Evolución de Fermax: de la marca a los edificios inteligentes
La compañía valenciana evoluciona de fabricante de videoporteros a proveedor de soluciones inteligentes para edificios, reforzando su internacionalización, la innovación y una nueva etapa de expansión
Hace casi una década, Fermax defendía que su principal activo intangible era la marca. En un contexto marcado por la recuperación del sector de la construcción y el auge de la rehabilitación, la compañía valenciana apostaba por la innovación, el diseño y la fabricación propia como los pilares para consolidar su liderazgo en porteros electrónicos y videoporteros.
Hoy, esa visión no solo se mantiene, sino que ha evolucionado hacia un modelo empresarial mucho más amplio, donde la tecnología, el software y la conectividad han adquirido un papel protagonista.
De fabricante de videoporteros a referente en edificios inteligentes
Si en 2017 el negocio de Fermax giraba principalmente en torno a los sistemas de comunicación residencial y control de accesos, la empresa se presenta ahora como un proveedor de soluciones inteligentes para edificios conectados.
La digitalización del sector ha llevado a la compañía a desarrollar plataformas basadas en IP, soluciones cloud, aplicaciones móviles y tecnologías IoT que permiten gestionar accesos, comunicaciones y servicios desde cualquier lugar. El objetivo ya no es únicamente facilitar la comunicación entre viviendas y visitantes, sino mejorar la experiencia del usuario y la eficiencia de los edificios.
Esta evolución responde a una transformación del propio mercado, donde la conectividad y la integración de servicios se han convertido en factores decisivos para promotores, instaladores y usuarios finales.
La innovación continúa siendo el motor del crecimiento
La inversión en innovación ya era una prioridad para Fermax hace ocho años, cuando destinaba alrededor del 6 % de su facturación a I+D.
Actualmente, ese compromiso se mantiene como uno de los ejes estratégicos de la compañía. El desarrollo de nuevas soluciones digitales, la incorporación de tecnologías inteligentes y la mejora constante de la experiencia de usuario forman parte de una estrategia que busca anticiparse a las necesidades del mercado residencial y terciario.
La innovación ya no se limita al hardware. El software, la conectividad y los servicios digitales forman parte del nuevo ADN tecnológico de la empresa.
Una marca consolidada con mayor proyección internacional
En 2017, Fermax estaba presente en cerca de 70 países mediante filiales, oficinas comerciales y distribuidores. Hoy, la compañía supera los 85 mercados internacionales y ha reforzado su estructura global, consolidando una presencia cada vez mayor fuera de España.
La internacionalización ha dejado de ser únicamente una vía de crecimiento comercial para convertirse en una herramienta de transferencia tecnológica y de expansión de la marca, uno de los activos que la empresa sigue considerando fundamentales para diferenciarse en un mercado altamente competitivo.
Fabricación propia como ventaja competitiva
Mientras muchas empresas del sector han optado por externalizar parte de su producción, Fermax mantiene una apuesta decidida por la fabricación propia en Valencia.
Este modelo permite controlar la calidad del producto, reducir los tiempos de desarrollo y responder con mayor agilidad a las demandas del mercado, reforzando una propuesta de valor basada en la innovación y la proximidad industrial.
La compañía cuenta además con un equipo de más de 500 profesionales que participan en las distintas áreas de desarrollo, producción y comercialización.
Una nueva etapa respaldada por Ardian
Uno de los hitos más relevantes de esta nueva etapa ha sido la incorporación del fondo de inversión Ardian como accionista mayoritario.
La operación supone un punto de inflexión en la estrategia de crecimiento de Fermax, que aspira a acelerar su expansión internacional, reforzar la inversión en innovación y explorar nuevas oportunidades mediante adquisiciones estratégicas.
La compañía afronta así una fase de crecimiento con una estructura financiera reforzada y con el objetivo de consolidarse como uno de los principales referentes europeos en soluciones inteligentes para edificios.
La marca sigue siendo el activo diferencial
Si en 2017 el mensaje era claro -la marca era el principal valor intangible de Fermax-, hoy ese posicionamiento continúa plenamente vigente, aunque sustentado sobre nuevas capacidades tecnológicas y una mayor dimensión internacional.
La marca ya no representa únicamente la calidad de un producto industrial, sino también la confianza en un ecosistema de soluciones conectadas, desarrolladas desde Valencia y presentes en decenas de mercados.
La evolución de Fermax demuestra cómo una empresa industrial puede transformar su propuesta de valor sin renunciar a los elementos que han definido su identidad durante más de siete décadas: innovación, fabricación propia y una marca reconocida por profesionales y usuarios.
Rafa DasíGraduado en Periodismo por la Universidad CEU Cardenal Herrera, con especialización en información económica y financiera del tejido empresarial valenciano. Encargado del contenido diario y de la gestión de las distintas plataformas de Economía 3, así como presentador del pódcast Las 5 claves.








