Hosbec alerta de una fuerte caída de la vivienda turística en la Comunitat
La patronal vincula el descenso de oferta en los principales destinos al efecto de la regulación y a una mayor exigencia de legalidad, mientras la Generalitat confirma la baja de más de 18.000 viviendas turísticas en 2025 dentro del proceso de depuración del registro
La oferta de vivienda turística en la Comunitat Valenciana ha entrado en una fase de ajuste que ya se deja notar en los principales destinos del territorio. Así lo sostiene Hosbec en su informe anual sobre 2025, en el que advierte de que «se ha consolidado un importante descenso de las propiedades y de las capacidades comercializadas» a través de esta modalidad de alojamiento, tanto en enclaves urbanos como vacacionales.
La patronal hotelera atribuye ese retroceso a dos factores principales. Por un lado, al impacto de la regulación aprobada por el Consell en 2024; Y por otro, a que el propio sector de la vivienda de uso turístico estaría operando en un marco de «estricta legalidad». Hosbec enmarca así la caída de la oferta en un proceso de ordenación del mercado que estaría reduciendo el volumen de inmuebles comercializados en plataformas como Airbnb, Booking o Vrbo.
De baja más de 18.000 viviendas de uso turístico
Por su parte, la Dirección General de Turismo informó de que a lo largo de 2025 se habían dado de baja más de 18.000 viviendas de uso turístico en la Comunitat Valenciana, fundamentalmente por la carencia de datos esenciales como el NIF o la referencia catastral única e individualizada, tras la tramitación de los correspondientes expedientes.
La propia Generalitat explicó además que en enero se abría una nueva fase de depuración del registro para aquellas viviendas inscritas tras la entrada en vigor de la Ley de Turismo y que debían acreditar informe municipal de compatibilidad urbanística favorable. Si no se aporta ese documento en plazo, la vivienda causa baja en el registro y no puede alquilarse turísticamente de forma legal.
En este contexto, la caída de la oferta que describe Hosbec no puede leerse solo como un descenso de mercado, sino también como el reflejo de una limpieza administrativa y regulatoria del censo turístico. Esa interpretación es una inferencia razonable a partir de la coincidencia entre el informe de la patronal y el proceso oficial de depuración comunicado por la Generalitat.
Por destinos
Por destinos, el informe de Hosbec dibuja una geografía desigual. La ciudad de València concentra casi el 27% de los huéspedes alojados en vivienda turística, aunque solo reúne el 19% de las viviendas, mientras que Alicante es la provincia con mayor peso de inmuebles de esta tipología, al aglutinar el 63% del total. Dentro de ese mapa, Torrevieja aparece como el principal núcleo, con cerca del 15% del total de viviendas comercializadas.
El ajuste tampoco se reparte de la misma forma en todos los municipios. Según Hosbec, Guardamar del Segura es el destino que más reduce su oferta, con un descenso del 15%, seguido de Dénia, con una caída del 8%. En cambio, en la provincia de Castellón la evolución es más contenida, e incluso se registran ligeros crecimientos en municipios como Oropesa y Benicàssim.
Implicaciones en la competitividad de la estructura de la oferta
La relevancia del movimiento va más allá del propio segmento de vivienda turística. El alojamiento reglado forma parte de la capacidad global de recepción de un destino, y cualquier ajuste relevante en su volumen puede alterar el reparto de la demanda entre hoteles, apartamentos turísticos y viviendas de uso turístico. Hosbec sugiere que esta corrección puede tener implicaciones sobre la competitividad y sobre la estructura de la oferta, aunque en el texto consultado no cuantifica su efecto económico agregado para toda la Comunitat.
Desde el punto de vista normativo, la base oficial de la Generalitat define estas viviendas como inmuebles completos cedidos por precio, en condiciones de inmediata disponibilidad y por un tiempo igual o inferior a diez días a un mismo arrendatario, siempre que cumplan los requisitos urbanísticos y administrativos exigidos. Además, el conjunto de datos de viviendas turísticas del registro autonómico se actualiza con frecuencia diaria, lo que refuerza el carácter dinámico del proceso de altas y bajas.
Con ese marco, la fotografía actual apunta a un mercado más depurado y previsiblemente más profesionalizado, pero también más pequeño que el que llegó a aflorar en los años de mayor expansión. La cuestión de fondo será determinar si esa reducción mejora la calidad y la seguridad jurídica del destino sin restar capacidad suficiente como para perjudicar su competitividad en temporada alta. A día de hoy, lo constatado por las fuentes disponibles es que la oferta cae y que ese descenso coincide con un endurecimiento del control administrativo sobre la vivienda turística en la Comunitat Valenciana.













