Guardar energía para ganar industria: el reto que reúne a Power Electronics, UV y UPV
La III Jornada de Almacenamiento Energético ha reunido en la sede de Power Electronics a más de un centenar de profesionales para analizar cómo las baterías, el bombeo y la electrónica de potencia pueden integrar más renovables, estabilizar el sistema eléctrico y abrir nuevas oportunidades industriales
(De izda. a dcha., Esther Olivas (GVA), Amadeo Salvo (Power Electronics), José María Montiel (UV), José Esteban Capilla (UPV), Juanfran Pérez Llorca (GVA), David Salvo (Power Electronics), José Luis Díez (GVA), Lalo Salvo (Power ElectronicS) y Esther Góme
El almacenamiento energético se ha convertido en una de las grandes piezas pendientes de la transición energética. No basta con instalar más renovables: el sistema necesita capacidad para guardar la energía cuando sobra, desplazarla a las horas de mayor demanda y garantizar estabilidad a industrias cada vez más electrificadas. Esa fue una de las principales conclusiones de la III Jornada de Almacenamiento Energético y su Cadena de Valor, celebrada en el Campus de Power Electronics, en Llíria.
El encuentro, organizado por la Universitat de València (UV) y la Universitat Politècnica de València (UPV), con la colaboración de Power Electronics, reunió a más de un centenar de profesionales del sector energético, representantes institucionales, empresas líderes, centros de conocimiento y expertos en regulación, mercados y tecnología.
La jornada sirvió para reforzar una idea compartida por los participantes que pasa porque el almacenamiento ya no es una tecnología complementaria, sino una condición necesaria para integrar más energía renovable, reducir la volatilidad de precios, mejorar la seguridad del suministro y generar una nueva cadena de valor industrial.
Universidad, empresa y administración
La inauguración institucional ha corrido a cargo del presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca; el rector de la UPV, José Esteban Capilla; el vicerrector de Innovación y Transferencia de la UV, José María Montiel; y el CEO de Power Electronics, David Salvo.
Durante su intervención, Pérez Llorca ha defendido que la política energética debe abordarse como una prioridad estratégica y ha subrayado la necesidad de una colaboración estrecha entre el sector público, la universidad y la empresa. El presidente del Consell ha puesto en valor el papel de la Comunitat Valenciana como polo de innovación e industria, así como la importancia de disponer de energía limpia, estable y a precios competitivos para atraer inversiones.
También ha destacado el papel de Power Electronics como compañía de referencia internacional en componentes electrónicos, almacenamiento energético y energías renovables, y ha defendido la coordinación público-privada como vía para impulsar proyectos capaces de generar riqueza y empleo de calidad.
David Salvo, CEO de Power Electronics, ha incidido en la misma línea. «La conexión entre universidad, empresa e instituciones es clave si queremos acelerar la innovación y dar respuesta a los retos del nuevo contexto energético», ha señalado. El directivo ha señalado que encuentros como este permiten fortalecer el tejido empresarial valenciano y crear un entorno de colaboración que impulse la competitividad, el talento y la capacidad industrial.
Salvo ha recordado, además, que la compañía cuenta con alrededor de 1.500 ingenieros y ha indicado que no hace falta salir de la Comunitat Valenciana para generar riqueza industrial y tecnológica. «La energía no es política», ha apuntado, en una intervención en la que ha destacado la necesidad de situar la innovación y la capacidad productiva en el centro del debate energético.
Desde el ámbito universitario, José María Montiel, vicerrector de Innovación y Transferencia de la UV, ha subrayado que las universidades aportan investigación, formación y conocimiento al servicio del progreso. A su juicio, cuando universidad y empresa trabajan juntas, no solo se desarrollan proyectos concretos, sino que se transforma el conjunto del sector.
Por su parte, José Esteban Capilla, rector de la UPV, ha manifestado la importancia de la colaboración público-privada como un eje fundamental para avanzar en tecnología, transferencia e innovación. Capilla ha recordado que la UPV cuenta con un amplio ecosistema de cátedras y spin-offs, y ha situado el almacenamiento energético como uno de los grandes cuellos de botella para alcanzar una mayor soberanía energética.
El cuello de botella de las renovables
El primer bloque de ponencias lo ha inaugurado Ánder Muelas, presidente de Endurance Motive, quien ha abordado los retos de planificación del sistema energético. Muelas ha expresado que el mix energético debe analizarse en función de la evolución real de la demanda y ha alertado de la saturación de las redes de transporte y distribución.
Uno de los puntos más destacados de su intervención ha sido el papel que tendrán los centros de datos en el crecimiento de la demanda eléctrica. Según ha expuesto, estas infraestructuras requerirán varios gigavatios adicionales de potencia en los próximos años, en un contexto en el que la electrificación industrial y la movilidad eléctrica también aumentarán las necesidades del sistema.
Muelas ha sostenido que España necesitará un fuerte despliegue de almacenamiento para integrar la generación renovable y evitar que los excedentes energéticos se conviertan en un problema para el sistema. En su opinión, el almacenamiento no solo debe entenderse como una solución técnica, sino también como una oportunidad para crear cadena de valor industrial en Europa.
La primera mesa redonda, moderada por Carlos Mínguez, socio de Andersen, ha reunido a representantes de Iberdrola, Renovalia, Improven, Statkraft y Kenergy. El debate se ha centrado en la creciente complejidad de los mercados eléctricos y en el impacto de la incorporación masiva de energía fotovoltaica.
Alejandro Rey, de Iberdrola, ha explicado que la inversión en almacenamiento es uno de los pilares fundamentales para acelerar la integración de energía renovable y la electrificación. También ha advertido de que los escenarios de precios muy bajos no favorecen por sí solos a los proyectos fotovoltaicos, por lo que será necesario valorar otros servicios que aportan estabilidad al sistema.
Guillermo Roth, delegado regional de Statkraft en la zona Mediterráneo, ha expresado que la integración de la fotovoltaica pasa necesariamente por el desarrollo del almacenamiento, capaz de desplazar la energía generada en horas de sobreoferta hacia momentos de escasez. A su juicio, las baterías pueden contribuir a reducir la volatilidad de precios, rebajar los costes de estabilización del sistema y disminuir la dependencia de combustibles fósiles.
De volumen a valor
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada ha sido que el sector fotovoltaico debe pasar de una lógica basada en volumen instalado a una lógica basada en valor, tal y como ha manifestado Gabriela Mamani de Improven. La instalación de nueva potencia renovable sigue siendo necesaria, pero el reto ahora es integrarla, gestionarla y convertirla en energía útil para el sistema en los momentos adecuados.
En este sentido, los participantes han defendido que el almacenamiento puede abrir nuevas vías de ingresos a través de los mercados de ajuste, la optimización de activos, la hibridación de instalaciones renovables y la gestión de la demanda. También han coincidido en que no existe una única solución tecnológica.
Las baterías ofrecen una respuesta rápida y flexible, especialmente útil para determinados servicios del sistema. El bombeo hidráulico, en cambio, se mantiene como una tecnología relevante para el almacenamiento de larga duración. La clave, según los expertos, será combinar tecnologías en función de las necesidades de cada proyecto y de cada punto de la red.
La regulación ha aparecido como uno de los principales obstáculos. Representantes del sector han señalado que la administración muestra interés en acelerar el despliegue, pero han avisado de la existencia de retrasos, interpretaciones distintas entre comunidades autónomas y limitaciones para la hibridación de proyectos. En esta línea, la conclusión pasa porque el sector ve oportunidad, pero reclama mayor agilidad y certidumbre normativa.

Christian Soler, director de Producto y Aplicaciones de Power Electronics
Data centers: la nueva presión sobre el sistema
Christian Soler, director de Producto y Aplicaciones de Power Electronics, ha centrado su intervención en la resiliencia energética para el data center del futuro.
Soler ha explicado que la creciente demanda de procesamiento y almacenamiento de datos está elevando las exigencias sobre las infraestructuras energéticas. La inteligencia artificial, la computación en la nube y la expansión de los centros de datos están transformando el perfil de consumo eléctrico, con necesidades cada vez mayores de estabilidad, disponibilidad y respuesta inmediata.
Según ha expuesto, el cuello de botella de los centros de datos será la energía. Estas infraestructuras no solo requieren grandes cantidades de electricidad, sino también una calidad de suministro constante. Además, una parte significativa de su consumo se destina a refrigeración, lo que incrementa la presión sobre el sistema.
En este contexto, Soler ha señalado el papel de las soluciones de electrónica de potencia y almacenamiento para garantizar tiempos de activación reducidos, alta disponibilidad y rendimiento sostenido en infraestructuras críticas. Power Electronics sitúa este segmento como uno de los ámbitos donde la resiliencia energética tendrá mayor relevancia en los próximos años.
Barreras, oportunidades y talento
La jornada también ha abordado los retos regulatorios, tecnológicos y de mercado del almacenamiento energético en una mesa moderada por José Manuel Enríquez, de Cajamar, con representantes de Vulkan, Hithium, APPA Renovables y Avaesen.
Los ponentes han coincidido en que España llega tarde al despliegue de almacenamiento si se compara con otros países europeos, pero también en que dispone de una oportunidad relevante por su potencial renovable. José María González Moya, director general de APPA Renovables, ha defendido que la electrificación debe ser el eje de la descarbonización y ha alertado de que las señales actuales no siempre son adecuadas ni para productores ni para consumidores.
Pedro Fresco, director de Avaesen, ha insistido en que España necesita acelerar la autorización de baterías y proyectos híbridos. A su juicio, el país dispone de una gran cantidad de energía renovable que podría generarse, pero que no siempre puede inyectarse por cuestiones técnicas. Esa energía no aprovechada convierte al almacenamiento en una necesidad industrial y no solo ambiental.
También se ha abordado el reto del talento. Las empresas del sector necesitan perfiles técnicos especializados para desarrollar, instalar, operar y mantener estas tecnologías. La colaboración entre universidades, centros tecnológicos y compañías industriales se perfila, por tanto, como una condición imprescindible para sostener el crecimiento del sector.
Una cadena de valor para competir en Europa
La III Jornada de Almacenamiento Energético y su Cadena de Valor ha concluido con la intervención de los coordinadores del evento, Antonio Reig, profesor de la UPV, y José Torres, profesor de la UV, junto a Lalo Salvo, vicepresidente técnico de Power Electronics.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.










