Ana Santiago, Sisteplant: “La tecnología debe aplicarse con criterio humano”
La CEO de Sisteplant reivindica una industria más inteligente, sostenible y conectada, en la que la inteligencia artificial, los gemelos digitales y la robótica colaborativa deben aplicarse con sentido común y siempre al servicio de las personas
Ana Santiago habla de industria con la mirada de quien lleva años ayudando a las empresas a transformarse desde dentro. Al frente de Sisteplant, defiende una tecnología aplicada con criterio, una innovación que nace de la curiosidad y una industria capaz de generar conocimiento, competitividad y futuro. Su mensaje a las jóvenes es claro: la ingeniería y la industria no solo abren oportunidades profesionales, también permiten cambiar la realidad.
– Tu trayectoria está muy vinculada a la ingeniería industrial y la transformación empresarial. ¿Cómo ha sido tu recorrido hasta alcanzar posiciones de liderazgo en Sisteplant y qué aprendizajes han marcado tu forma de dirigir?
Siempre me ha fascinado descubrir qué hay detrás de los productos que utilizamos cada día, cómo se organizan los procesos y cómo la tecnología puede mejorar la forma en que trabajamos y generamos valor. La ingeniería industrial me permitió unir esa curiosidad con una vocación transformadora. En Sisteplant he tenido la oportunidad de crecer profesionalmente acompañando a empresas de muy distintos sectores en sus procesos de transformación y mejora de la competitividad.
Si algo he aprendido durante estos años es que las transformaciones sostenibles no ocurren por casualidad. Requieren una visión clara, cierto inconformismo con el status quo, una hoja de ruta estructurada y la capacidad de movilizar a las personas hacia un objetivo común.
– Sisteplant lleva décadas acompañando a la industria en procesos de transformación tecnológica y operativa. ¿Qué te sigue motivando de un sector tan exigente y en constante evolución?
La industria es uno de los sectores con mayor capacidad para transformar la sociedad. Detrás de una industria fuerte hay innovación, empleo de calidad, desarrollo tecnológico y bienestar económico.
Lo que más me motiva es precisamente contribuir a fortalecer ese tejido industrial. En Sisteplant llevamos más de 40 años facilitando el tránsito desde la realidad en cada momento de las empresas y los escenarios hacia los que deben evolucionar para seguir siendo competitivas.
Además, estamos viviendo un momento extraordinario, y es una profunda transformación hacia la Ciberplanta a través de la digitalización, la inteligencia artificial, la automatización flexible y la evolución de los modelos organizativos. Participar activamente en esa transformación es un privilegio profesional y una enorme fuente de motivación.
Conectar tecnología con objetivos del negocio
– La industria vive un momento clave con la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial. ¿Cómo lideráis desde Sisteplant esta transición hacia modelos industriales más inteligentes y competitivos?
Desde Sisteplant defendemos una idea muy clara: la tecnología es imprescindible, pero por sí sola no transforma las organizaciones.
Digitalizar una fábrica no garantiza mejores resultados si no existe una estrategia que conecte esa tecnología con los objetivos del negocio. Por eso trabajamos integrando tecnología, organización y personas.
La inteligencia artificial, la ciberplanta, la robótica colaborativa o la analítica avanzada ofrecen oportunidades enormes, pero su verdadero valor aparece cuando forman parte de una hoja de ruta coherente que permita mejorar la productividad, la flexibilidad, la sostenibilidad y la capacidad de adaptación de las empresas convirtiendo datos en herramientas para tomar decisiones de forma ágil.
– Has defendido en distintas ocasiones la necesidad de una industria más ágil, robusta y humana. ¿Cómo se consigue equilibrar la tecnología con el desarrollo de las personas dentro de las organizaciones?
Porque la transformación tecnológica y la transformación humana son dos caras de la misma moneda. Uno de los errores más frecuentes es pensar que la innovación consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas o tecnología a golpe de talonario. Sin embargo, la diferencia sutil está en la capacidad de nuestros equipos, y en cómo estos potenciados por la tecnología son capaces de aportar más valor.
Los líderes y el conocimiento
– ¿Qué competencias consideras imprescindibles para liderar hoy equipos que trabajan en innovación, transformación industrial y mejora continua?
Vivimos en una época en la que el conocimiento evoluciona constantemente y los líderes deben evolucionar con él.
También considero fundamentales la visión estratégica, la capacidad de adaptación, la colaboración y la orientación a resultados. Los retos actuales son demasiado complejos para abordarlos desde una única disciplina o especialidad, además todo ocurre muy rápido con lo que colaborar «con mayúsculas» coge un peso importante
Y añadiría una competencia clave: la capacidad de gestionar el cambio. Transformar organizaciones implica acompañar a las personas en procesos que, muchas veces, generan incertidumbre, y eso exige liderazgo, comunicación y empatía.
– En un contexto de incertidumbre económica, cambios geopolíticos y transformación tecnológica, ¿qué papel juega el liderazgo a la hora de ayudar a las empresas a anticiparse y adaptarse?
Actualmente, la incertidumbre es una condición de contorno, predecir es una estrategia clara, y lo mismo ocurre con desarrollar capacidades de adaptación y flexibilidad .
Como gestores tenemos la responsabilidad de aportar dirección y confianza, pero también de construir organizaciones preparadas para evolucionar, lo que pasa por formación tecnológica temprana y desarrollo de modelos semiautomáticos que eliminen operaciones sin valor añadido y permitan implantar procesos ágiles.
Una cuestión de competitividad
– El sector industrial y tecnológico continúa teniendo una presencia masculina significativa en los puestos de responsabilidad. ¿Qué retos has encontrado como mujer líder y cómo los has afrontado a lo largo de tu carrera?
Es cierto que históricamente la industria y la ingeniería han contado con una menor presencia femenina, especialmente en determinados puestos de responsabilidad. Dicho esto, creo que la situación ha cambiado mucho. Hoy vemos cada vez más mujeres liderando proyectos industriales, tecnológicos y científicos de enorme relevancia.
Las empresas comprenden cada vez mejor que la diversidad no es únicamente una cuestión de equidad, sino también de competitividad. Los equipos diversos son más innovadores, más creativos y más eficaces a la hora de afrontar problemas complejos.
Aún queda camino por recorrer, pero estoy convencida de que las próximas generaciones encontrarán un escenario mucho más equilibrado.
– Sisteplant trabaja con conceptos como la «ciberplanta», la robótica colaborativa o la industria inteligente. ¿Qué tendencias crees que marcarán el futuro de la industria durante los próximos años?
La inteligencia artificial industrial va a tener un impacto extraordinario en la optimización de procesos y en la toma de decisiones, pero es necesario aplicarla con mucho sentido común ( y humano).
Veremos una integración cada vez mayor entre el mundo físico y el digital mediante gemelos digitales, sistemas autónomos, conectividad avanzada y plataformas inteligentes de gestión. La sostenibilidad se consolidará como un factor estratégico de competitividad ya que as industrias más eficientes serán también las más sostenibles.
Y, por encima de todo, veremos organizaciones ágiles en la toma de decisiones, capaces de aprender más rápido y predecir para poder actuar a tiempo.
En el ADN de Sisteplant
– ¿Cómo fomentas dentro de los equipos una cultura de innovación, aprendizaje continuo y adaptación al cambio, especialmente en entornos industriales complejos?
La innovación empieza por la curiosidad. En nuestro caso, forma parte del ADN de Sisteplant desde hace más de cuatro décadas, cada año invertimos del orden de un 25% en nuestros productos y servicios
Intentamos crear entornos donde las personas puedan cuestionar lo establecido, proponer nuevas ideas y aprender constantemente. Fomentamos el intercambio de conocimiento y la colaboración con universidades, centros tecnológicos y ecosistemas de innovación y por supuesto con nuestros clientes.
– Formar parte de la Fundación Mujeres al Timón implica visibilizar referentes femeninos en ámbitos estratégicos para la economía. ¿Qué significa para ti este reconocimiento y qué mensaje trasladarías a las jóvenes que quieren desarrollar su carrera en STEM, ingeniería o industria?
Es un gran foro para dar visibilidad a muchas mujeres que están contribuyendo al desarrollo tecnológico, científico e industrial de nuestro país.
A las jóvenes les diría que la ingeniería y la industria son profesiones apasionantes porque permiten transformar la realidad. Son disciplinas donde cada día se aprende algo nuevo, donde la innovación tiene un impacto tangible y donde existe una enorme capacidad para generar valor para la sociedad.
Además, la industria tiene un efecto multiplicador extraordinario. Cada empleo industrial genera actividad económica a su alrededor. Cuando una sociedad apuesta por la industria, está apostando por el conocimiento, la competitividad y el futuro.
Mi mensaje sería muy sencillo: que confíen en sus capacidades, que mantengan siempre la curiosidad por aprender y que no permitan que ningún estereotipo limite sus aspiraciones.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.










