Cristina Gómez, Fundación Altius: "La ayuda no debe cronificarse, debe transformar"
La Fundación Altius combina ayuda inmediata, formación y empleo para acompañar a personas vulnerables hacia la autonomía
Cubrir una necesidad básica puede ser el primer paso para cambiar una vida. Pero en la Fundación Altius van más allá: convierten la ayuda en un proceso de acompañamiento que busca devolver la autonomía a las personas. A través de formación, empleo y un modelo innovador de atención, la entidad trabaja con miles de familias en situación de vulnerabilidad, integrando también a empresas y voluntarios en una red que combina solidaridad, eficiencia y dignidad.
Al frente del área de cobertura de necesidades básicas, Cristina Gómez de Ramón defiende que la ayuda debe ser un punto de partida, no un destino.
– La Fundación Altius lleva más de dos décadas trabajando con personas en situación de vulnerabilidad. ¿Cómo nace y cuál es la misión que guía vuestro trabajo?
La fundación nace en 2002 con una vocación muy clara: acompañar a personas y familias en situación de vulnerabilidad. Desde el inicio entendimos que no bastaba con ofrecer ayuda puntual, sino que era necesario un enfoque integral. La mayoría de las personas que llegan a nosotros están sin empleo, así que nuestro objetivo es acompañarlas en un proceso que les permita recuperar su autonomía. Esto implica formación, orientación laboral y cobertura de necesidades básicas, con la meta final de que puedan incorporarse al mercado de trabajo.
– ¿Cómo se traduce ese acompañamiento en la práctica?
Lo hacemos a través de itinerarios personalizados. Cada persona que llega pasa por una entrevista inicial en la que analizamos su situación y diseñamos un plan adaptado a sus necesidades. A partir de ahí, combinamos formación reglada y no reglada, intermediación laboral y seguimiento continuo. Durante todo ese proceso, garantizamos que tengan cubiertas necesidades básicas como la alimentación, lo que les permite centrarse en mejorar su empleabilidad.
El mercado 1 kg de Ayuda
– Uno de los proyectos más visibles es el mercado solidario. ¿Cómo funciona este modelo?
En Madrid, por ejemplo, contamos con el mercado 1 kg de Ayuda, al que acuden alrededor de 1.700 familias cada semana, todas derivadas por los servicios sociales. Cada familia cuenta con una tarjeta personalizada en función del número de miembros. Lo relevante es que no se trata de una entrega de alimentos al uso, sino de un supermercado donde pueden elegir los productos como en cualquier tienda, aunque sin coste. Este modelo introduce un elemento clave como es la dignidad.
– ¿Siempre ha funcionado así?
No. Al principio entregábamos alimentos directamente a unas 200 familias. Con la pandemia, la cifra creció hasta las 2.800 y nos vimos obligados a repensar el modelo. Decidimos dar un paso más y transformar la ayuda en una experiencia más normalizada. El supermercado solidario ha supuesto un cambio muy importante, tanto en la percepción de los beneficiarios como en la eficiencia del sistema.
Lucha contra el desperdicio alimentario
– ¿De dónde proceden los productos que se distribuyen?
Más del 80% proviene de nuestra lucha contra el desperdicio alimentario. Tenemos acuerdos con la mayoría de las grandes distribuidoras, lo que nos permite recoger productos diariamente en 174 puntos en Madrid. Contamos con un equipo de conductores y rutas organizadas que hacen posible esta operativa. Es un sistema logístico complejo, pero muy eficiente.
– ¿Qué papel juega el voluntariado en todo este proceso?
Es absolutamente fundamental. Cada día necesitamos entre 20 y 25 voluntarios para clasificar la mercancía, organizar el almacén y atender a las familias en el supermercado. Tenemos voluntarios recurrentes que vienen casi a diario, otros que participan a través de empresas y también estudiantes universitarios. Sin ellos, sería imposible sostener el volumen de actividad que tenemos.
El objetivo: que las personas avancen
– Han incorporado también herramientas tecnológicas. ¿Cómo contribuyen a mejorar el servicio?
Hemos desarrollado, junto a Amazon, una aplicación que nos permite hacer un seguimiento detallado de los productos que adquieren las familias. Esto nos ayuda a comprobar si mantienen una dieta equilibrada y a orientar mejor el acompañamiento. Es un ejemplo de cómo la tecnología puede aportar valor también en el ámbito social.
– El acceso a la ayuda está condicionado a la formación. ¿Por qué es importante este requisito?
Porque no queremos que la ayuda se convierta en algo permanente. Nuestro objetivo es que las personas avancen. Por eso, quien accede al mercado solidario debe participar en nuestros programas de formación y empleo. Hacemos evaluaciones cada tres meses para ver su evolución. Se trata de acompañar, pero también de exigir implicación.
Ampliación de la oferta formativa
– ¿En qué áreas formativas estáis más especializados?
Tradicionalmente hemos trabajado mucho en hostelería, con cursos que van desde certificados de profesionalidad hasta formaciones más cortas financiadas por empresas. Contamos con instalaciones propias, como una cocina profesional. Pero en los últimos años hemos ampliado nuestra oferta hacia sectores con alta demanda, como la logística, la gestión de inventarios o las competencias digitales.
– En ese ámbito, la colaboración con empresas parece clave.
Lo es. Amazon, por ejemplo, es un socio estratégico para nosotros. No solo colabora en la recogida y transporte de alimentos, sino también en la formación de nuestros beneficiarios. Hemos desarrollado cursos en computación en la nube y en gestión de almacenes, que son habilidades muy demandadas en el mercado laboral.

Cristina Gómez de Ramón
Redistribución de un millón de productos
– También han puesto en marcha el Donation Hub. ¿En qué consiste este proyecto?
Es una iniciativa muy innovadora que desarrollamos junto a Amazon. Se trata de un gran almacén donde gestionamos productos procedentes de devoluciones. Antes, muchos de estos productos se donaban sin un criterio claro y podían acabar sin utilizarse. Ahora, aplicamos una metodología logística avanzada para redistribuirlos de forma eficiente entre entidades sociales. Nuestro objetivo es alcanzar la redistribución de un millón de productos, tal y como nos hemos comprometido.
– ¿Qué otras colaboraciones destacaría?
Trabajamos también con Glovo en el Centro de Entrega Solidaria. Este proyecto está pensado para personas con dificultades de movilidad o que no pueden acceder al empleo, por ejemplo, por su situación administrativa. Nosotros preparamos los pedidos y Glovo se encarga de llevarlos a sus domicilios. Es una forma de llegar a quienes no pueden acudir físicamente a nuestros centros.
Madrid, Valencia, Sevilla y Barcelona
– La fundación tiene presencia en varias ciudades. ¿Cómo adaptáis el modelo a cada territorio?
Estamos en Madrid, Valencia, Sevilla y Barcelona. La base del modelo es la misma, pero adaptamos los proyectos a las necesidades locales. Por ejemplo, en Valencia tenemos una mayor orientación hacia la infancia, con programas específicos en colaboración con entidades como La Caixa.
– ¿Cómo se financia la actividad de la fundación?
Combinamos financiación pública y privada. Participamos en convocatorias de subvenciones y contamos con el apoyo de empresas, que financian programas, aportan recursos o colaboran mediante voluntariado. También tenemos el proyecto 1 kg de Ayuda, que permite a los ciudadanos hacer pequeñas donaciones a través de tarjetas solidarias en grandes superficies.
Amplia red de ofertas de empleo
– ¿Cómo facilitáis la inserción laboral de los beneficiarios?
Formamos parte de la red Incorpora de La Caixa, lo que nos permite acceder a una amplia red de ofertas de empleo. Además, contamos con un equipo propio que trabaja en la intermediación laboral y en la relación con empresas. En muchos casos, diseñamos formaciones a medida para cubrir necesidades concretas de contratación.
– El voluntariado corporativo tiene cada vez más peso. ¿Cómo lo gestionáis?
Muchas empresas participan con sus empleados en actividades de voluntariado. Algunas lo hacen de forma puntual, como parte de acciones de team building, y otras de manera más continuada. También colaboramos con universidades, cuyos alumnos realizan prácticas sociales con nosotros. Es una vía muy importante tanto para la fundación como para sensibilizar a la sociedad.
La DANA, un esfuerzo enorme
– ¿Qué necesidades tenéis actualmente en este ámbito?
Siempre necesitamos voluntarios, especialmente en el mercado solidario, donde la interacción con las familias es directa. Es un espacio donde el voluntario ve el impacto de su trabajo de forma inmediata.
– Durante la DANA, vuestra capacidad logística fue determinante. ¿Cómo se organizó la respuesta?
Amazon contactó con nosotros porque tenía una gran cantidad de ayuda humanitaria que gestionar. Conseguimos una nave logística, organizamos miles de palés y movilizamos a numerosos voluntarios. Además, con Glovo pudimos distribuir la ayuda directamente a los domicilios de las personas afectadas. Fue un esfuerzo enorme, pero también una muestra de lo que se puede hacer cuando hay colaboración.
Potenciar la autoestima
– También desarrolláis iniciativas relacionadas con el bienestar personal.
Sí, por ejemplo, con L’Oréal hemos puesto en marcha espacios de peluquería para las familias, como es el caso de Valencia. Puede parecer algo secundario, pero es muy importante para la autoestima y para afrontar procesos de inserción laboral con mayor confianza.
– ¿Cuáles son los principales retos de futuro?
Queremos seguir creciendo y llegar a más personas. Uno de los objetivos es expandir proyectos como el Donation Hub a otras ciudades donde Amazon tiene presencia, como es el caso de Valencia a finales de este año. También queremos reforzar la formación en sectores con alta empleabilidad y seguir mejorando nuestros procesos para ser más eficientes.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.









