Ford y Geely se alían en la producción de vehículos multienergía en España
Almussafes tiene por fin el proyecto industrial que llevaba dos años esperando. Ford Motor Company y Geely Automobile Holdings han anunciado, en la propia factoría, la creación de una empresa conjunta que fabricará vehículos de ambas marcas para el mercado europeo en la planta valenciana. Ford tendrá el 66% de la nueva sociedad y Geely el 34%.
El anuncio se ha llevado a cabo en la planta de Almussafes con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca; y el presidente de Ford Europa, Jim Baumbick. Con esta presentación se cierra un periodo de incertidumbre que arrancó con el compromiso, nunca concretado, de un vehículo «multienergía» para 2027 y que se prolongó pese a que Reuters y Bloomberg adelantaron en febrero que ambos fabricantes negociaban compartir capacidad industrial en Europa.
2027 para la sociedad, 2028 para los coches
La operación está pendiente de las autorizaciones regulatorias. Si se obtienen con normalidad, la empresa conjunta iniciará operaciones en el primer semestre de 2027 y los primeros vehículos saldrían de la línea en 2028. Hasta entonces, Almussafes seguirá fabricando únicamente el Kuga, que según las compañías continuará produciéndose sin interrupciones también después.
La cartera prevista para la planta queda así:
— Un nuevo miembro de la familia global Bronco: un SUV compacto adaptado a las carreteras europeas, con producción desde 2028.
— Un crossover familiar multienergía enteramente nuevo, diseñado por Ford y desarrollado junto a Geely, también en 2028.
— Dos SUV eléctricos de la marca Geely, cuyos primeros modelos está previsto que salgan de la línea en 2028.
— El Ford Kuga, que continúa en producción.
El crossover forma parte de la ofensiva de Ford para colocar cinco nuevos vehículos multienergía en los concesionarios europeos antes de 2029.
Lo que hay detrás: costes y aranceles
Ambas compañías justifican la alianza en términos de coste. Al sumar volúmenes de ventas – datos que puedes comprobar en la plataforma Infonif– argumentan, se maximiza el uso de una planta que Ford cifra en una capacidad potencial de unos 500.000 vehículos anuales y se reduce el coste unitario de cada coche fabricado allí, en un mercado europeo que las dos describen como el más competitivo del sector por la presión regulatoria, los costes operativos y la irrupción de nuevos fabricantes globales.
Para Geely hay además un incentivo que el comunicado conjunto no menciona: fabricar dentro de la Unión Europea permite esquivar los aranceles que Bruselas impuso a los vehículos eléctricos importados desde China. Almussafes se convierte así en una puerta de entrada industrial al mercado comunitario, y ese es el motivo por el que operaciones de este tipo se han multiplicado entre fabricantes chinos y plantas europeas infrautilizadas.
La relación entre ambos grupos no es nueva. Se remonta a 2010, cuando Ford vendió Volvo Cars a Geely. El grupo chino, con sede en Hangzhou y propietario también de Lynk & Co y Zeekr, cerró 2025 con 3.024.567 unidades vendidas, un 39% más, de las que 1.687.767 fueron vehículos de nuevas energías. En el primer semestre de este año sus ventas en el exterior alcanzaron 474.228 unidades.
El punto de partida: una planta al 20% de capacidad
El acuerdo llega a una factoría en mínimos. Almussafes fabricó unas 98.500 unidades en 2025, muy lejos de su capacidad instalada, produce un único modelo desde el cese de otras líneas y mantiene a parte de su plantilla en ERTE. La plantilla ronda los 4.000 trabajadores tras cuatro expedientes de regulación de empleo en cinco años, el último de ellos con 626 salidas.
Sobre el empleo, el comunicado de las compañías es deliberadamente prudente: habla de asegurar el futuro de la planta, aportar estabilidad a largo plazo y crear «el potencial para un futuro crecimiento del empleo», sin comprometer cifras ni plazos. Baumbick sí reivindicó el papel de las administraciones y calificó lo conseguido en Valencia de ejemplo de colaboración público-privada.
Desde el lado chino, el vicepresidente de Geely Auto Group, Alex Nan, enmarcó el movimiento en su estrategia de arraigo europeo con una idea que resume el sentido de la operación: construir coches en Europa, para Europa, junto a un socio local.
La planta de Almussafes abrió en 1976 con el Fiesta original y fue la primera fábrica de un constructor extranjero en la Comunitat Valenciana. Medio siglo después, su continuidad pasa por compartirla.
Ana SánchezRedactora licenciada en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera con más de tres años de experiencia en diferentes áreas y medios de comunicación de la Comunidad Valenciana.










