La Generalitat lanza 70 nuevos ciclos de FP para adaptar la formación al empleo
La Conselleria de Educación autoriza 70 nuevas implantaciones para el curso 2026/2027 y eleva en 19 ciclos el balance final de la oferta, con especial atención a la empleabilidad, la ruralidad, los itinerarios formativos y las necesidades socioproductivas de cada territorio
La Formación Profesional gana peso en la estrategia educativa y laboral de la Comunitat Valenciana. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha autorizado 70 nuevos ciclos formativos para el curso 2026/2027, una ampliación con la que la Generalitat busca ajustar la oferta educativa a las necesidades reales del tejido productivo y mejorar la empleabilidad del alumnado.
La nueva planificación supone un incremento neto de 19 ciclos formativos en la oferta del próximo curso, resultado de la activación de 70 nuevas implantaciones y la desactivación de 51 ciclos recogidos en la programación autonómica. La Conselleria subraya que este refuerzo se realiza con fondos propios, una vez finalizados los recursos procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
El director general de Formación Profesional, Armando Martí, ha explicado que la configuración de la oferta responde a criterios vinculados a las necesidades socioproductivas de cada territorio. Según la Generalitat, se han priorizado factores como la empleabilidad, el desarrollo social, la ruralidad y la mejora de los itinerarios formativos.
Valencia lidera las nuevas implantaciones
El despliegue de los 70 nuevos ciclos tendrá impacto en las tres provincias. Valencia concentra el mayor número de nuevas implantaciones, con alrededor de 30 ciclos. Alicante incorpora más de una veintena, especialmente vinculados a la industria, los servicios y la tecnología. Castellón, por su parte, refuerza su oferta con más de una decena de nuevos ciclos, principalmente en ámbitos relacionados con la energía, el turismo y la informática.
Con esta distribución, la Generalitat pretende ajustar la oferta de FP a la realidad económica de cada territorio. El objetivo es que los centros puedan responder mejor a la demanda de perfiles profesionales en sectores con necesidades de personal cualificado, desde la industria y la logística hasta la tecnología, la sanidad, la energía o los servicios.
La ampliación llega en un momento en el que la FP se ha consolidado como una de las vías formativas más conectadas con el mercado laboral. Para muchas empresas, la falta de profesionales técnicos se ha convertido en un cuello de botella para crecer, incorporar tecnología o cubrir determinados puestos. En ese contexto, la actualización de la oferta formativa busca acercar aulas, talleres y empresas.
Nuevos ciclos en todos los niveles
La autorización de nuevos ciclos alcanza todos los niveles de la Formación Profesional. La oferta incluye FP Básica, con nuevas oportunidades de cualificación inicial y refuerzo de la inclusión educativa; Grados Medios, con implantaciones en familias como Sanidad, Informática y Comunicaciones, Instalación y Mantenimiento, Imagen Personal e Industrias Alimentarias; y nuevos cursos de especialización.
Entre las nuevas activaciones destacan propuestas como el Grado Medio de Cultivos Acuícolas y cursos de especialización ligados a tecnologías emergentes, como Aprendizaje Automático: Gestión de Datos y Entrenamiento o Despliegue de Productos Software en Contenedores.
La oferta también incorpora nuevas opciones en sectores más tradicionales, pero con demanda profesional, como la restauración. Es el caso del curso de especialización en Maestría de Corte y Cata de Jamón y Paleta Curados. A ello se suman formaciones vinculadas a la organización de eventos, como la especialización en Coordinación del Personal en Reuniones Profesionales, Congresos, Ferias, Exposiciones y Eventos.
Tecnología, industria y servicios
La nueva programación refleja la diversificación de la FP y su conexión con actividades económicas muy distintas. La presencia de ciclos vinculados a informática, comunicaciones, energía, industria, sanidad, turismo o alimentación muestra la voluntad de adaptar la formación a sectores con demanda de perfiles técnicos.
En el caso de la tecnología, la incorporación de especializaciones relacionadas con el aprendizaje automático, la gestión de datos o el despliegue de software responde a la necesidad creciente de profesionales capaces de trabajar en entornos digitales avanzados. En la industria, los nuevos ciclos buscan reforzar competencias técnicas que las empresas demandan para modernizar procesos, mejorar productividad y cubrir vacantes especializadas.
La oferta sanitaria, por su parte, mantiene su relevancia en un contexto de alta demanda de perfiles vinculados al cuidado, la atención y los servicios asistenciales. La FP se consolida así como una herramienta para conectar necesidades sociales, demanda empresarial y oportunidades laborales para el alumnado.
Fondos propios tras el impulso europeo
Uno de los elementos destacados por la Conselleria es que la ampliación de la oferta se realiza con fondos propios. Educación señala que mantiene los 780 ciclos formativos implantados en los últimos años con fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia y, además, incrementa la oferta con recursos autonómicos.
Este punto resulta relevante porque la finalización de los fondos europeos obligaba a definir qué parte de la expansión de la FP podía mantenerse y qué nuevas implantaciones debían asumirse desde la planificación ordinaria. La decisión de autorizar 70 nuevos ciclos muestra la apuesta de la Generalitat por consolidar la Formación Profesional como una pieza estructural de su política educativa.
El reto, a partir de ahora, será que la nueva oferta no solo aumente plazas, sino que mejore la conexión entre centros, empresas y territorios. La FP se ha convertido en una herramienta clave para reducir desajustes entre formación y empleo, especialmente en sectores donde las empresas necesitan perfiles técnicos que no siempre encuentran en el mercado laboral.









