Micof: una década de gestión económica al servicio de la farmacia valenciana
La reducción de cuotas colegiales, la cancelación de deuda, el apoyo a la farmacia rural y más de cinco millones de euros en inversiones han reforzado la solvencia y la capacidad de servicio del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia
La evolución del Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF) en la última década ha estado marcada por una gestión económica orientada no solo a la estabilidad, sino también a la generación de valor para los colegiados y para el conjunto del sistema sanitario. Y es que, si un colegio profesional quiere dedicarse a mejorar la profesión debe ser solvente y partir de una base económica sólida y estable desde la que construir.
Por ello, desde 2014, el Colegio ha impulsado una serie de iniciativas que reflejan una visión en la que la economía se entiende como una herramienta al servicio del desarrollo profesional y de la sostenibilidad del modelo farmacéutico.
Gestión rigurosa
Se ha llevado a cabo una gestión rigurosa que ha permitido reducir las cuotas colegiales a más de la mitad. De hecho, la política de contención de cuotas del MICOF ha permitido reducir la cuota colegial media un 58,51 % entre 2014 y 2026. Al incorporar el efecto de la inflación, esta reducción equivale a una disminución aproximada del 68 % en términos reales, llegando ya a su techo de reducción.
La gestión económica llevada a cabo también ha permitido cancelar el préstamo hipotecario y eliminar la derrama vinculada al nuevo edificio de Paterna. Sin olvidar que a finales de 2014 UTEFSA fue adquirida por el MICOF, convirtiéndose, el laboratorio colegial, en uno de los motores económicos más importantes, aumentando, en más de una decena, la contratación de profesionales farmacéuticos. Al mismo tiempo, se han modernizado las sedes colegiales, mejorando su funcionalidad y eficiencia.
Uso del confirming
En paralelo, el MICOF ha desarrollado instrumentos de apoyo financiero dirigidos a las oficinas de farmacia. La implantación del confirming permitió mejorar la liquidez y la gestión de pagos en un entorno económico complejo, mientras que el anticipo de subvenciones estatales evitó retrasos que podían comprometer la continuidad de farmacias rurales y de Viabilidad Económica Comprometida (VEC).
Este compromiso con la farmacia rural se reforzó con un convenio con la Diputación de Valencia para la supervivencia de estos establecimientos sanitarios esenciales, convertido en modelo de referencia en otros territorios desde su puesta en marcha hace más de un lustro.
Formación y desarrollo profesional
La gestión económica también ha tenido un impacto directo en la formación y el desarrollo profesional. El aumento de becas, la implantación del crédito formativo o el acceso gratuito a plataformas especializadas, como ATENFARMA, han permitido facilitar la actualización constante de los farmacéuticos, alineando la inversión económica con la mejora de la calidad asistencial a la población.
En el ámbito patrimonial, el Colegio ha llevado a cabo una inversión sostenida que supera los cinco millones de euros, destinada a la modernización de sus sedes, la mejora de la eficiencia energética y la renovación tecnológica. Estas actuaciones han permitido adaptar las infraestructuras a las necesidades actuales, mejorar la accesibilidad y avanzar hacia un modelo más sostenible y digitalizado.
Más allá de las cifras, el balance de esta década pone de manifiesto una forma de gestionar basada en la planificación a largo plazo, la prudencia financiera y la inversión estratégica. Un enfoque que ha permitido consolidar un Colegio más sólido y preparado para afrontar los retos del sector, reforzando al mismo tiempo la cohesión del colectivo farmacéutico y su papel dentro del sistema sanitario.








