Fotogalería: A debate el reto de hacer rentable la sostenibilidad
Empresas, Administración y entidades sectoriales analizan en el Hub de Empresas de Economía 3 cómo convertir la sostenibilidad en una estrategia rentable, medible y con impacto real en la competitividad
Sentados y de izda. a dcha., Fernando Serrano, Francisco Racionero, Luis Velasco y Lorena García. De pie y de izda. a dcha., Jesús Valero, Fran Soria, Nicolás Arias, Rafael Olcina y Jesús Carretero
«Lo que no se mide no se puede mejorar» y «no sirve una empresa sostenible si no es rentable fueron dos de las ideas que marcaron la mesa de debate «Sostenibilidad: de la estrategia al impacto real», celebrada en el Hub de Empresas de Economía 3. El encuentro ha reunido a representantes de la Administración, empresas y entidades sectoriales para analizar cómo la sostenibilidad ha dejado de ser una cuestión reputacional para convertirse en una palanca estratégica que afecta a la competitividad, la financiación, la regulación, la innovación y la relación de las compañías con su cadena de valor.
La jornada contó con la participación de Fran Soria, director general de Economía de la Generalitat Valenciana; Jesús Carretero, director de Quimacova; Nicolás Arias, director de Negocio de Sanikey; Fernando Serrano, Global Sales Manager de Bombas Ideal; Francisco Racionero, CEO de Aleson ITC; Luis Velasco, responsable de Sostenibilidad de Velarte; Lorena García, de CE/R+S; Rafael Olcina, director de Prestación de Servicios de Mutua Levante; y Jesús Valero, jefe del Servicio de Responsabilidad Social de la Generalitat Valenciana.
De compromiso reputacional a estrategia corporativa
Hasta qué punto la sostenibilidad se está integrando realmente en las organizaciones y qué barreras siguen dificultando que pase del discurso a resultados medibles ha sido el punto de partida del debate. A partir de esa premisa, los participantes han coincidido en que la sostenibilidad ya no puede quedarse en un mensaje corporativo, sino que debe aterrizarse en procesos, inversión, eficiencia, datos y decisiones empresariales.

Lorena García, de CE/R+S. Imagen: Lidia Pérez
Lorena García, de CE/R+S, ha recordado que la responsabilidad social ha vivido distintas etapas desde sus inicios. «Desde que nació la responsabilidad social, cuando era más un compromiso, hemos pasado por varias fases. Ahora existe una presión regulatoria que obliga a las empresas a adaptarse», ha señalado. A esa presión normativa se suma, en su opinión, una demanda creciente por parte del mercado y la necesidad de responder a los efectos del cambio climático. «Hoy en día las empresas tienen que tener en su agenda una estrategia orientada a la sostenibilidad», ha afirmado.
Desde la perspectiva industrial y alimentaria, Luis Velasco, responsable de Sostenibilidad de Velarte, ha apuntado que la sostenibilidad se ha convertido en un requisito operativo para muchas compañías. «Hay tres ejes: la normativa, las exigencias de los clientes y las demandas de los grandes distribuidores», ha enumerado. En este sentido, ha subrayado que para empresas proveedoras de grandes cadenas, la sostenibilidad ya no es una opción, sino una condición cada vez más presente para competir y mantener relaciones comerciales.

Francisco Racionero, CEO de Aleson ITC. Imagen: Lidia Pérez
La regulación, entre palanca y sobrecoste
La regulación fue uno de los asuntos que más debate ha generado. Francisco Racionero, CEO de Aleson ITC, se ha mostrado especialmente crítico con la falta de convicción real en algunas organizaciones. «Nadie lo hace por convencimiento; muchas veces todo llega a base de normativa o multa», ha sostenido. También ha defendido la importancia de la medición como punto de partida para cualquier mejora empresarial. «Lo que no se mide no se puede mejorar», ha corroborado.
Fernando Serrano, Global Sales Manager de Bombas Ideal, ha coincidido en que la sostenibilidad debe pasar necesariamente del mensaje a la práctica. «La sostenibilidad no deja de ser un titular que queda muy bien, pero hay que llevarla a la práctica», ha corroborado. En su caso, ha razonado, esa práctica empieza desde la fabricación, con equipos más eficientes en consumo energético y gestión del agua. «Nosotros debemos empezar desde el lado práctico», ha matizado.

Rafael Olcina, director de Prestación de Servicios de Mutua Levante. Imagen: Lidia Pérez
Rafael Olcina, director de Prestación de Servicios de Mutua Levante, ha puesto el foco en la presión regulatoria, pero también en el cambio interno dentro de las compañías. «Lo que más ha cambiado ha sido la presión regulatoria, que obliga a las empresas a funcionar», ha aclarado. No obstante, ha matizado que la sostenibilidad va mucho más allá del medioambiente ya que esta también «es social y de gobernanza». En el caso de Mutua Levante, ha explicado que la compañía ya venía desarrollando iniciativas en este ámbito a través de su Fundación, con acciones vinculadas a ONG, universidades y diferentes proyectos sociales.
Olcina también ha reconocido que no todas las empresas están en el mismo punto de madurez. «Unas empresas están integrando la sostenibilidad y otras se están quedando en un discurso sostenible», ha advertido. A su juicio, todavía queda recorrido para que la sostenibilidad cale de forma estructural en la cultura empresarial y en la ciudadanía. «Todavía no hay una cultura de empresa y el ciudadano todavía no exige mucho», ha apuntado.

Nicolás Arias, director de Negocio de Sanikey. Imagen: Lidia Pérez
Sostenibilidad y precio: una barrera todavía presente
Desde Sanikey, Nicolás Arias ha abordado una de las principales barreras que encuentran las empresas cuando intentan trasladar propuestas sostenibles al mercado: la percepción de coste. «Cuando vamos con el mensaje de sostenibilidad, lo primero que frena al cliente es pensar cuánto le va a costar», ha incidido. Sin embargo, ha clarificado que sostenibilidad y ahorro pueden ir de la mano. En su caso, ha indicado que trabajan con soluciones que permiten ahorrar plástico y reducir emisiones asociadas al transporte.
Jesús Carretero, director de Quimacova, ha introducido la visión del sector químico, una industria que ya estaba sometida a elevados niveles de regulación antes de que la sostenibilidad se convirtiera en una tendencia generalizada. «El motor acelerador de esta moda de la sostenibilidad es la hiperregulación», ha matizado. Según ha explicado, el sector químico ya venía trabajando en reducción de residuos, eficiencia energética e innovación. «Antes de esta moda ya estábamos trabajando en reducción de residuos y eficiencia energética», ha rememorado. Para Carretero, la regulación puede acelerar los procesos, pero debe ir acompañada de convicción empresarial. Es decir, ha clarificado que «la regulación agiliza, pero tiene que venir desde la convicción de la empresa».

Fran Soria, director general de Economía de la Generalitat Valenciana
Fran Soria, director general de Economía de la Generalitat Valenciana, ha resaltado que la sostenibilidad debe entenderse como una inversión de futuro y no como un gasto. «Pensar que hacer una estrategia de sostenibilidad es un gasto y no una inversión a futuro es un error. Si pensamos que es un gasto, no vamos a convencer a nadie», ha corroborado. En su intervención, ha subrayado además que la primera condición de cualquier empresa sostenible es su viabilidad económica. «La primera sostenibilidad de todas es que la empresa sea sostenible económicamente», ha apuntado.
Soria también ha explicado el papel que puede desempeñar la Administración a través de herramientas de medición y certificación. En este sentido, destacó el Registro SIR de la Generalitat Valenciana, una herramienta gratuita que permite acreditar políticas de sostenibilidad mediante más de cien indicadores. «Tenemos una herramienta en la Generalitat Valenciana, el SIR, y damos un certificado a aquellas empresas que cumplen determinados parámetros», ha apuntado. La finalidad, ha añadido, es visibilizar lo que las compañías ya están haciendo y fomentar la mejora continua.
Datos fiables para demostrar avances reales
La medición fue una de las ideas más repetidas durante el encuentro. Los ponentes coincidieron en que la sostenibilidad necesita datos fiables para ser creíble. Lorena García ha apuntado que la innovación todavía no está suficientemente integrada en los procesos de reporte. «Solo el 11,5% de las empresas considera la innovación como un dato a reportar en sostenibilidad», ha señalado. También ha advertido de que, en muchas organizaciones, la recuperación de datos sigue siendo manual y analógica. «La innovación es fundamental para la sostenibilidad», ha incidido.
La tecnología ha aparecido así como una herramienta clave, aunque todavía percibida por muchas empresas como un coste. En este sentido, Luis Velasco ha explicado que en Velarte están inmersos en procesos de mejora en distintas líneas de producción, pero ha puesto sobre la mesa las limitaciones financieras que afrontan muchas compañías industriales. «La inversión en tecnología es costosa. Tenemos tres líneas de producción y, si analizas los consumos, son altos. Estamos en procesos de mejora, pero no tenemos capacidad financiera para hacer un cambio total», ha expresado. Además, ha puesto sobre la mesa una problemática común en determinados procesos productivos como es la dependencia del gas y la ausencia de sustitutos viables a corto plazo.
Francisco Racionero ha defendido que la tecnología, la digitalización y la inteligencia artificial pueden ayudar de forma decisiva a mejorar la gestión empresarial. «La tecnología ayuda de forma completa, pero se sigue viendo como un gasto y no como una inversión», ha corroborado. Desde su experiencia en sistemas de gestión de datos e inteligencia artificial, ha puesto en valor que muchas mejoras pasan por ordenar la información y automatizar procesos. «Nosotros desarrollamos sistemas que permiten ahorrar personal y mejorar la gestión», ha apuntado.
Comunicar mejor lo que ya se está haciendo
Los participantes en el debate también han abordado el papel del consumidor y la tensión entre sostenibilidad y precio. Racionero ha sido crítico con la idea de que el usuario final siempre demande productos sostenibles. «El beneficio está en vender bien, pero también en comprar mejor», ha reconocido. Fran Soria ha coincidido en que no resulta razonable que la sostenibilidad implique necesariamente un aumento del precio final. «Igual que para la empresa la primera sostenibilidad es la económica, para un ciudadano también. No me parece razonable que se eleve el precio por ser sostenible», ha expresado.
Rafael Olcina ha introducido un matiz social en este punto. «Estamos hablando de cultura en la sociedad. Hay gente que solo mira el precio, pero otros también miran la sostenibilidad», explicó. A su juicio, las empresas han comenzado antes este camino porque tienen capacidad para traccionar a sus proveedores. «La sostenibilidad ha comenzado por las empresas porque pueden tirar de sus proveedores», ha destacado. No obstante, ha defendido la necesidad de crear cultura desde edades tempranas ya que «la sostenibilidad es educación desde pequeños».
Lorena García ha incidido también en la importancia de comunicar bien la sostenibilidad. En su opinión, muchas empresas ya están desarrollando actuaciones con impacto real, pero no siempre saben trasladarlas al mercado o a la ciudadanía. «Cómo se comunica la sostenibilidad es un buen hilo del que tirar», ha señalado. Como ejemplo, ha mencionado el peso de los proveedores de cercanía en algunas compañías y cómo ese tipo de decisiones puede conectar mejor con el consumidor.

Fernando Serrano, Global Sales Manager de Bombas Ideal. Imagen: Lidia Pérez
Del proceso interno al ahorro del cliente
El Global Sales Manager de Bombas Ideal ha aportado uno de los ejemplos más prácticos de la jornada. Fernando Serrano ha explicado que la compañía ha integrado la sostenibilidad tanto en sus procesos internos como en su propuesta hacia el cliente. «Vivimos en un contraste de sostenibilidad. Entendemos la sostenibilidad interna desde nuestros procesos productivos», ha señalado. La empresa, con 120 años de historia, ha avanzado en consumo energético fotovoltaico y en equipos más eficientes. Además, traslada a sus clientes cálculos sobre ahorro de energía y agua. «Les hacemos cálculos de cuánto pueden ahorrar en energía y agua», ha apuntado.
En el caso de Mutua Levante, Rafael Olcina ha detallado distintas medidas aplicadas por la compañía, desde el cambio a proveedores de energía verde hasta la instalación de placas solares, la optimización de rutas comerciales y el impulso a la movilidad sostenible. «Hemos integrado la sostenibilidad en la compañía y no nos ha encarecido», ha afirmado. También ha insistido en que los retos son distintos en cada organización.
La cadena de valor, nuevo terreno de exigencia
La mesa ha abordado igualmente el papel de la cadena de valor, uno de los ámbitos donde la sostenibilidad está generando mayor presión sobre las pymes. Lorena García ha destacado la importancia de la trazabilidad del producto y de todas las variables que afectan a proveedores, clientes y procesos. «La cadena de valor es importante. Hay muchas variables más allá de la norma que repercuten en los costes», ha aclarado.
Fernando Serrano ha resumido esta exigencia con la idea clave de que «hay que demostrar la sostenibilidad con datos». Rafael Olcina ha coincidido y ha elevado la calidad del dato a reto estratégico. «La calidad del dato se ha convertido en un reto estratégico», ha afirmado. Además, ha recordado de que no basta con medir dentro de la propia compañía, sino que también es necesario implicar a proveedores y colaboradores. «El reto es la calidad del dato y cómo atraer a tu cadena de valor, porque es difícil mandar en casa de otro», ha advertido.

Luis Velasco, responsable de Sostenibilidad de Velarte. Imagen: Lidia Pérez
Luis Velasco ha apuntado que, en compañías industriales y alimentarias, muchos de los retos son internos, pero están condicionados por clientes y proveedores. «Tenemos clientes con los que no tenemos capacidad de negociar precio y certificaciones de seguridad alimentaria que también afectan a nuestros proveedores», ha lamentado. Además, ha señalado que muchas empresas deben comprar grandes suministros sin tener suficiente capacidad negociadora.

Jesús Carretero, director de Quimacova. Imagen: Lidia Pérez
Rentabilidad, conocimiento y financiación
Jesús Carretero ha defendido que cualquier estrategia sostenible debe ser también rentable. «La sostenibilidad debe ser rentable», ha afirmado. A su juicio, existen tres elementos clave para avanzar como son seguridad jurídica, conocimiento interno y financiación. «Cualquier transformación requiere inversiones y ahí debe entrar la Administración», ha recalcado. Francisco Racionero ha coincidido en la importancia del conocimiento interno. «El conocimiento tiene que estar dentro de la empresa. La compañía tiene que saber qué quiere y hacia dónde quiere ir», ha apuntado.
La financiación sostenible ocupó también parte del debate. Lorena García puso sobre la mesa la necesidad de hablar no solo del coste de la sostenibilidad, sino también del coste de no ser sostenible. «Si vas a pedir financiación y tienes buenos indicadores de sostenibilidad, tendrás más posibilidades de obtenerla», ha destacado. Además, ha defendido que las empresas deben evaluar los riesgos operativos derivados de no avanzar en esta materia. Fran Soria ha añadido que la mayoría de entidades bancarias ya cuentan con líneas verdes vinculadas tanto a las políticas de sostenibilidad de las empresas como a la adquisición de maquinaria o inversiones sostenibles.
Seguridad jurídica y menos burocracia
La inseguridad jurídica ha sido otro de los puntos más señalados por los participantes. Luis Velasco ha advertido que muchas normas no son claras ni específicas sobre cómo deben aplicarse en la realidad empresarial. «Los vacíos legales son dolores de cabeza y un riesgo latente que tenemos día a día», ha explicado. Fernando Serrano ha reclamado a Europa mayor practicidad y agilidad. «La excesiva burocracia debería ser más ágil para poder poner las políticas en práctica e implementarlas», ha expresado.
Jesús Carretero ha sido especialmente crítico con la inseguridad jurídica y con la falta de infraestructuras para hacer viable la economía circular. «La sostenibilidad no debe depender de medioambiente; es estrategia corporativa», ha afirmado. En relación con los residuos, ha reclamado soluciones para que cada territorio pueda gestionarlos y valorizarlos. «Cada región tiene que valorizar sus residuos. En la Comunitat Valenciana no hay gestores finalistas suficientes, y eso obliga a mover residuos a otras comunidades», ha lamentado.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.





