Mirella Tormo, Mimart Stylo: "Queríamos que la belleza fuera una oportunidad laboral"
La gerente de Mimart Stylo reivindica la peluquería y la estética como vías de empoderamiento, autonomía e inserción laboral para mujeres en situación de vulnerabilidad
Mirella Tormo conoce bien el poder que puede esconderse detrás de un salón de belleza. Trabajadora social y profesional de la peluquería durante buena parte de su trayectoria, ha unido ambas vocaciones para crear oportunidades allí donde muchas mujeres solo encontraban barreras. Como gerente de Mimart Stylo, la primera empresa de inserción sociolaboral especializada en imagen personal y belleza de la Comunitat Valenciana, acompaña a mujeres en situación de vulnerabilidad para que recuperen la confianza, adquieran experiencia real y construyan un futuro laboral propio. Porque, para Mirella Tormo, la peluquería y la estética no son una cuestión superficial: son espacios de escucha, autoestima, autonomía e inclusión.
– Mimart Stylo es la primera empresa de inserción sociolaboral especializada en imagen personal y belleza de la Comunitat Valenciana. ¿Cómo nace el proyecto?
Nace en 2022 con la intención de dar una respuesta laboral atractiva, inicialmente a chicas jóvenes que no habían finalizado sus estudios. Veíamos que muchas recibían formación básica en peluquería y estética, pero no siempre les capacitaba para poder trabajar después. Era como un trampolín para que continuaran estudiando, pero muchas no querían seguir ese camino.
Con el tiempo, el proyecto se fue adaptando. Nos dimos cuenta de que también había mujeres no tan jóvenes, pertenecientes a colectivos vulnerables, que necesitaban una oportunidad. Queríamos ofrecer una salida laboral que no estuviera siempre vinculada a los cuidados, la limpieza o la hostelería. La peluquería y la estética son profesiones que atraen mucho a muchas mujeres y podían ser una vía de inserción muy potente.
– ¿Por qué el proyecto está enfocado especialmente a mujeres?
Cuando analizamos hacia qué colectivos queríamos dirigirnos, vimos que las mujeres sufrían una situación más agresiva dentro de determinados contextos de vulnerabilidad. Están más encasilladas y, además, la carga familiar y de cuidados recae mucho más sobre ellas.
En estos años lo hemos visto claramente. Muchas mujeres tienen que anteponer sus hijos, sus responsabilidades familiares o sus circunstancias personales al trabajo. Eso condiciona muchísimo sus oportunidades laborales.
Escucha, conexión y cohesión entre personas
– La peluquería y la estética suelen asociarse solo al cuidado de la imagen. ¿Cómo las convertís en una herramienta de empoderamiento?
Creo que a esta profesión se le ha atribuido muchas veces una parte de superficialidad, como si todo fuera belleza, imagen o deslumbramiento. Pero yo, además de trabajadora social, he ejercido esta profesión durante muchos años y siempre he visto que va mucho más allá.
En un salón de peluquería o estética hay un contacto muy directo con las clientas. No es solo imagen. También hay escucha, conexión y cohesión entre personas. Es un sector que une mucho, especialmente a las mujeres. Por eso puede convertirse en una herramienta de empoderamiento, autoestima e inclusión social.
– ¿Qué perfiles llegan a Mimart Stylo y cómo es el acompañamiento?
Llegan perfiles muy diversos: mujeres migrantes, víctimas de trata o de violencia de género o mujeres desempleadas con cargas familiares. Pero también hemos aprendido que no podemos llegar a todo el mundo, aunque nos gustaría.
La propia profesión requiere unos conocimientos mínimos. Mimart Stylo es una empresa de inserción, no un centro de formación, aunque formamos constantemente. Si una persona empieza completamente desde cero, el proceso puede ser muy largo y a veces los tres años máximos que puede permanecer en la empresa no son suficientes para prepararla como toca.
Por eso, ahora pedimos un mínimo de conocimientos. Aquí les damos experiencia real, acompañamiento y herramientas para poder acceder después a una empresa ordinaria o incluso plantearse el autoempleo.
– ¿Quién realiza ese acompañamiento dentro del salón?
Yo estoy muy presente porque, además de llevar la parte de inserción y seguimiento, acompaño en el salón. También contamos con una trabajadora que lleva tres años en la empresa y que ha pasado a formar parte de la sociedad laboral. Ella se encarga del seguimiento profesional dentro del salón.
Es un acompañamiento muy cercano. Queremos darles herramientas para que puedan salir preparadas, con autonomía y con seguridad.
«El edadismo sigue existiendo»
– ¿Cuáles son las principales barreras que encuentran estas mujeres para acceder a un empleo estable?
La edad es una gran barrera. El edadismo sigue existiendo. Cuando una mujer tiene determinada edad, algunas empresas ponen dificultades.
También están las cargas familiares. Hay mujeres que no tienen con quién dejar a sus hijos, que no pueden pagar una escuela de verano o que tienen muy pocas ayudas.
Aquí intentamos adaptar horarios y buscar recursos, pero cuando salen a una empresa ordinaria todo se complica más. Para nosotras es un fracaso que una persona tenga que abandonar un proceso porque no puede compatibilizar el trabajo con el cuidado de sus hijos.
– ¿Qué aporta una empresa de inserción frente a una tradicional?
La diferencia es que aquí la persona trabajadora es el activo más importante. Somos una empresa y tenemos que sostenernos: pagar gastos, mantener clientas, ofrecer un buen servicio. Si una clienta entra y no sale contenta, no vuelve.
Pero nuestro objetivo principal es que las mujeres se empoderen, aprendan, ganen experiencia y puedan insertarse en el mercado ordinario. Si aquí funcionan bien, pero después no consiguen sostenerse en otra empresa, el proceso no estaría completo.
«Sin alianzas no hay posibilidad de empresa de inserción»
– ¿Cómo se sostiene económicamente Mimart Stylo?
Funcionamos como empresa de inserción. La Administración ayuda con parte de los salarios, lo que nos permite tener precios algo más reducidos. Pero el resto tenemos que sostenerlo como cualquier otra empresa. Tenemos clientas que pagan por sus servicios y eso también forma parte del aprendizaje real.
La idea de poner en marcha una parte más formativa sigue ahí, porque hay muchísima necesidad de formación de calidad para que estas mujeres puedan incorporarse al mercado laboral.
– ¿Son importantes las alianzas con empresas, administraciones y tercer sector?
Son fundamentales. Sin alianzas no hay posibilidad de empresa de inserción. Las necesitamos para la derivación, la intervención y la posterior inserción.
También hace falta explicar mejor qué es una empresa de inserción y qué significa pertenecer a un colectivo vulnerable. Hay muchos prejuicios. A veces se piensa en perfiles muy estigmatizados, cuando una mujer desempleada con cargas familiares también forma parte de un colectivo vulnerable. Yo siempre invito a las empresas a venir al salón, ver cómo trabajamos y conocer a las chicas.
Gemma JimenoLicenciada en CC de la Información por la Universidad del País Vasco, Gemma Jimeno se incorporó a ECO3 Multimedia, S.A., en 1998 como Redactora y ha participado activamente en el desarrollo de diferentes líneas de negocio. Desde hace años desempeña las funciones de Editora de los contenidos informativos, de los diferentes productos editoriales de E3 Media.






