N. Baeza, aeioLuz: «Invertir en inclusión es más barato que reparar desigualdades»
La presidenta de aeioLuz defiende la energía como un derecho y reivindica el papel de la economía social para impulsar una transición energética justa, inclusiva y con impacto real en las personas
Nuria Baeza, presidenta de la cooperativa aeioLuz
Desde hace más de una década, Nuria Baeza, presidenta de la cooperativa aeioLuz, impulsa un modelo energético que pone en el centro a las personas y al planeta. Su trabajo combina alfabetización energética, acción social y colaboración institucional para demostrar que otra forma de entender la energía —más justa, accesible y sostenible— no solo es posible, sino necesaria para combatir la desigualdad y avanzar hacia una transición verdaderamente inclusiva.

– aeioLuz nace como una cooperativa para impulsar un cambio energético con impacto social. ¿Qué necesidad detectaron en ese momento?
Desde la creación de AeioLuz, hace ya 11 años, entendimos que cambio de modelo energético y cambio social no pueden separarse. El modelo energético de entonces y de ahora causa injustica social y climática y está enraizado en el modo de comprender, explotar y comerciar con los suministros energéticos, que contaminan el planeta. La producción de energía con fuentes no renovables (quemando petróleo, gas, carbón y dejando residuos radioactivos) es responsable de un alto porcentaje de emisiones de gases de efecto invernadero y sabemos que existen alternativas menos contaminantes y con más poder redistributivo.
El mercado energético es responsable del calentamiento global y del nefasto cambio climático.
Para nosotras, la perspectiva ecosocial y ecofeminista pone el cuidado de las personas y del planeta en el centro de nuestra acción y era y sigue siendo necesario.
– Desde tu experiencia, ¿por qué es importante abordar la energía como un derecho y no solo como un suministro?
Nuestra sociedad es dependiente de la energía y sin ella no se pueden garantizar unos niveles mínimos para llevar adelante una vida digna. Necesitamos de la energía para el desarrollo de casi todas nuestras actividades. Se trata de un bien de primera necesidad. Recordemos cómo se alteró nuestra rutina cuando estuvimos unas horas sin suministro eléctrico con el apagón. ¿Nos imaginamos vivir todos los días sin electricidad? Pues este suministro, es un bien de mercado, explotado por un oligopolio del que poca parte de la ciudadanía entiende los contratos y las tarifas que tiene contratadas ni las posibilidades que tiene como cliente para negociar tarifas, ahorrar y tener impacto positivo en la mitigación del cambio climático.
Un mínimo de energía para mantener unos niveles de vida dignos debería estar garantizado y ser considerado como un derecho, igual que la sanidad o la educación.
Alfabetización energética
– La cooperativa trabaja mucho en alfabetización energética. ¿Qué impacto tiene este concepto en la ciudadanía y en los colectivos más vulnerables?
Entender qué contratas en tu tarifa de suministros (electricidad, gas o agua), entender a qué precio estás pagando, cuál es tu gasto energético, qué servicios innecesarios te han vendido y qué impacto tiene la energía que consumes en el planeta, son la manera más rápida e impactante (porque afecta a la economía cotidiana del hogar) de entender el mercado energético y abrir la mirada a los efectos ecosociales del mismo.
Entender tu propia factura es la puerta de entrada para comprender muchas cuestiones que van a tener un reflejo directo en la concienciación sobre eficiencia en el consumo, concienciación sobre la posibilidad de negociar, buscar y valorar tarifas y precios de la energía más baratos y concienciación en entender el impacto de utilizar energías de fuentes renovables o no.
Cuando las personas comprenden estos conceptos e inician cambios obtienen ahorro económico directo y rápido, son más eficientes en su consumo energético y entienden que existen otras alternativas.
– ¿Cómo contribuye aeioLuz a combatir la pobreza energética desde un enfoque diferente al asistencialismo tradicional?
Desde la consideración de la energía como derecho, buscamos, en alianza con otras organizaciones, la incidencia política donde proponemos alternativas realistas y buscamos hacernos oír en las diferentes propuestas legislativas. Formamos parte de ReDE (Red estatal por el Derecho a la Energía) y desde hace años venimos trabajando junto a estas entidades en la lucha contra la pobreza energética.
Nuestro trabajo con familias vulnerables en coordinación con los servicios sociales municipales y las formaciones que venimos dando en los colegios profesionales de Trabajo Social y en organizaciones del tercer sector forman parte de las actividades que realizamos para formar a las familias y a las personas profesionales en otro modo de gestionar las ayudas públicas y privadas y dar un nuevo enfoque al tratamiento de la vulnerabilidad energética. Hay mucho que hacer antes y después de ayudar a una familia vulnerable en el pago de una factura atrasada.

Las ventajas del modelo cooperativo
– El modelo cooperativo pone a las personas en el centro. ¿Qué aporta este enfoque frente a otros modelos empresariales en el ámbito energético?
Sobre todo la búsqueda de que las personas sean proactivas antes las compañías eléctricas e incluso que sean prosumidores (productores y consumidores de energía al mismo tiempo). Las comunidades energéticas y los autoconsumos colectivos fotovoltaicos son ya una realidad donde los vecinos pueden producir y compartir su propia energía. Donde la comunidad tiene algo que decir en el consumo energético y donde puede decidir cómo ayudar a sus vecinos con más dificultades.
– Trabajais con administraciones, empresas y tercer sector. ¿Qué papel juega la colaboración en proyectos de transición energética con impacto social?
En el caso de AeioLuz, esta colaboración nos pone en contacto con familias vulnerables que, de otro modo, no llegarían a nosotras. La complementariedad con servicios sociales y entidades del tercer sector favorece la confianza que se necesita para hablar de temas energéticos. Casi todo el mundo recela porque le han desinformado o le han vendido contratos que no le favorecen. Entender que AeioLuz no es una comercializadora (que no vendemos luz ni ponemos paneles fotovoltaicos) siempre es un obstáculo que solo vencemos con la recomendación de las personas referentes para las familias vulnerables.
Estar bajo el paraguas de una administración local que nos contrata es también garantía de que no somos una empresa del mercado energético.
El camino con las empresas privadas hacia proyectos energéticos de impacto social es complejo y difícil de hacer comprender. La responsabilidad social corporativa es una rendija por donde hacer llegar el mensaje del uso responsable, redistributivo y con impacto positivo de la energía.
Personas que deciden compartir
– ¿Cómo pueden las comunidades energéticas convertirse en una herramienta de economía social y desarrollo local?
Porque las comunidades energéticas pueden llegar a ser mucho más que compartir energía. Según conste en sus estatutos, pueden compartir otros muchos recursos; pueden llegar a ser grupos de consumo de alimentos, entidades de cuidado mutuo, centros culturales, espacios de trueque… lo que diseñen. Se trata de grupos de personas que deciden compartir y eso, siempre es motor de cambio y desarrollo local.
– La transición energética también tiene una dimensión social. ¿Qué riesgos existen si no se aborda desde una perspectiva inclusiva?
Como cualquier proyecto social, no incluir a determinados colectivos y personas genera más desigualdad, más pobreza y más exclusión. El gasto social en salvar las desigualdades siempre es mayor que la inversión en generar proyectos inclusivos. Parece que este principio tan básico para entidades sociales y del tercer sector, aunque cae por su peso en una economía de mercado como la nuestra, no acaba de comprenderse. Invertir en no excluir es más barato que gastar en tratar de salvar las desigualdades.
A escala global es todavía más evidente. Tomar medidas para mitigar el cambio climático y los efectos de los eventos climatológicos extremos es más barato que tratar de recuperarse de los efectos del mismo. En la Comunidad Valenciana tenemos ejemplos recientes como la DANA.
La glocalidad
– aeioLuz incorpora una mirada ecosocial y ecofeminista. ¿Cómo se traduce este enfoque en proyectos concretos?
Tratamos de tener en cuenta siempre al mismo tiempo a las personas y al planeta. No perdemos de vista la interdependencia y la interseccionalidad de las situaciones que viven las personas. Consideramos siempre la glocalidad (qué efectos tiene nuestra acción local en el mundo global).
Buscamos la justicia y la equidad y estos valores en cada proyecto se traducen en acciones concretas. Se trata de una serie de valores y principios que tenemos integradas las personas socias de Aeioluz. Es nuestro estilo.
Y tratamos de ser cuidadosas (economía del cuidado); entre las personas socias de la cooperativa, con las personas de otras entidades, con las familias vulnerables, con las administraciones…
El estilo de liderazgo en la cooperativa busca los modos de cuidado mutuo buscando la conciliación de la vida de las personas socias con el trabajo, buscando herramientas para seguir creciendo personal y profesionalmente. Nos ayudamos y nos cuidamos.
– Mirando al futuro, ¿qué retos y oportunidades identifica para la economía social en el ámbito energético en España?
Las políticas decididas en torno al reconocimiento de la energía como un derecho; los límites al mercado energético del oligopolio en sus prácticas abusivas y en el impacto medioambiental; la inclusión de las empresas en proyectos energéticos con impacto social en su entorno cercano; la concienciación social de que sí importa lo que hagamos aquí, por ínfimo que parezca, porque tiene repercusión en el resto del planeta; y, por último, entender la inversión social como lo que es, una inversión que genera ahorro a largo plazo.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.










