La industria aeroespacial valenciana pide más suelo para crecer y realizar ensayos
Empresas y entidades del ecosistema aeroespacial consideran prioritario disponer de áreas específicas para ensayos y experimentación que permitan competir con otros polos tecnológicos europeos
La industria aeroespacial valenciana ha puesto sobre la mesa una de sus principales reivindicaciones para garantizar su desarrollo en los próximos años: disponer de más suelo e infraestructuras especializadas donde poder realizar pruebas, validar tecnologías y acelerar la llegada al mercado de nuevos proyectos.
El crecimiento experimentado por este sector estratégico en la Comunitat Valenciana durante los últimos años ha situado a las empresas ante un nuevo desafío. Más allá de la financiación o la captación de talento, la falta de espacios adecuados para llevar a cabo ensayos y demostraciones tecnológicas comienza a convertirse en un factor limitante para su expansión.
Un ecosistema en plena fase de crecimiento
La Comunitat Valenciana ha logrado consolidar en la última década un ecosistema aeroespacial cada vez más relevante, apoyado por empresas tecnológicas, universidades, centros de investigación y startups especializadas. La Generalitat estima que el sector cuenta con más de 90 compañías y genera cerca de 1.700 empleos directos, cifras que continúan creciendo gracias a la llegada de nuevas inversiones y proyectos industriales.
El impulso de compañías como PLD Space, referente nacional en el desarrollo de lanzadores espaciales, ha contribuido a reforzar la visibilidad internacional del territorio como polo tecnológico vinculado al espacio y a la aeronáutica. Además, la Generalitat ha puesto en marcha una estrategia específica para reforzar el peso de esta actividad en la economía valenciana.
La necesidad de contar con campos de pruebas
Los representantes del sector consideran que el siguiente paso pasa por habilitar espacios donde las empresas puedan testar drones, sistemas autónomos, soluciones de navegación o nuevas tecnologías aeroespaciales sin necesidad de desplazarse a otras comunidades o países.
Actualmente, muchos de estos ensayos deben realizarse en instalaciones especializadas fuera de la Comunitat Valenciana, lo que incrementa costes y alarga los plazos de desarrollo. En España existen centros de referencia para pruebas aeroespaciales y de aeronaves no tripuladas como los complejos de experimentación de Huelva, que se han convertido en infraestructuras clave para la validación de nuevas tecnologías.
Competir con otros hubs tecnológicos
La demanda de suelo especializado se enmarca en un contexto de fuerte competencia entre regiones europeas por atraer inversiones ligadas a la nueva economía espacial. Los agentes del sector defienden que disponer de áreas para ensayos, junto a una regulación ágil y conexiones con universidades y centros tecnológicos, resulta fundamental para atraer proyectos de alto valor añadido.
En este sentido, la Comunitat Valenciana cuenta con activos relevantes como el aeropuerto de Castellón, diversos aeródromos y una creciente red empresarial vinculada a drones, satélites, aeronáutica y tecnologías espaciales. No obstante, el sector considera necesario ampliar estas capacidades para acompañar el ritmo de crecimiento previsto durante los próximos años.
Una industria llamada a ganar peso económico
Las previsiones del sector apuntan a que la actividad aeroespacial tendrá un papel cada vez más relevante en la economía valenciana gracias a su capacidad para generar empleo cualificado, impulsar la innovación y atraer inversión internacional.
Empresas, administraciones y entidades especializadas coinciden en que el desarrollo de nuevas infraestructuras de ensayo puede convertirse en uno de los factores decisivos para consolidar a la Comunitat Valenciana como uno de los principales hubs aeroespaciales del sur de Europa.
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