Contratación mercantil

Contratación mercantil: ¿Cuáles son las principales ventajas de esta figura?

A la hora de iniciarte en el mundo empresarial se vuelve necesario conocer sobre diferentes conceptos. Uno de ellos es la contratación mercantil, que influye en cualquier ámbito comercial. Básicamente, se trata de un negocio entre dos partes en la que existe un contrato de por medio. Este se define como la compra de un producto o servicio por medio de un pago y del que se espera tener una rentabilidad. En tal sentido, puede referirse a cualquier bien mueble, siempre y cuando se puedan obtener ganancias.

¿Qué son los contratos mercantiles?

En pocas palabras, un contrato mercantil es un elemento que obliga a varios individuos a una determinada acción. De esta manera, se trata de un acuerdo legal entre los implicados que les genera obligaciones y derechos ante un acto de comercio. Por lo tanto, se realiza específicamente cuando existe algún negocio de por medio y es lo que lo diferencia de cualquier acto civil. En consecuencia, no importa el tipo de comercio que haya siempre y cuando se trate de alguna actividad que busque generar rentabilidad.

En este sentido, la finalidad principal debe ser la de generar dinero y el bien no debe ser para uso propio. Este debe intercambiarse posteriormente por un monto que de rentabilidad y debe ser generado por una compañía establecida. Por otro lado, la actividad debe ser masiva, ya que se busca la obtención de ganancias por medio de la compra y venta. Todo esto le da una característica eminentemente mercantil, así que los involucrados tienen como objetivo obtener resultados económicos.

¿Qué tipos de contratos mercantiles existen?

Según el ordenamiento jurídico, existen diferentes tipos de contratación mercantil. Aquí hay que comenzar por el contrato de compraventa, que se refiere a la actividad donde se compra un bien para luego venderlo. Por lo tanto, el contrato define los derechos que implica esta actividad. Además, está el contrato de comercio marítimo, que regula los negocios de índole mercante, que incluye el alquiler y transporte de mercancías. A su vez, está el contrato de préstamo, donde señala las reglas que deben cumplirse al prestar algún dinero.

También, tenemos los contratos de transporte terrestre. Esto incluye el envío, alquiler y todo lo relacionado con el negocio del transporte. Cada contrato mercantil es diferente, ya que está sujeta al tipo de actividad que se realice. Por ende, las autoridades toman en cuenta los elementos que involucran cada negocio. Esto lo puedes ver con los contratos de depósito bancario, que tienen una regulación completamente diferente a los demás instrumentos. Por ende, antes de iniciar un nuevo negocio es recomendable leer la ley para comprender cuáles serán tus derechos y deberes.

¿A quién beneficia la contratación mercantil?

La contratación mercantil juega un rol fundamental en la actividad comercial de un país. Dependiendo de la legislación, esta puede facilitar o incomodar el desarrollo de nuevos negocios. En este sentido, el mecanismo beneficia mucho a la empresa contratante, porque obtiene servicios especializados a un módico coste. Este pago suele ser inferior al precio que encontrará en el mercado debido a que está contratando a una compañía y no a una persona. Por consiguiente, quien contrata no deberá pagar salarios ni impuestos relacionados, solo el precio por el cual se contrató el servicio.

En otras palabras, el contratante no paga seguridad social, vacaciones, finiquitos ni contratos laborales. Por ende, grandes empresas utilizan esta figura al contratar personal de limpieza, consultoría y mucho más. Algunos ejemplos son los centros comerciales, condominios, hoteles, entre otros. Por otro lado, las compañías contratadas se benefician porque no tienen jefes sino clientes, así que pueden maximizar sus ingresos rápidamente. Además, los autónomos pueden participar de este mecanismo, siendo una gran oportunidad de crecer profesionalmente en múltiples ámbitos. Por todo esto, la contratación mercantil beneficia a ambas partes.

Características de los contratos mercantiles

Los contratos mercantiles poseen unas características específicas que lo diferencian de otros tipos de contrataciones. Primero que todo, debe ser un contrato real, solemne y consensual entre los involucrados, así que no puede haber nada escondido. A su vez, pueden ser unilaterales o bilaterales, pero todas las partes tienen que firmar. Por otro lado, estos contratos deben indicar el momento en el cual se ejecutará la actividad, así que puede ser de inmediato o en el tiempo. Estas características deben cumplirse en cualquier tipo de contrato mercantil.

Todo esto provoca que los contratos sean bastante onerosos, existiendo bastante dinero de por medio. Por lo tanto, las exigencias deben ser precisas para que el prestador de servicio sepa cómo actuar en cada momento. En este sentido, debe especificarse la duración del servicio, así como las actividades que se desarrollarán en el tiempo estipulado. Además, los honorarios deben mencionarse, así como las condiciones del contrato y la firma de los implicados. Todo esto genera un instrumento que puede llegar a instancias legales.

Ventajas de la contratación mercantil

La contratación mercantil genera ventajas para las partes involucradas, aunque al ser un mecanismo legal debe tomarse con mucha seriedad. La primera ventaja que ofrece es la de ser un respaldo ante un posible incumplimiento. De esta manera, deja las condiciones por escrito, generando una ventaja para ambas partes. Por otro lado, un contrato mercantil permite conseguir clientes mucho más grandes, especialmente corporaciones multinacionales. Estas empresas suelen realizar todos sus negocios por medio de contratos por escrito a través de abogados especialistas en la materia.

Por consiguiente, la ley siempre estará a tu favor con la contratación mercantil. Con este instrumento se podrá resolver cualquier conflicto que exista durante la prestación del servicio. Además, como empleador puedes filtrar de una manera más eficiente a los proveedores que quieran trabajar contigo. Generalmente, solo las empresas formales y éticas aceptan los contratos mercantiles, ya que saben que en cualquier caso estarán en la mira de la ley. Todo esto te da razones para utilizar la contratación mercantil como instrumento legal.

Desventajas de la contratación mercantil

A pesar de que suena tan bueno, la contratación mercantil puede presentar algunas desventajas. Lo más relevante es que al existir este mecanismo, la burocracia puede ser mayor que cuando hay una negociación directa. Esto ocurre especialmente con empresas grandes, donde tienen múltiples departamentos y cientos de clientes y proveedores que atender. En consecuencia, posiblemente tengas que esperar varios días para obtener una simple respuesta. No obstante, esto no elimina la sensación de seguridad que pueden ofrecer estos contratos, así que tú tienes la última palabra.

Por otro lado, si eres autónomo o empresa, tendrás que hacerte cargo de los impuestos. Todos sabemos lo rígida que puede ser la legislación española en cuanto a libros contables, seguridad social y mucho más. Además, el paro en estos casos no existe, así que si te quedas sin clientes no podrás acudir a este mecanismo ofrecido por el gobierno. De esta manera, la contratación mercantil es un instrumento muy interesante, pero debes evaluar si es lo mejor para tu situación.

Dejar una respuesta

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.