabajo, –continuó Landechotransparencia en las actuaciones empresariales, asentando firmemente las mejores prácticas de gobierno corporativo y el compromiso ético de la totalidad de los escalones organizativos”.

Para García-Portillo en cambio, “la RSE es una filosofía individual que bien canalizada se convierte en un juego de equipo”.

En su opinión, “la RSE comienza cuando nos decantamos por la contratación de una persona abierta a la sociedad en la empresa ya que esta ira viendo donde hace falta o no ayuda en la sociedad”.

Para la ejecutiva de Consum, “la RS consiste en gestionar con transparencia, desde el compromiso y hacia las personas que son todos los grupos de interés. En el fondo, sí que podemos demostrar que con políticas de RS se puede ser responsable y además rentable y no tiene nada que ver el tamaño de la empresa”.

Desde Hidraqua tal y como argumentó Bartual, “la RSE consiste en empezar a caminar e ir haciendo cosas. Actualmente estamos muy involucrados en estar cerca y ayudar a los colectivos más desfavorecidos, a través de fondos sociales, tarifas solidarias, colaboraciones con Caritas, Cruz Roja, Banco de Alimentos… Son pequeños granitos pero todo suma”.

También, “la educación de los más pequeños es fundamental, se les debe inculcar valores de respeto por el medioambiente y los recursos naturales; para ello hemos participado ya en 300 clases de primaria, llegando a unos 15.000 alumnos y potenciando espacios culturales como el Espai de l’Aigua en Torrent y el Museo del Agua de Alicante”, añadió.

[/mepr-rule]
[mepr-rule id=”598″ ifallowed=”hide”]

Para leer el artículo completo:
Suscríbase a la la edición digital de Economía 3;
con su cuenta de suscriptor

[/mepr-rule]

Suscríbete a nuestra newsletter